Las acciones de Acciona Energía suben cerca de un 10% desde los mínimos de agosto, un giro de sentimiento que los analistas atribuyen al desapalancamiento y a los rumores corporativos y que la sitúa entre los mejores valores del Ibex 35 del último mes.
Qué dicen las cifras del rebote
El valor acumula un avance cercano al 5% en el último mes y bate al selectivo español por unos ocho puntos porcentuales en ese periodo. Con ese recorrido, se ha colocado como el quinto mejor valor del Ibex 35, según los datos de mercado recabados por TradingView.
La subida arranca desde los mínimos de agosto. Llega después de varios ejercicios de castigo, con la acción muy lejos de los 43,68 euros que marcó el 3 de agosto de 2022, su máximo histórico. Desde entonces, el valor perdió casi el 70% de su capitalización hasta abril de 2025.
El doble golpe fue claro. La normalización de los precios de la electricidad redujo la rentabilidad esperada de los activos renovables. El encarecimiento de la financiación, en paralelo, elevó el esfuerzo inversor de todo el sector. Las utilities de perfil renovable, desde Solaria, hasta la propia filial de Acciona, quedaron atrapadas entre ambos vectores.
La compañía reaccionó acelerando la venta de activos para aliviar el balance y financiar nuevas inversiones. La estrategia sirvió para reducir la deuda, pero tuvo una contrapartida evidente: las desinversiones también recortaron la aportación futura de los activos vendidos al beneficio del grupo.
El rebote no se sostiene en una mejora del precio de la luz, sino en la expectativa de que el desapalancamiento devuelva capacidad de crecimiento a la compañía.
La dirección fija el objetivo de cerrar 2026 con una deuda neta por debajo de los 3.000 millones de euros. Ese es el punto de partida del nuevo capítulo inversor que la compañía quiere abrir en 2027.
El regreso al crecimiento y el respaldo de GVC Gaesco
Los analistas de GVC Gaesco han incluido a Acciona Energía entre sus valores españoles preferidos, con un precio objetivo de 26,50 euros por acción. Su argumento central es el final del desapalancamiento, que debería permitir el regreso del crecimiento de resultados en 2027.

La tesis se apoya en tres patas que la gestora detalla en su informe:
- La previsión de instalar 1,1 GW de capacidad en 2027, por encima de los 600 MW que estima la casa para ese mismo año.
- La potencia ya construida a cierre del primer semestre de 2026, de 763 MW, frente a los 334 MW de finales de 2025.
- Un entorno geopolítico que, según GVC Gaesco, empuja a muchos países a reducir su dependencia energética de zonas inestables.
El documento subraya que la empresa está cerca de superar la travesía del desierto en crecimiento de resultados, una etapa que la gestora vincula directamente a la necesidad de reducir deuda. GVC admite que aún falta por completar alguna venta de activos relevante antes de dar el giro por cerrado.
Ese regreso se aprecia en la capacidad puesta en operación, que ya acelera respecto al año anterior. El grueso de la recuperación dependerá de que las nuevas plantas sustituyan con holgura la aportación perdida por las desinversiones.
El accionariado mira una operación corporativa
Al componente operativo se suma el corporativo. Según fuentes del mercado, grandes fondos de inversión llegaron a plantear ofertas por el 100% de Acciona Energía durante el verano, sin que conste comunicación oficial a la CNMV. La dirección maneja escenarios que van desde la entrada de un tercero hasta una opa de exclusión.
La subida de los tipos de interés complica ese tipo de operaciones, porque encarece la financiación necesaria para abordar una compra de control. Parte del mercado especula con la retirada de algunos interesados por ese motivo, aunque ninguna de las partes lo ha confirmado.
El consenso de analistas sigue dividido. Solo el 30% recomienda comprar, frente a un 48% que aconseja mantener y un 22% que prefiere vender.
| Recomendación | Porcentaje de analistas |
|---|---|
| Comprar | 30% |
| Mantener | 48% |
| Vender | 22% |
Las cautelas que frenan el optimismo
No todo el mercado comparte la tesis. JP Morgan mantiene una recomendación neutral y advierte de que los resultados seguirán siendo difíciles de interpretar por la rotación de activos. El banco distingue dos capas de beneficio que evolucionan en direcciones opuestas.
Mientras el beneficio reportado se ve impulsado por las plusvalías obtenidas con cada desinversión, el beneficio subyacente se deteriora por la dilución que provocan esas mismas ventas. Ese desfase explica por qué las estimaciones del consenso siguen siendo tan volátiles.
Conviene mirar el precedente sectorial. Otras renovables europeas, como la danesa Ørsted o la portuguesa EDP Renováveis, han atravesado correcciones parecidas por la subida de tipos y la compresión de precios energéticos. El sector aún no recupera los múltiplos que lució en 2021.
La acción anticipa una vuelta al crecimiento, pero quedan piezas por encajar. La deuda por debajo de 3.000 millones, las nuevas plantas en operación y una eventual operación corporativa son los tres frentes que el mercado vigilará.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La próxima presentación de resultados y el ritmo de las desinversiones pendientes, que deben cerrar el desapalancamiento antes de 2027.
- Reacción del valor: El mercado descuenta ya parte de la vuelta al crecimiento; la acción ha recuperado un 10% desde los mínimos de agosto, aunque sigue lejos de los máximos de 2022.
- Precedente sectorial: Las correcciones de Ørsted y EDP Renováveis por la subida de tipos sirven de referencia para medir cuánto tarda el sector en recuperar múltiplos.





