SEG Solar ha reservado el terreno para su planta de células HJT de 4 GW en Tomball (Texas), una inversión de 950 millones de dólares que busca coser la cadena fotovoltaica de Estados Unidos por su eslabón de mayor valor.
La compañía, con sede en Houston y fundada en 2021, ya tiene suelo, que es el primer hito serio de cualquier fábrica de células, aunque no el último. El calendario que maneja es de dos fases de 2 GW, con arranque previsto en 2028 y 2029, y una creación de empleo declarada de más de 700 puestos locales.
Un campus con células, módulos y film de EVA en el mismo recinto
La planta se levantará pegada a las líneas de módulos que SEG ya opera en el campus industrial de Tomball: 4 GW en la instalación Tomball #1 y otros 4,6 GW en Tomball #2, esta última en construcción. La idea es reunir en un solo recinto la célula, el módulo y el llamado balance of module, además de almacén, un centro de I+D, un laboratorio de ensayos certificado, y futuras líneas de film de EVA y cajas de conexión.
El detalle no es cosmético. Mover obleas y células entre continentes cuesta flete, tiempo y exposición arancelaria; fabricarlas al lado del ensamblaje recorta las tres cosas y, sobre todo, permite documentar el origen del producto. Ahí está la letra pequeña que de verdad mueve al comprador institucional estadounidense.
SEG cerró 2025 con más de 7,5 GW de módulos enviados al mercado global y una capacidad anual de producción de módulos de 6,5 GW, según los datos que la propia compañía ha hecho públicos. Los 4 GW de células que proyecta en Texas son, en esa escala, la pieza que le falta para no comprar fuera el componente más caro del panel.
Reservar el suelo es el primer paso; la fábrica existe cuando sale la primera célula de la línea, y eso no ocurrirá antes de 2028.
Dos fases de 2 GW: qué está firmado y qué sigue siendo intención
Vamos a los datos. Lo confirmado es el suelo, la ubicación y el diseño en dos fases de 2 GW con puesta en marcha en 2028 y 2029. Lo que no está cerrado es la financiación: la información publicada no detalla cómo se reparten los 950 millones de dólares entre las dos fases, ni los proveedores de los equipos de producción de células, ni los acuerdos de compra que respaldarían la producción.
Un anuncio de 950 millones sin calendario de financiación es una hoja de ruta; el compromiso se mide cuando se firma el pedido de maquinaria.
Ojo con el dato: reservar terreno no equivale a fábrica en marcha. Entre el anuncio y la primera célula hay permisos, suministro de equipos de deposición y metalización, y una curva de rampa que en la industria fotovoltaica se mide en trimestres, no en semanas.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Capacidad de fabricación: 4 GW anuales de células HJT, repartidos en dos fases de 2 GW cada una.
- Inversión: 950 millones de dólares para el conjunto del proyecto, sin desglose público por fase.
- Empleo: más de 700 puestos locales declarados para el campus de Tomball.
- Equivalencia tangible: los 4 GW de células cubrirían la producción anual de la fábrica de módulos Tomball #1, de 4 GW, sin depender de células importadas.

Heterounión: qué aporta la célula HJT frente al PERC
La heterounión, o HJT, combina una oblea de silicio cristalino con capas ultrafinas de silicio amorfo que pasivan la superficie y elevan el rendimiento de conversión. Traducido: más vatios por célula, mejor comportamiento a alta temperatura y una estructura bifacial ya estándar en plantas a gran escala. El concepto técnico está glosado en la entrada de Wikipedia sobre la célula solar.
SEG no llega virgen a la tecnología. Este año puso en marcha Tomball #1 y arrancó la producción de sus primeros módulos HJT a escala comercial en la segunda instalación, según ha informado pv magazine. La célula propia cierra el círculo: el módulo deja de ser un ensamblaje de componentes importados.
Contenido nacional de la IRA, el argumento que paga la factura
El incentivo real no es ecológico, es fiscal. Abastecer módulos ensamblados en Texas con células HJT fabricadas en Texas permite a los desarrolladores y propietarios de activos cumplir los requisitos federales de contenido nacional de la Inflation Reduction Act, que se traducen en un crédito adicional por vatio instalado. Sin célula doméstica, ese bonus se cae.
‘Llevar la fabricación de células HJT a Estados Unidos dará a los clientes una cadena de suministro más doméstica, con un abastecimiento más claro y una sola empresa respondiendo por el producto’, ha señalado Jim Wood, consejero delegado de SEG Solar. Suena a manual, pero el fondo es verificable: quien responde del módulo responde también de la célula.
De ensamblar a fabricar: el salto que decide la credibilidad
El precedente está en la propia empresa. SEG abrió Tomball #1 este año y escaló la producción de silicio cristalino en Texas; el paso siguiente, la célula, es el que separa a un ensamblador de un fabricante integrado. Buena parte del ensamblaje de módulos en Estados Unidos trabaja todavía con células importadas, de modo que la parte de mayor valor añadido y mayor huella logística queda fuera de la frontera.
Ahí es donde la inversión se vuelve interesante, y también donde conviene exigirle plazos. Europa, con el reglamento de industria de cero emisiones netas dentro del paquete Fit for 55, se ha marcado cubrir en 2030 el 40% de su demanda anual de paneles con fabricación propia; Estados Unidos lo intenta por la vía del crédito fiscal. Dos modelos para el mismo cuello de botella: la célula.
El efecto llega hasta abajo. Si la célula se fabrica en Texas, el instalador que firma un tejado residencial o el fondo que compra un proyecto utility scale puede documentar el contenido doméstico del panel sin depender de certificados opacos, y el sobrecoste se diluye en la estructura de capital del proyecto en lugar de repercutirse al cliente final.
La posición honesta es esta: 4 GW de células anuales son relevantes, pero llegan en 2028 y 2029, cuando el mercado estadounidense llevará años instalando capacidad a un ritmo muy superior. La integración vertical no garantiza precio; garantiza trazabilidad, que es exactamente lo que el comprador institucional está dispuesto a pagar.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 4 GW anuales de células HJT fabricadas en Texas, con más de 700 empleos locales y 950 millones de dólares de inversión comprometida.
- Modelo que cambia: el ensamblaje que importa la célula deja paso a una cadena integrada que se queda en territorio estadounidense el eslabón de mayor valor.
- Para las próximas generaciones: una cadena fotovoltaica documentada y trazable permite cumplir los requisitos de contenido nacional y sostener la descarbonización con suministro verificable.




