Santander eleva un 10% su dividendo a cuenta de 2026 hasta 0,127 euros por acción

El pago se abonará a partir del 2 de noviembre de 2026 y la acción cotizará ex-dividend el 29 de octubre. La entidad destinará 3.700 millones a retribuir a sus accionistas con cargo al primer semestre, repartidos entre efectivo y recompras.

El dividendo Santander 2026 sube un 10%, hasta 0,127 euros por acción. El consejo de administración del banco aprobó este martes el pago a cuenta con cargo a los resultados del ejercicio, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Es el quinto año consecutivo de crecimiento de doble dígito en la retribución en efectivo.

Las fechas ya están fijadas. El pago se abonará a partir del 2 de noviembre y el último día en el que las acciones cotizarán con derecho a percibir el dividendo será el 28 de octubre. Al día siguiente, el 29 de octubre, la acción ya cotizará ex-dividend y la fecha de registro se fija para el 30 de octubre.

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La cifra equivale al 25% del beneficio que el grupo obtuvo en el primer semestre. Ana Botín ha resaltado que el incremento acumulado del dividendo a cuenta por acción desde 2021 alcanza el 162%. La política vigente apunta a repartir alrededor del 50% del beneficio, en partes aproximadamente iguales entre efectivo y recompras.

El calendario del pago y el peso del dividendo en la retribución

Hay más. Santander remunerará con 3.700 millones de euros a sus accionistas con cargo a los resultados del primer semestre de 2026, repartidos prácticamente a partes iguales entre el dividendo en efectivo y el programa de recompra de acciones lanzado en agosto.

Ese programa asciende a 1.800 millones de euros y está en ejecución ahora mismo. Sumado a las recompras con cargo a 2025 y a la distribución vinculada a la venta de Santander Polonia, la entidad asegura haber destinado cerca de 9.000 millones al plan de distribuir al menos 10.000 millones vía recompras entre 2025 y 2026.

Los números del semestre sostienen el esfuerzo. El banco cerró la primera mitad de 2026 con un beneficio de 7.328 millones de euros, un 15% más, y unos ingresos de 30.847 millones, un 6% por encima. Para el conjunto del ejercicio, excluyendo el impacto de las operaciones de Polonia, TSB y Webster, mantiene objetivos de crecimiento y una ratio CET1 de entre el 12,8% y el 13%.

Un dividendo a cuenta que crece a doble dígito cinco años seguidos deja de ser una señal de confianza y se convierte en una obligación del balance.

Qué vigilan los analistas: payout, CET1 y el peso de la recompra

El consejo prevé mantener una política ordinaria de remuneración en torno al 50% del beneficio con cargo a los ejercicios 2026 a 2028. El matiz llega a partir de 2027: aproximadamente un 35% iría a dividendos en efectivo y un 15% a recompras. En otras palabras, el peso del efectivo sube y el de la recompra baja.

Ahí está la clave que vigilan las mesas de análisis. La recompra es el instrumento más flexible del manual: se ejecuta cuando el capital sobra y se cancela cuando no. El dividendo en efectivo, en cambio, es una promesa que el mercado penaliza cuando se rompe.

La ratio CET1, con un objetivo declarado de entre el 12,8% y el 13%, funciona como termómetro. Mientras se mantenga en la parte alta del rango, la entidad conserva margen para ejecutar la recompra pendiente y sostener el dividendo sin tensión de capital. El grupo detalla su política de retribución en la sección de relación con inversores de su web corporativa.

dividendo a cuenta Santander

Un cambio de política con dos lecturas

La decisión de elevar el dividendo en efectivo es, en mi lectura, algo más que un gesto comercial. Durante los últimos cinco ejercicios la gran banca española ha preferido la recompra de acciones como vehículo principal de la retribución extraordinaria. El motivo es técnico: reduce el número de títulos en circulación, eleva el beneficio por acción, sin necesidad de ganar más dinero y no crea un compromiso que haya que sostener cuando el ciclo se gira.

El giro anunciado para 2027, con un 35% en efectivo y un 15% en recompras, invierte esa jerarquía. La lectura optimista dice que la dirección confía en la recurrencia de sus ingresos hasta el punto de comprometerlos por escrito. La incómoda apunta a que la recompra ha perdido atractivo, sea porque comprar títulos propios más caros sale más caro, sea por la presión de accionistas e instancias políticas que prefieren el reparto directo.

La contradicción está en el calendario. La entidad promete más efectivo justo cuando el sector afronta un ciclo de tipos menos generoso para el margen de intereses. Un payout del 50% es sostenible con un beneficio semestral de 7.328 millones. La pregunta es qué ocurre si esa cifra se estanca dos ejercicios seguidos. Entonces no se recorta una recompra: se recorta un dividendo.

Hay un detalle que conviene no perder de vista: parte del crecimiento del 162% del dividendo a cuenta por acción desde 2021 no viene de un mayor desembolso, sino de repartir el mismo dinero entre menos acciones. Las recompras han engordado esa métrica por la vía del denominador. Es una práctica legítima, pero conviene tenerla presente al compararla con la evolución del beneficio.

El primer examen llegará con las cuentas de 2026, previsiblemente en febrero de 2027, cuando el consejo fije el dividendo complementario y detalle el nuevo reparto entre efectivo y recompra. Ahí se verá si el giro es una intención o una política.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: La nota no alude al comportamiento del valor, que se conoció con la sesión del 29 de septiembre ya en marcha. La referencia para el accionista es el dividendo bruto de 0,127 euros por acción.

Clave técnica: Con un payout objetivo del 50% y un CET1 de entre el 12,8% y el 13%, la entidad conserva margen para ejecutar los 1.800 millones de recompra pendientes sin tensión de capital. Si el ratio se pega al suelo del rango, la retribución extraordinaria es lo primero que se revisa.

Apunte macro: La retribución al accionista de la banca española seguirá dependiendo del margen de intereses. El grupo cerró el primer semestre con 30.847 millones de ingresos, un 6% más, y 7.328 millones de beneficio, un 15% más.


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