Ha sido un buen año para Digi y Telefónica, al menos a la hora de captar nuevos usuarios y demostrar su capacidad de crecimiento. Tanto la compañía de bajo coste como la multinacional que preside Marc Murtra han conseguido encadenar otro mes positivo en cuanto a las portabilidades, una tendencia que sirve como prueba de la efectividad que tienen los modelos de precio agresivos de ambas plataformas para captar clientes.
Los datos del sector más recientes compartidos por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) muestran que Telefónica y Digi han sido las únicas dos empresas que han registrado un saldo de portabilidad positivo en el mes de agosto, completando un verano en el que ambas compañías han sido capaces de arrebatar usuarios a Vodafone y MasOrange, firmas que buscan estrategias para articular un escudo defensivo ante esta situación.
Según el informe de la CNMC, durante el mes de agosto se portaron 438.223 números móviles, un 6,5% más que en el mismo periodo de 2025. Movistar y Digi registraron un saldo neto positivo de portabilidad, mientras que Vodafone, MasOrange y el conjunto de los operadores móviles virtuales (OMV) presentaron un saldo negativo. Se trata de una dinámica que se ha mantenido constante desde el inicio del ejercicio y que explica el optimismo de analistas e inversores respecto a estas compañías.
Es cierto que las históricas tres grandes del sector y Digi siguen concentrando la inmensa mayoría de las líneas de telefonía móvil y de los servicios de banda ancha del mercado, manteniendo al resto a una distancia más que evidente. De hecho, Movistar, Vodafone y MasOrange concentraron el 79,6% de las líneas de banda ancha fija. Si se añade a Digi, este porcentaje se eleva al 94,4%.
Digi es la que más crece en banda ancha
Existen motivos para seguir de cerca los movimientos de Digi. La filial española de la firma de bajo coste de origen rumano sigue siendo, con diferencia, la que más usuarios atrae dentro del mercado de la banda ancha fija, habiendo sumado 43.810 usuarios en el mes de agosto. Le sigue Telefónica con 14.340 altas netas, mientras que MasOrange ha cedido unas 3.740 conexiones y el resto de las operadoras han perdido, en conjunto, 2.540.

Estos datos coinciden con un momento en el que los pocos usuarios que aún no contaban con conectividad fija están dando el paso para sumarse a la red. Las líneas de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) alcanzaron los 18,4 millones en agosto tras sumar más de 64.000 altas netas, situando el parque total de conexiones de banda ancha fija en 20,1 millones.
En cualquier caso, la clave reside en que la capacidad de crecimiento de Digi justifica la confianza de los analistas y de los inversores. La compañía debutó en bolsa este mismo año y, aunque registró una corrección en sus primeras jornadas de cotización, ha ido consolidando su avance hasta situarse en una posición de referencia dentro del sector.
La telefonía móvil, clave para el sector
Por otro lado, la telefonía móvil se mantiene como un gran motor de tracción para la industria. Movistar y Digi registraron un saldo neto positivo de portabilidad, mientras que Vodafone, MasOrange y el colectivo de OMV mostraron saldos negativos. Las líneas de voz con banda ancha móvil alcanzaron los 57,5 millones, lo que supone un incremento del 2,8% respecto al mismo mes del año anterior.

Este comportamiento constituye otro pilar fundamental para Telefónica y Digi, ya que se consolida su capacidad de penetración en el mercado. No obstante, MasOrange mantiene el primer puesto en cuota de mercado móvil con un 40,51%, seguida de Telefónica con el 26,12% de las líneas suscritas a Movistar, Vodafone con un 18,76% y Digi en cuarto lugar con un 12,79%. El resto de las opciones del mercado acumulan apenas un 1,83% del total de líneas móviles.
¿Puede mantenerse la tendencia?
La mejor noticia para Digi es que se halla bien posicionada para dar continuidad a este ritmo de captación. Es la única empresa del sector proyectada para crecer a doble dígito en su porcentaje de usuarios, habiendo demostrado una capacidad recurrente para arrebatar clientes a sus competidores, aunque estos ya adoptan medidas para defender sus bases de datos.
En ese sentido, Telefónica ha reimpulsado la marca O2, su filial de bajo coste en el mercado español, mientras que Vodafone busca resolver la disputa judicial con Wewi para afianzar el uso exclusivo de la marca Finetwork como su referente en el segmento low cost. Son movimientos que confirman que los grandes actores del sector han encajado el impacto de la estrategia de Digi y buscan frenar la migración de clientes hacia el nuevo rival.




