Delivery Hero duda del futuro de su filial en España: «Existe una importante incertidumbre respecto a la capacidad de Glovo para funcionar»

La matriz alemana admite a los inversores que las contingencias laborales de la Ley Rider, que podrían alcanzar los 860 millones de euros, hacen inviable a la filial española sin un apoyo financiero continuo.

La opa de Uber sobre la alemana Delivery Hero sigue adelante, pero España puede acabar siendo un problema para la multinacional. La empresa tiene que convencer al Consejo de Ministros del país de no aplicar el controvertido escudo antiopas y permitir que la compra se complete. Para ello habrá un punto que será clave: qué puede ocurrir con los 22.500 empleados que tiene Glovo en el país y si se puede confirmar que la operación los mantendrá en los próximos años.

Y es que los problemas legales acumulados tienen un coste millonario que, según la reciente presentación de resultados de Delivery Hero, puede hacer que el unicornio español se vuelva inviable. La empresa alemana cree que existe la posibilidad de que Glovo no sea viable sin su apoyo económico en el corto plazo, lo que puede cambiar la posición del Gobierno de España a la hora de permitir la venta de la empresa.

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Un repartidor de Glovo en bicicleta por una calle de Madrid, 29 de agosto de 2025, en Madrid (España). Fuente Agencias
Un repartidor de Glovo en bicicleta por una calle de Madrid, 29 de agosto de 2025, en Madrid (España). Fuente Agencias

Es un reto importante. Si bien desde Uber y Delivery Hero ya se han tomado medidas para evitar que sea la CNMC la que bloquee la opa —vendiendo Glovo España a un tercero, la firma de inversión norteamericana SSW Partners—, el objetivo de esta es mantenerla funcionando solo mientras se busca un nuevo comprador definitivo. En este panorama, los riders de la empresa española, así como sus trabajadores de oficina, han mostrado una preocupación real ante la posibilidad de una nueva tanda de despidos, sobre todo unos meses después de un ERE en algunas poblaciones.

De hecho, los sindicatos ya han empezado a movilizarse para avisar sobre el riesgo para los empleos de Glovo, que entre riders y empleados de oficina acumula alrededor de 22.500 trabajadores en España. «Apelamos a que el nuevo accionista mayoritario ponga en marcha un proceso de impulso en la mejora de las condiciones de trabajo en Glovo en España mediante la negociación y aplicación de un nuevo convenio adaptado a las condiciones de vida y trabajo actuales en la empresa», escriben desde CCOO.

«Por último, ante la incertidumbre generada durante las últimas semanas en la plantilla y la falta de transparencia empresarial, FSC-CCOO ha transmitido y exigirá un cumplimiento efectivo del derecho de información de los comités de empresa en todos sus términos, también en el económico, financiero y organizativo de la empresa y sus futuros máximos accionistas», han insistido desde el sindicato.

Lo complejo de asumir a los empleados de Glovo en España

Lo cierto es que la realidad del proceso de contratación de los riders de Glovo ha sido un dolor de cabeza tanto para la empresa española como para la que hasta ahora ha sido su filial alemana. En su presentación de resultados de la semana pasada, desde Delivery Hero informaban de que las disputas de clasificación laboral en España generaron salidas de caja extraordinarias de 17,3 millones de euros en el primer semestre de 2026 (frente a 39,7 millones de euros en el primer semestre de 2025). Es decir, que incluso tras iniciar el proceso de contratación, sigue siendo una sangría dentro del panorama nacional.

En el mismo documento, Delivery Hero insiste en que, si los tribunales españoles confirman las reclasificaciones de la flota de repartidores realizadas por la autoridad local bajo el modelo que Glovo introdujo en agosto de 2021, el Grupo podría enfrentarse a reclamaciones de cotizaciones a la Seguridad Social, recargos por demora, multas e IVA por un rango estimado de entre 520 y 860 millones de euros. Es un monto que puede hacer inviable a la empresa, y que deben tener en cuenta tanto SSW Partners como el siguiente comprador.

A fecha de 30 de junio de 2026, Glovo ya ha pagado provisionalmente aproximadamente 528,0 millones de euros por actas de liquidación de la Seguridad Social y multas. Glovo sigue defendiendo el estatus de autónomos de sus repartidores en todas las instancias judiciales y espera recuperar estos importes si sus recursos prosperan.

Las dudas de Delivery Hero sobre el futuro de Glovo

En su presentación de resultados, la empresa alemana ha puesto en duda la viabilidad a futuro de la que hasta ahora sigue siendo su filial española. «Respecto a los riesgos de reclasificación existentes en relación con los repartidores de la filial consolidada del Grupo, Glovoapp Spain Platform S.L.U., que podrían exponer a esta filial a cargos y sanciones adicionales en materia de seguridad social, destacamos que, de materializarse estos riesgos, dichos pagos podrían no ser asumidos con sus actividades operativas sin el apoyo financiero adicional de Delivery Hero SE«, se lee en el texto entregado a inversores.

«En consecuencia, existe una importante incertidumbre respecto a la capacidad de Glovoapp Spain Platform S.L.U., con sede en España, para continuar como empresa en funcionamiento», avisa la empresa alemana.

La denuncia por competencia ilegal de Just Eat

Mientras tanto, la empresa tiene otro aviso legal en España. La denuncia por competencia desleal por parte de Just Eat sigue en proceso de apelación tras la decisión inicial del tribunal de primera instancia de desestimarla. Es cierto que, frente a la acumulación de problemas legales por el estatus de los riders, no parece el reto principal, pero es otro aviso para el nuevo comprador.

Repartidor de Just Eats en Madrid. Fuente: Agencias
Repartidor de Just Eats en Madrid. Fuente: Agencias

En cualquier caso, las dudas sobre el futuro de Glovo pueden acabar por ser un salvavidas. La preocupación por el empleo puede ser suficiente para que desde el Consejo de Ministros se tome la decisión de aplicar el famoso escudo antiopas, así sea para evitar que el cierre de Glovo se convierta en una consecuencia directa de la Ley Rider de Yolanda Díaz.


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