La DANA llega a Canarias en el puente de Todos los Santos con aviso amarillo de la AEMET. La Agencia Estatal de Meteorología sitúa el pico del episodio el domingo 1 de noviembre, con precipitaciones que pueden ser fuertes o persistentes en las islas occidentales y alguna tormenta de por medio. El Gobierno canario mantiene la prealerta en cuatro islas.
El aviso no es exclusivo del archipiélago. La AEMET extiende también el amarillo por lluvias y tormentas a la Comunidad Valenciana y dibuja para el conjunto del país un puente mayoritariamente soleado en la península, con chubascos ocasionales en Baleares el viernes y el sábado. Las temperaturas máximas seguirán por encima de lo normal para la época. El contraste entre ambos mapas resume la naturaleza de este tipo de episodios: lluvia concentrada allí donde una bolsa de aire frío en altura se topa con mar caliente y montaña.
El mapa de los avisos: de Canarias a la Comunidad Valenciana
Conviene precisar qué significa ese color. Un aviso amarillo no anuncia una catástrofe: señala la probabilidad de que aparezcan fenómenos capaces de generar algún riesgo en carreteras secundarias, barrancos y actividades al aire libre. Es el escalón más bajo de una escala de tres, por debajo del naranja y del rojo, y funciona como un recordatorio que llega con horas de margen. En Canarias, además, la prealerta del Ejecutivo autonómico añade un segundo nivel de seguimiento sobre cuatro islas.
Este viernes 30 de octubre el archipiélago nota ya el primer cambio. La previsión habla de un ligero descenso de las temperaturas, restos de calima en la mitad oriental y viento flojo de dirección variable. No es todavía un día de temporal. Es la jornada previa, la que deja la atmósfera cargada y el terreno preparado para lo que viene.
El sábado 31, con las celebraciones de Finaos y Halloween en las islas, se esperan intervalos de nubes medias y bajas y precipitaciones en las islas de mayor relieve. Las máximas subirán y el viento seguirá flojo y variable. Hacia la tarde, según Meteored, pueden aparecer tormentas en las islas occidentales. Nada extremo, pero el ambiente se vuelve inestable.
Para el domingo 1 de noviembre, la AEMET espera cielos muy nubosos y precipitaciones que podrán alcanzar intensidad fuerte o ser persistentes, con posibilidad de tormenta, especialmente en las islas más occidentales. Las máximas bajan ligeramente, las mínimas pueden subir y el viento, flojo y variable al principio, girará a moderado del este.
Medio centenar de litros por metro cuadrado no es un aguacero: es agua suficiente para despertar barrancos que llevan meses secos.
El episodio tiene vocación de quedarse. Los modelos apuntan a que la inestabilidad se prolongue durante el lunes 2 de noviembre y, según el meteorólogo José Miguel Viñas, algunos puntos de La Palma, El Hierro, y Tenerife podrían superar los 50 litros por metro cuadrado a lo largo de todo el episodio. La cifra merece una traducción física: equivale a verter cinco centímetros de agua sobre cada metro cuadrado de terreno. En una isla de barrancos estrechos y pendientes pronunciadas, eso es mucho más que una anécdota.
De la vaguada atlántica a la DANA: cómo se gesta el temporal
El mecanismo tiene una lógica casi mecánica. Según explica Viñas en Meteored, una vaguada de aire frío se extenderá este viernes desde el entorno de las Azores hacia el sur hasta cerrarse sobre sí misma y formar una DANA, siglas de depresión aislada en niveles altos. Ese cierre tiene un reflejo en superficie: una borrasca fría aislada que el sábado se situará al noroeste del archipiélago y empezará a dejar sentir sus efectos.
La imagen que mejor lo describe es la de una peonza que se desprende de la cuerda que la hacía girar. La corriente en chorro, esa autopista de vientos que circula a unos ocho kilómetros de altura, arrastra masas de aire frío de oeste a este; cuando una de esas vaguadas se estrangula, queda un remolino frío girando por su cuenta, sin conexión con el flujo general. Puede quedarse días en el mismo sitio, alimentándose del aire cálido y húmedo que sube del océano.
Las islas hacen el resto. Sus cumbres actúan como una rampa que obliga al aire húmedo a ascender, enfriarse y condensar, de modo que la lluvia se reparte de forma muy desigual entre la vertiente de barlovento y la de sotavento. A escala de un archipiélago de 7.500 kilómetros cuadrados, un desplazamiento de veinte o treinta kilómetros en la posición de la baja puede cambiar por completo qué isla se lleva el agua.

Lo que el modelo todavía no sabe: la incertidumbre que separa un chubasco de una inundación
Aquí conviene hacer una pausa y señalar la parte incómoda. Un aviso amarillo por lluvias a tres días vista no es un pronóstico cerrado, sino un rango de escenarios posibles. Viñas lo advierte con claridad: la distribución final de las precipitaciones todavía puede cambiar, tanto por la evolución de la baja como por la influencia del relieve. La posición exacta de la baja decide si el agua cae sobre el mar o sobre una ladera, y esa variable no se resuelve hasta pocas horas antes.
El contexto ayuda a calibrar el riesgo. Las danas de otoño son un fenómeno recurrente en el entorno español y su peligro depende casi siempre de dónde se ancla el núcleo frío. En el otoño de 2024, una de estas estructuras dejó precipitaciones extremas en el este peninsular y demostró que una configuración atmosférica aparentemente modesta puede escalar en cuestión de horas. En Canarias, además, el Atlántico frente al archipiélago conserva buena parte del calor acumulado durante el verano, y ese vapor extra es combustible para las tormentas.
Nada de esto implica que el puente vaya a ser un desastre. El escenario más probable es el de un episodio de lluvias notables, con mayor incidencia en La Palma, El Hierro, La Gomera y las vertientes norte de Tenerife y Gran Canaria, mientras el resto del país permanece ajeno al temporal salvo por los chubascos de Baleares. La prudencia, eso sí, está justificada: la diferencia entre una borrasca que riega y una que se queda quieta puede medirse en decenas de litros.
El calendario para el lector es sencillo. La AEMET actualizará sus avisos en las próximas horas y el sábado será el momento de comprobar si el amarillo sube de nivel en las islas occidentales; la ventana crítica se concentra entre la tarde del sábado y la jornada del lunes 2 de noviembre. Quien tenga previsto viajar entre islas o subir a la cumbre estos días hará bien en revisar la previsión antes de salir; los avisos actualizados pueden consultarse en la web de la AEMET. La montaña siempre gana.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha anunciado: la activación de avisos amarillos por lluvias y tormentas asociados a una DANA que afectará a Canarias durante el puente de Todos los Santos, con pico el domingo 1 de noviembre.
- Dónde: Canarias, con especial incidencia en las islas occidentales (La Palma, El Hierro, La Gomera y Tenerife), y aviso también en la Comunidad Valenciana.
- Institución responsable: Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), con prealerta del Gobierno de Canarias y análisis de Meteored.
- Cuándo: del viernes 30 de octubre al lunes 2 de noviembre de 2026.
- Impacto a futuro: episodio de lluvias que podría superar los 50 litros por metro cuadrado en puntos de las islas occidentales y obliga a extremar la precaución en barrancos y carreteras de montaña.




