Frente a un panorama internacional marcado por el atrincheramiento defensivo y la obsesión por el recorte de costes, el tejido empresarial español dibuja una estrategia radicalmente opuesta.
Según el informe CEO Agenda 2026 de Oliver Wyman Forum, los primeros espadas de las grandes compañías en España han decidido aparcar la austeridad para volcarse en la transformación a largo plazo y la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos, impulsados por la resistencia macroeconómica del país frente al estancamiento europeo.
El estudio, que analiza las prioridades, oportunidades y preocupaciones de los primeros ejecutivos, fueron presentados el martes 29 en rueda de prensa por Alberto Mateos, líder de la plataforma de IA y de servicios financieros para España y Portugal de Oliver Wyman, como prolegómeno de su presentación oficial en el Foro de La Toja el 2 de octubre.
“El estudio confirma que la agenda del CEO se está volviendo más exigente y selectiva. La prioridad sigue siendo crecer, pero hacerlo desde una base operativa más sólida, con mayor control del riesgo y con una aproximación mucho más realista al impacto de la tecnología”, señala Alberto Mateos, líder de la plataforma de IA y de la industria de servicios financieros de Oliver Wyman para España y Portugal.

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“En España vemos una apuesta especialmente marcada por la transformación a medio-largo plazo y la generación de nuevas fuentes de ingresos, que convive con una mayor prudencia a la hora de desplegar capital y tecnología. El reto ya no es solo identificar oportunidades de crecimiento, sino convertirlas en resultados de forma sostenible”, añade.
A escala global, el 65% de los CEOs considera que la actual volatilidad representa una oportunidad para ganar terreno frente a sus competidores, mientras que el 67% sitúa el crecimiento como su principal objetivo y el 58% incluye la gestión de costes entre sus tres prioridades. De esta forma, el crecimiento autofinanciado es la vía dominante: ciclos en los que el ahorro de coste y la mejora de la productividad financian las inversiones en mayor productividad o en crecimiento del negocio.
Al mismo tiempo, la incertidumbre está modificando la forma en que los CEOs a nivel mundial planifican y gobiernan sus decisiones. La mitad del esfuerzo de planificación se concentra ya en horizontes inferiores a un año, frente al 43% en 2025, y el 96% declara una mayor implicación de su consejo de administración en al menos un ámbito.
Qué preocupa a los CEO españoles
- Apuesta por la transformación a largo plazo: A diferencia de la tónica general en Europa, el empresariado español prioriza la inversión de futuro y la búsqueda de nuevos ingresos por encima de los recortes masivos de costes, respaldado por la relativa resistencia macroeconómica del país.
- Crecimiento inorgánico muy selectivo: Las operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) se abordan con un criterio de alta selectividad, buscando un mayor valor agregado en cada movimiento corporativo en lugar de un gran volumen de transacciones.
- Inteligencia Artificial orientada a la eficiencia interna: La tecnología se despliega con fuerza para optimizar procesos y la productividad de puertas para adentro, aunque mantiene el reto pendiente de traducirse de forma más generalizada en la creación comercial de nuevos productos.
- Estructura y talento estratégico: Aunque se mantienen ciertos modelos organizativos tradicionales en silos, se planifican ajustes de plantilla con un giro hacia roles más jóvenes, reforzando la sucesión y el desarrollo directivo.
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Qué preocupa a los CEO de todo el mundo
- Defensa y control de costes: En el panorama internacional y europeo predomina un atrincheramiento estratégico, donde la eficiencia operativa y el recorte o contención de gastos ocupan las posiciones más altas de la agenda corporativa para mitigar la volatilidad.
- La IA como la gran apuesta central: La Inteligencia Artificial encabeza los planes de los principales directivos globales, aunque un porcentaje elevado de empresas reconoce estar todavía en fase piloto y con dificultades para medir un retorno de la inversión (ROI) a corto plazo.
- Reconfiguración de cadenas de suministro: Ante un entorno geopolítico y comercial complejo, los líderes globales priorizan rediseñar sus cadenas de suministro y reforzar de forma drástica la continuidad del negocio y la gestión de crisis.
- M&A y agilidad ante la disrupción: Los altos ejecutivos a escala global combinan la disciplina de costes con fusiones y adquisiciones para acelerar cambios estructurales, operando en un escenario donde ya no hay margen para acometer transformaciones de manera secuencial.
En definitiva, el diagnóstico para 2026 revela que la alta dirección en España opta por una lectura en clave de oportunidad y crecimiento estructural, distanciándose del pesimismo que impera en el resto del continente. Aunque este enfoque conlleva desafíos evidentes —como conciliar la gran inversión de futuro con las tensiones financieras globales—, demuestra una clara apuesta por blindar la competitividad a largo plazo en lugar de buscar únicamente la supervivencia a corto plazo mediante la contención de gastos.




