La gran banca española dispara su beneficio un 15% hasta 29.253 millones y acelera el dividendo

Los seis grandes bancos del Ibex 35 elevan la retribución al accionista tras nueve meses de crecimiento a doble dígito. Una parte creciente del beneficio se genera ya fuera de España, en México, Brasil, Estados Unidos y Reino Unido.

Los beneficios de la banca española suman 29.253 millones hasta septiembre, un 15% más, y apuntan a un ejercicio récord.

Los seis grandes bancos del Ibex 35 —Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja— han cerrado los nueve primeros meses del año con un beneficio conjunto de 29.253 millones de euros, un 15% por encima del mismo periodo de 2025, según los datos recopilados por EFE. Nadie discute el resultado. La discusión es qué hay detrás.

Publicidad

Nueve meses a un ritmo de 3.250 millones al mes

El resultado conjunto equivale a algo más de 3.250 millones de euros al mes, unos 107 millones al día contando fines de semana. La comparación interanual implica que en el mismo tramo de 2025 las seis entidades rondaban los 25.400 millones, de modo que el salto en doce meses se acerca a los 3.800 millones. Con el cuarto trimestre todavía por delante, el sector tiene ya en el bolsillo el mejor ejercicio de su historia reciente.

Sobre esa base, el motor del resultado sigue siendo el margen de intereses, sostenido por un precio del dinero que, aun en descenso, continúa muy por encima de los niveles de la década pasada. A eso se suman las comisiones —gestión de patrimonios, seguros,, medios de pago— y un coste del riesgo contenido gracias a la buena salud del empleo y a la moderación de la morosidad en hipotecas y consumo.

El viento de cola tiene nombre propio: el precio del dinero.

No conviene exagerar la sorpresa. Los seis bancos llevan tres ejercicios batiendo sus propios registros trimestrales y la única incógnita real era cuánto se desaceleraría el margen de intereses con las primeras rebajas de tipos. La respuesta, a la vista de las cifras, es que el negocio de comisiones ha cubierto buena parte de ese hueco. El beneficio crece. La pregunta es hasta cuándo.

El récord no se explica por un negocio nuevo, sino por cobrar más caro el mismo dinero que antes se prestaba casi gratis.

Conviene recordar de dónde llega el dinero. Una parte relevante del beneficio agregado no se genera en España, sino en México, Brasil, Estados Unidos y Reino Unido, donde Santander y BBVA concentran buena parte de su negocio. Ese detalle cambia la lectura del récord: no es solo un fenómeno de tipos domésticos, es también el resultado de dos entidades que llevan años diversificando fuera de un mercado saturado.

Del beneficio al bolsillo: dividendo, recompras y pay-out

resultados bancos Ibex 35

Las cuentas no se quedan en el beneficio. Las seis entidades han acelerado la remuneración al accionista, con subidas del dividendo a cuenta y programas de recompra de acciones que se han convertido en la vía preferida para devolver capital sin comprometer el pay-out a largo plazo. Los pagos a cuenta que varias entidades abonan entre noviembre y diciembre serán la primera prueba de hasta dónde llega ese esfuerzo.

Mientras la acción cotice por debajo de su valor contable, recomprar es la operación más rentable que un banco puede hacer con su excedente de capital. Y mientras el capital sobra, el accionista cobra. El límite lo pone el regulador, que revisa los ratios de solvencia y los escenarios de estrés antes de autorizar cada programa.

Los detalles de cada operación constan en los hechos relevantes que las entidades remiten a la CNMV, con importes aprobados y calendarios de ejecución. Ahí se ve también quién opta por dividendo en efectivo y quién por recompra, una decisión que dice bastante del perfil de cada banco y de su apetito por el capital.

El récord tiene una grieta: el relato

Hay una paradoja incómoda en estas cuentas. Los mismos bancos que presentan beneficios récord son los que han recortado plantilla y cerrado oficinas en la última década, y los que trasladan al cliente el coste de unos tipos que no fijan ellos. El sector no tiene un problema de rentabilidad. Tiene un problema de relato, y lo sabe.

La comparación con la banca europea refuerza esa incomodidad. La española ha sido durante años la más rentable del continente y, sin embargo, ha cotizado tradicionalmente con descuento frente a sus homólogas. Esa brecha se explica en parte por la exposición a mercados emergentes de dos de los grandes, pero también por una desconfianza de fondo que el dividendo no termina de disipar.

Conviene no perder de vista el calendario. El grueso de la cartera de crédito se irá refinanciando a tipos más bajos y el margen de intereses dejará de hacer el trabajo sucio. Ahí se verá si las comisiones y la contención de costes aguantan o si el beneficio se desinfla con la misma facilidad con la que subió. Un termómetro más útil que el pay-out: la morosidad del crédito al consumo, que suele moverse antes de que el mercado laboral se enfríe.

La prueba de fuego llegará a comienzos de febrero de 2027, cuando arranque la ronda de resultados anuales del sector. Hasta entonces, el dividendo hará su trabajo. Y ningún banco del selectivo parece dispuesto a romper la racha.


Publicidad