El MITECO ha propuesto ampliar la red eléctrica de Galicia con 208 kilómetros de nuevas líneas y 10 subestaciones que suman 1,6 GW de capacidad para industria, vivienda y puertos, con horizonte 2030.
Lo que se conecta: 208 kilómetros de cable y 1,6 GW de nueva capacidad
La propuesta la ha presentado el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, tras reunirse con la conselleira de Economía e Industria de la Xunta, Mª Jesús Lorenzana. No es un anuncio improvisado: el documento llega después de estudiar las 2.566 alegaciones presentadas en la fase de audiencia pública, abierta en octubre de 2025, y forma parte de una ronda de contactos con las comunidades autónomas para cotejar objetivos, plazos y discrepancias antes de cerrar la planificación.
Vamos a los datos. Galicia gana 208 kilómetros de líneas nuevas, un 22% más que en la propuesta original, con 10 nuevos parques de subestaciones y 44 posiciones adicionales. A eso se añaden actuaciones sobre 579 kilómetros de tendidos existentes, un capítulo que casi triplica la longitud del cable nuevo y que persigue exprimir lo que ya está en pie antes de levantar más torres.
El objetivo final es habilitar 1,6 GW adicionales de capacidad para nuevos consumos. La mayor parte va a proyectos industriales, pero el reparto incluye producción de hidrógeno verde, fábricas del sector de la automoción, vivienda y electrificación portuaria. La mayoría de las nuevas demandas industriales apuntan al automóvil y al hidrógeno. En paralelo, las redes se refuerzan para canalizar más de 5 GW de generación renovable y almacenamiento, incluidos los bombeos hidroeléctricos y los flujos que llegan por la mayor interconexión con Portugal.
La cifra que ordena todo lo demás es la inversión: más de 17.000 millones de euros en el conjunto del Estado, un 144% por encima de los 6.964 millones de la planificación vigente con horizonte 2026. El secretario de Estado lo ha resumido como la mayor inversión en red de transporte de la historia de España, y el detalle figura en la documentación publicada por el MITECO.
Reforzar la red no es un capricho técnico: sin capacidad de evacuación, ni la industria electrificada ni el hidrógeno verde pasan del PowerPoint a la fábrica.
La letra pequeña: quién se enchufa a esos 1,6 GW

Aquí está el detalle que cambia todo. La propuesta no reparte la capacidad a partes iguales: prioriza los proyectos industriales y marca como preferente la reconfiguración del puerto de A Coruña, la mayor demanda de electrificación portuaria de la comunidad. Traducido: los buques podrán apagar sus motores auxiliares en atraque y conectarse a la red, una práctica que recorta emisiones locales en la ciudad y que ya se extiende por los grandes puertos del norte de Europa.
El resto del paquete se completa con la interfaz transporte-distribución, que crece para atender la demanda difusa de hogares y polígonos industriales, y con equipos que mejoran la estabilidad del sistema. La planificación también reserva posiciones para ejes ferroviarios: el conjunto de posiciones para tren y puertos crece un 75% en el plan estatal, hasta 59.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Capacidad habilitada: 1,6 GW adicionales para industria, hidrógeno, vivienda y puertos en Galicia.
- Renovables canalizables: más de 5 GW de generación y almacenamiento, bombeos hidroeléctricos incluidos.
- Infraestructura: 208 km de líneas nuevas, 10 parques de subestaciones y 579 km de tendidos existentes repotenciados.
- Inversión: más de 17.000 millones en todo el Estado; el desglose por comunidad no está detallado en la información publicada.
De la propuesta al BOE: lo que falta y lo que ya mueve a la industria
La propuesta es un documento, no una obra. El texto se remitirá a la Comisión de Transición Ecológica del Congreso y después al Consejo de Ministros, de modo que los primeros movimientos de excavadora no llegarán de inmediato. La comparación con el ciclo anterior es el mejor termómetro: la planificación 2021-2026 se quedó en 6.964 millones para todo el país y esta nueva supera los 17.000 millones.
Las cifras del plan estatal
- Posiciones para nuevas demandas en distribución: 300, un 52% más.
- Posiciones para consumo directo en transporte: 162, un 12% más.
- Parques de subestaciones previstos: 193, un 17% más.
- Líneas nuevas: 6.706 kilómetros, un 11% más; redes repotenciadas: 8.164 kilómetros, un 6% más.
Galicia es un caso singular. Tiene potencia renovable de sobra y ha arrastrado durante años el cuello de botella de la evacuación: sin líneas, los proyectos eólicos se quedan en cola. Habilitar más de 5 GW de canalización, bombeos incluidos, ataca ese problema y encaja con los objetivos del PNIEC 2023-2030 y con el marco europeo del Fit for 55. La otra pata es la demanda: sin fábricas que consuman esa electricidad, la inversión en cable no tiene retorno. De ahí que la planificación viaje pegada a los proyectos de automoción y a las plantas de hidrógeno verde, donde la comunidad quiere colocar su excedente renovable en lugar de verterlo o de frenar los aerogeneradores.
Ese efecto llega hasta el consumidor. Si la fábrica de componentes electrifica sus hornos, el coche que se monta en Europa se produce con electricidad gallega en lugar de gas. Si el puerto coruñés enchufa los buques en atraque, la calidad del aire de la ciudad mejora sin que nadie cambie de hábitos. La red es la infraestructura menos visible de la transición y, a la vez, la que decide si todo lo demás ocurre.
El compromiso no es la acción.
Queda la letra pequeña presupuestaria. El desglose de inversión por comunidad no está detallado, y la ejecución depende de que Redeia, como operador del sistema, consiga permisos y obra en plazo; el histórico de los últimos ciclos invita a la prudencia con los calendarios. Aun así, el mensaje de fondo se sostiene: Galicia pasa de esperar turno a tener capacidad reservada para industria.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 1,6 GW de nueva capacidad y más de 5 GW de renovables canalizables, con 208 km de líneas nuevas y 579 km de red existente repotenciada.
- Modelo que cambia: El puerto de A Coruña deja de quemar combustible auxiliar en atraque y la industria gallega pasa de esperar acceso a disponer de capacidad reservada.
- Para las próximas generaciones: Una red dimensionada para 2030 permite sustituir gas por electricidad limpia en fábricas, hogares y ferrocarril durante décadas.




