Orange bazar online: la teleco entra en electrónica para plantar cara a Amazon y MediaMarkt

La electrónica aporta ya 995 millones de euros a la filial española, un 18% más interanual, con 353 millones solo en el tercer trimestre. El negocio de dispositivos pasa a la nueva dirección de B2B, Digital y Growth que lidera Víctor del Pozo.

El bazar online de Orange nace con 3.700 referencias y 995 millones de euros ya facturados en electrónica. La filial española del grupo francés multiplica por doce su catálogo de dispositivos y aterriza en el terreno de MediaMarkt, Worten, FNAC y PcComponentes. Ya no vende solo móviles: también aspiradoras, neveras y bicicletas eléctricas.

Claves de la operación

  • 995 millones en electrónica y un 28% más trimestral. El negocio de dispositivos se ha convertido en el mayor vector de crecimiento del operador, con 353 millones facturados entre julio y septiembre.
  • De 300 a 3.700 referencias en el catálogo. El escaparate salta a 144 categorías distintas, desde lavadoras y lavavajillas hasta movilidad eléctrica, cámaras y pequeños electrodomésticos, con 190 fabricantes frente a los 24 anteriores.
  • 33 millones de líneas como argumento comercial. Orange integra el negocio en su nueva área B2B, Digital & Growth y apela a su base de clientes y a una financiación diferencial frente al retail especializado.

El escaparate de Orange deja de ser una tienda de móviles

La operación no es un cambio de lineal, es un cambio de modelo. Hasta ahora el retail de la teleco se limitaba a informática y telecomunicaciones —smartphones, tabletas, relojes inteligentes, domótica y portátiles— y funcionaba como complemento de la tarifa. Con el nuevo catálogo, Orange entra de lleno en el gran electrodoméstico y en categorías de salud, belleza, deporte y ocio.

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Los números explican la prisa. La electrónica de consumo aporta ya 995 millones de euros a la filial española, con incrementos interanuales por encima del 18%, y solo en el tercer trimestre la facturación creció un 28% hasta los 353 millones. El móvil concentra más de la mitad del negocio de dispositivos, una proporción que la compañía espera diluir a medida que el resto de familias de producto gane peso.

MediaMarkt, Worten y Amazon, en el punto de mira

El rival al que se dirige Orange no es otro operador, es el lineal de una tienda de electrónica. MediaMarkt, FNAC, PcComponentes y Worten llevan años construyendo su negocio sobre el tráfico físico y la logística; la teleco llega con marca, base instalada y una financiación que en el retail especializado no siempre está disponible. El cliente que ya paga factura no necesita ser captado, y ese ahorro en captación es el que puede permitir ajustar márgenes donde el retail puro compite con márgenes de un dígito.

Rafael Pérez, responsable de Dispositivos y Partnerships Estratégicos de Orange España, resume la ambición con una frase: ‘Queremos que cualquier persona que piense en adquirir tecnología encuentre en Orange la mejor oferta, las marcas más reconocidas y una experiencia sencilla y diferencial’, según declaraciones recogidas por elEconomista.es. La ambición es alta.

La ventaja de Orange no es el precio del televisor, sino que el televisor llega con una factura de telecomunicaciones ya domiciliada.

El retail deja de ser un satélite comercial y pasa a ser una pata más del negocio. Orange ha integrado el área de dispositivos en la nueva dirección general de B2B, Digital & Growth que lidera Víctor del Pozo, con el objetivo declarado de acelerar la transformación del grupo hacia una gran empresa tecnológica. El movimiento llega con la compañía buscando ingresos fuera de la conectividad, un negocio maduro y con precios a la baja en España.

Hay un detalle que el sector mira con lupa: la financiación. Orange puede trocear el pago de un televisor de 900 euros en la misma factura que el cliente ya tiene domiciliada, algo que ningún especialista replica con la misma fricción cero. La financiación es la baza más difícil de copiar y, a la vez, la que más expone al operador si el impago crece entre una base de clientes acostumbrada a pagar a plazos.

Orange España

El riesgo de vender neveras con la estructura de una teleco

Telefónica ya recorrió parte de ese camino. Su tienda de Movistar lleva años vendiendo dispositivos, televisores y hogar conectado, y en esta redacción lo leemos más como una herramienta de fidelización que como un negocio con entidad propia. La diferencia aquí es de escala: Orange quiere multiplicar por doce el catálogo de golpe, con 190 fabricantes y logística de gran electrodoméstico.

Ahí está el punto débil. Vender una nevera no es vender un móvil. Exige instalación, entrega en planta devoluciones voluminosas y un servicio posventa que el retail especializado lleva décadas afinando. El gran electrodoméstico tiene margen estrecho y rotación lenta, y un almacén mal dimensionado se come en un trimestre el beneficio de varias campañas de telefonía.

Nada de esto es nuevo en el sector. Los operadores llevan años buscando ingresos más allá de la tarifa, casi siempre con resultados desiguales. La pregunta no es si Orange puede vender una aspiradora, sino a qué coste puede hacerlo de forma rentable y si esa venta fideliza clientes de fibra o simplemente canibaliza margen en el segmento que mejor defendía.

La teleco se juega su crecimiento fuera de las telecomunicaciones en un mercado español saturado, con 33 millones de líneas propias y una competencia que no da tregua. La próxima presentación de resultados del grupo, ya con el detalle del área de dispositivos, dará la primera medida seria de si el bazar funciona. Hasta entonces, el catálogo habla por sí solo.


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