El calzado de Lefties por 20 euros que destroza a las marcas de lujo y que salvará tus pies del frío extremo este noviembre

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Cara a cara con la bota de 200 €: suela, forro, aislamiento y peso

Un primer plano de una bota negra pisando en suelo fangoso, mostrando calzado outdoor resistente.

Puestas en la balanza, la bota de Lefties sale a 19,99 euros —hay modelos de forro peludo a 15,99— frente a los 185 euros (unos 200 al cambio) del clásico de piel de oveja que le sirve de referencia. La distancia se ve primero en la suela: el calzado de Inditex monta una pieza de estireno butadieno estireno (SBS) o de poliuretano termoplástico, un compuesto de caucho denso con dibujo dentado y plataforma de 3 a 4,5 centímetros, mientras que el modelo caro recurre a Treadlite by UGG, una espuma EVA que la marca vende como más ligera y amortiguada. Traducido a la acera, la suela barata aguanta mejor el roce del asfalto y el agua, y esa plataforma gruesa separa el pie del suelo frío, que es media batalla en noviembre; la cara gana en tacto blando y en confort al caminar, pero se desgasta antes. La caña también cambia: 9 o 12 centímetros en Lefties frente a los 20 centímetros (8 pulgadas) del modelo de piel.

El forro es el otro cara a cara. Lefties declara corte y forro de poliéster —en uno de sus botines, un 90% de poliéster y un 10% de poliuretano— con pelo sintético: abriga desde el primer minuto, pero no transpira ni evacúa la humedad como la piel de oveja, y el pelo se aplasta con los usos. El modelo de 200 euros lleva 17 milímetros de piel de oveja en forro y plantilla, un material que absorbe el sudor y lo aleja del pie, además de un tratamiento repelente al agua. Ninguno de los dos es impermeable: la ficha de Lefties avisa de que no se deben sumergir en agua. Sobre el peso, ninguna de las dos fichas publica gramos, pero la lógica de los materiales dice que la espuma EVA pesa menos que el caucho SBS y que 17 milímetros de piel añaden gramaje, así que la bota de 20 euros no tiene por qué sentirse más pesada. Lo que sí nota el pie es la ventilación: en interiores con calefacción, el poliéster tiende a acumular calor húmedo donde la piel de oveja regula.


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