Torres y Carrera lanza EL HUB, una unidad especializada en el ecosistema de I+D+i que nace para reforzar la conexión entre los centros tecnológicos y el mercado e incorpora un Observatorio IA sobre su reconocimiento en los sistemas generativos.
La brecha entre innovación y mercado
El punto de partida es un dato. España ocupa el puesto 14 entre los 27 países que integran la Unión Europea, según el European Innovation Scoreboard 2026 de la Comisión Europea, una posición que contrasta con su peso como cuarta economía comunitaria. Esa distancia entre dimensión económica y resultados en innovación es el marco en el que la consultora sitúa su nueva oferta.
EL HUB se presenta como una estructura dedicada a facilitar la colaboración, la transferencia tecnológica y el desarrollo de negocio entre centros de investigación y empresas. La iniciativa parte de una constatación: disponer de capacidades científicas y tecnológicas no garantiza, por sí solo, que estas sean conocidas, comprendidas, o consideradas por las compañías que podrían beneficiarse de ellas.
La unidad se apoya en tres líneas de trabajo:
- Centro Partner Ready: programa orientado a reforzar la capacidad de los centros para participar en consorcios y atraer socios estratégicos.
- Agencia Always-on: apoyo continuado en comunicación y marketing especializado.
- Difusión científica y captación de talento: soluciones para proyectos de investigación, organización de congresos y llegada al mercado de nuevas tecnologías.
El objetivo declarado no es la visibilidad por sí misma. Es facilitar relaciones, colaboraciones y oportunidades de negocio entre dos mundos que hablan lenguajes distintos. En palabras de Mario Seoane, responsable de EL HUB en Torres y Carrera, el propósito es comprender ‘cómo se reconocen las capacidades de los centros tecnológicos’ para conectarlas con las necesidades reales del mercado.
Conectar la I+D con el mercado exige, antes que nada, que las capacidades de los centros resulten visibles para quien busca un socio tecnológico.
El Observatorio IA y su primera clasificación
El activo diferencial de EL HUB es el Observatorio IA, una herramienta que analiza cómo representan los sistemas de inteligencia artificial generativa a los centros tecnológicos y de investigación españoles. Emplea la metodología DBN, desarrollada por la propia consultora, que evalúa la representación de las organizaciones mediante un índice de 0 a 100 puntos.
El indicador contempla cinco dimensiones: reconocimiento institucional, posición relativa, calidad de la presencia, tono de representación y cuota de aparición en las respuestas de los modelos. Más allá de la clasificación nacional, el observatorio permite comparar organizaciones con especializaciones afines y explorar su encontrabilidad internacional, esto es, hasta qué punto los sistemas las identifican como posibles socios tecnológicos ante consultas formuladas desde otros mercados.

La primera clasificación reúne a organizaciones de referencia en salud, alimentación, telecomunicaciones, tecnologías digitales, industria y movilidad, y está encabezada por el CNIO, seguido de TECNALIA y EURECAT:
- CNIO
- TECNALIA
- EURECAT
- AZTI
- AINIA
- GRADIANT
- VICOMTECH
- IMDEA Networks Institute
- TEKNIKER
- CTAG
La iniciativa se completa con un informe sectorial sobre los patrones de reconocimiento de los centros españoles y con herramientas de diagnóstico que permiten profundizar en la situación de cada institución. El lanzamiento llega en un contexto en el que las consultoras de comunicación amplían su perímetro hacia servicios de datos y posicionamiento digital. Las grandes firmas del sector, como LLYC, Atrevia o Kreab, compiten por acompañar a sus clientes en el terreno de la inteligencia artificial. En ese tablero, Torres y Carrera se dirige a un nicho concreto: los centros tecnológicos, un segmento con interlocutores propios y presupuestos ligados a la captación de fondos y de socios industriales.
Lo que mide el índice y lo que no
El propio observatorio delimita su alcance: no pretende determinar qué organizaciones tienen mayor excelencia científica o tecnológica, sino conocer cómo se representan sus capacidades en un entorno que gana peso en la búsqueda de información y de alianzas. La distinción es relevante para interpretar la clasificación.
El índice mide representación, no mérito. Un centro puede mantener una producción científica sólida y una presencia baja en las respuestas de los sistemas generativos; otro puede aparecer con frecuencia por motivos ajenos a su capacidad tecnológica.
La lectura de negocio apunta a un desplazamiento del escenario. Durante dos décadas, la visibilidad se dirimió en los buscadores; ahora una parte creciente de las consultas profesionales sobre proveedores y socios se resuelve en asistentes conversacionales. Para los centros tecnológicos, aparecer o no en esas respuestas influye en la captación de consorcios y en la interlocución con la industria.
Para la consultora, EL HUB abre una línea de servicio con método propio y un diagnóstico que después se traduce en acompañamiento. Frente a los grandes grupos de comunicación, la firma se posiciona en un nicho de especialización, con una propuesta que suma análisis, comunicación y desarrollo comercial para un segmento acostumbrado a rendir cuentas ante fondos públicos y europeos.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: Una capa de servicio que traduce capacidades científicas en posicionamiento y contactos comerciales verificables.
- El reto por delante: Consolidar la metodología DBN como estándar reconocible y renovar el índice con cada cambio de modelo.
- El tablero competitivo: Un nicho especializado frente a la oferta generalista de datos y posicionamiento de los grandes grupos.





