El Cabildo de La Palma ha concluido la campaña “Salud mental a través de mis ojos”, con la que 420 estudiantes de primero y segundo de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) participaron en actividades de educación emocional y prevención de problemas de salud mental.
La iniciativa, desarrollada a través del programa CUIDAR-T, llegó al IES Alonso Pérez Díaz, el IES Villa de Mazo, el IES José María Pérez Pulido y el IES Puntagorda. El alumnado trabajó el bienestar emocional, el reconocimiento de las propias emociones y la importancia de pedir ayuda cuando surgen dificultades.
Bienestar emocional desde la perspectiva del alumnado
La consejera de Acción Social, Ángeles Fernández, explicó que la campaña se enmarca en el trabajo del Cabildo para acercar la atención y el cuidado de la salud mental a la población joven, con énfasis en la prevención y la educación. También señaló que identificar las emociones, hablar de las preocupaciones y reconocer cuándo se necesita apoyo son herramientas relevantes para el desarrollo personal y la convivencia.
Fernández destacó asimismo el papel de los centros educativos como espacios para abordar estas cuestiones desde edades tempranas.
Como parte de la campaña, el Cabildo organizó el concurso fotográfico “Salud mental a través de mis ojos”. Los estudiantes participantes pudieron expresar mediante imágenes qué significa para ellos sentirse bien y cuidar su salud emocional. La propuesta permitió conocer sus perspectivas sobre la tranquilidad, la amistad, el acompañamiento, la superación de dificultades y el disfrute de las pequeñas cosas.
Premios del concurso fotográfico
El primer premio fue para un estudiante de primero de ESO del IES José María Pérez Pulido; el segundo, para un alumno del mismo curso del IES Villa de Mazo; y el tercero, para una alumna de segundo de ESO del IES José María Pérez Pulido.
La campaña abordó la importancia de tratar la salud mental antes de que aparezcan situaciones de mayor dificultad, y de que los jóvenes conozcan mejor sus emociones y dispongan de herramientas para afrontar situaciones cotidianas.
La iniciativa también dio voz al alumnado y permitió conocer su visión del bienestar emocional, así como incorporar sus experiencias y preocupaciones al trabajo de sensibilización realizado en los centros.




