Greenvolt Next instala una planta solar en Betanzos HB con 5.824 paneles que cubrirá el 17,9% de su demanda

El proyecto fotovoltaico sumará 4,14 MWp de potencia y 4,48 GWh de producción anual, con 606 toneladas de CO2 evitadas cada año. El contrato PPA permite a la empresa gallega no asumir la inversión inicial ni la gestión técnica.

Greenvolt Next instala una planta solar en la fábrica de Betanzos HB con 5.824 paneles que cubrirán el 17,9% de su consumo eléctrico y evitarán 606 toneladas de CO2 al año.

Los números del proyecto: 4,14 MWp, 4,48 GWh y 606 toneladas de CO2 menos

El proyecto se levanta sobre suelo en el complejo industrial que Betanzos HB tiene en Betanzos (A Coruña). Son 5.824 paneles con una potencia conjunta de 4,14 MWp y una producción estimada de 4,48 GWh al año, según los datos difundidos por Greenvolt Next. Esa generación cubrirá el 17,9% del consumo eléctrico de la planta y evitará la emisión de 606 toneladas de CO2 a la atmósfera cada ejercicio.

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La compañía gallega acumula cerca de 50 años de trayectoria en la fabricación de tableros de fibra de madera de alta densidad, los conocidos hardboard o Tablex, y es el único fabricante europeo de este tablero elaborado principalmente a partir de madera de eucalipto. El secado, el prensado en caliente y el acabado de este producto exigen calor y electricidad de forma continuada.

Lo que la instalación aporta a la fábrica es margen. La energía generada en el propio recinto recorta la dependencia de la red eléctrica, blinda parte del coste frente a la volatilidad del mercado mayorista y permite avanzar en la descarbonización de los procesos productivos. El autoconsumo no elimina la factura, pero la aligera en su tramo más expuesto a los picos de precio.

Ojo con el dato. El 17,9% es una cobertura parcial: el 82,1% restante del consumo seguirá llegando de la red, con el mix eléctrico de cada hora y sus peajes y cargos. Para una planta que trabaja de forma continua, la energía solar fotovoltaica cubre bien las horas centrales del día, no la producción nocturna ni los arranques de madrugada.

Cubrir el 17,9% del consumo con sol es un primer paso sólido, pero el otro 82% sigue atado al precio de la red y a su mix eléctrico.

Quién pone el capital: la letra pequeña del contrato PPA

Aquí está la clave del modelo. Greenvolt Next, compañía especializada en soluciones renovables para el sector comercial e industrial, asume el diseño, la construcción, la operación y el mantenimiento de la instalación dentro de un contrato PPA (Power Purchase Agreement). Betanzos HB no adelanta capital ni asume la gestión técnica: firma un acuerdo de compraventa de energía y paga por lo que consume.

Comprar energía en lugar de comprar paneles: así se descarga una fábrica del desembolso inicial y del mantenimiento de su propia instalación.

autoconsumo industrial

El PPA es la fórmula que ha abierto el autoconsumo a industrias que no quieren destinar caja a una instalación propia. Greenvolt Next dimensiona la producción según el perfil de consumo de la fábrica para maximizar el aprovechamiento de la energía generada y evitar excedentes mal retribuidos. El riesgo de la inversión, la curva de precios y la disponibilidad de los módulos quedan del lado del proveedor; la fábrica, del lado del consumo.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • CO2 evitado: 606 toneladas anuales que dejan de emitirse a la atmósfera.
  • Capacidad instalada: 4,14 MWp repartidos en 5.824 paneles sobre suelo.
  • Producción anual: 4,48 GWh, el 17,9% del consumo eléctrico de la planta.
  • Inversión: no detallada en la información difundida; el PPA la traslada a Greenvolt Next.

El movimiento tiene un efecto dominó sobre la cadena de suministro. Un fabricante de tableros que reduce su coste eléctrico gana competitividad frente a plantas europeas sometidas a los mismos precios de energía, y esa presión se traslada a los proveedores de madera, transporte, y acabados. Cuando la industria firma PPAs, el mercado de ingenierías, instaladores y fabricantes de módulos gana volumen y abarata costes para el siguiente cliente.

También la normativa juega a favor. En 2019, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico impulsó el Real Decreto 244/2019, que ordenó el autoconsumo en España y fijó sus modalidades de compensación, dando cobertura jurídica a un segmento que hasta entonces crecía a trompicones. A esa palanca se suma la del reporting: la CSRD europea obliga a las empresas afectadas a auditar sus emisiones de alcance 1 y 2, y la Taxonomía Verde exige justificar qué parte de la inversión es realmente sostenible.

Lo que este PPA revela del autoconsumo industrial en España

El precedente es claro. Los grandes consumidores industriales españoles han tirado de los PPA para asegurar precio y reducir huella sin tocar su caja, y grupos como Iberdrola o Acciona han desarrollado divisiones específicas para ese tipo de cliente comercial e industrial. El de Betanzos HB es un caso de tamaño medio, 4,14 MWp, pero de alto valor demostrativo: el tablero de fibra compite en un mercado europeo donde la factura energética decide quién aguanta el precio.

No es suficiente, eso sí. Un 17,9% no descarboniza una fábrica. La siguiente palanca está en la electrificación del calor de proceso, porque el secado y el prensado son intensivos en energía térmica, y en la recuperación del calor residual. Ahí la fotovoltaica sola no llega: hacen falta biomasa, bombas de calor industriales o electricidad renovable con respaldo. Sin esa segunda fase, el recorte de 606 toneladas anuales se queda en un buen primer capítulo.

La letra pequeña que falta es la económica. La información difundida no detalla ni la inversión total del proyecto ni el precio del kilovatio hora pactado en el PPA. Sin ese dato no se puede comparar el coste con el del mercado mayorista y, por tanto, no se puede cuantificar el ahorro real para la fábrica. El modelo es sólido; la transparencia, mejorable.

Queda lo importante. Los módulos tienen 25 o 30 años de vida útil, así que la decisión que se toma ahora condiciona el consumo eléctrico de esta fábrica durante las próximas tres décadas. Ahí se mide de verdad el valor de un PPA industrial.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: 4,48 GWh anuales de electricidad solar que evitan 606 toneladas de CO2 y recortan un 17,9% el consumo de red de la fábrica.
  • Modelo que cambia: el PPA desplaza la inversión y el riesgo al proveedor energético y permite al industrial descarbonizarse sin desembolso inicial.
  • Para las próximas generaciones: cada instalación de autoconsumo industrial reduce la dependencia fósil de la industria y deja un parque renovable que seguirá produciendo durante décadas.

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