EMT y Bicimad gratis el 7 y 8 de septiembre en Madrid para la vuelta al cole

La gratuidad se aplicará a toda la red de autobuses municipales y a los trayectos de Bicimad de hasta 30 minutos. Madrid enlaza la medida con la reapertura de varias vías tras las obras de verano.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Los autobuses de la EMT y los trayectos de Bicimad de hasta 30 minutos serán gratuitos los días 7 y 8 de septiembre en Madrid.
  • ¿Quién está detrás? El Ayuntamiento de Madrid, para facilitar la vuelta al cole y reducir el uso del coche privado.
  • ¿Qué impacto tiene? Dos días laborables de transporte público municipal sin coste para el viajero, coincidiendo con la operación regreso.

Madrid activa dos jornadas gratuitas en la EMT y Bicimad los días 7 y 8 de septiembre para ordenar la vuelta al cole.

El Ayuntamiento de Madrid ha confirmado la gratuidad de todos los autobuses de la EMT durante el lunes 7 y el martes 8 de septiembre. En Bicimad, el sistema público de bicicletas eléctricas de la ciudad, serán gratuitos los trayectos de hasta 30 minutos.

Publicidad

Cuándo y cómo usar gratis la EMT y Bicimad

La medida, que ya se ha tomado, en otros arranques de curso y en jornadas de alta contaminación, persigue un doble efecto: facilitar la vuelta a las aulas y reducir el peso del coche privado en el centro de la capital. Es una medida de movilidad urbana, no de tarifa permanente.

El 7 y el 8 de septiembre son laborables. Eso significa que la gratuidad coincidirá con la reactivación de los trayectos escolares y de oficina. En Bicimad, la cobertura gratuita queda limitada a los desplazamientos de hasta media hora; a partir del minuto 31 se aplica la tarifa ordinaria.

El Ayuntamiento vincula la iniciativa con la operación regreso y con el final de las afecciones de movilidad del verano. No es un regalo puntual: ya se ha utilizado como palanca en otros ciclos de movilidad, con el foco puesto en la descongestión de los accesos a los colegios.

Qué obras de verano se reabren en Madrid

El fin del verano trae también carpetazo a varias obras que han condicionado carreteras y bulevares. Esta misma semana se reabrió el túnel de la M-30 en sentido salida tras tres semanas cerrado por las obras de soterramiento de la A-5. A partir del lunes 31 de agosto, la huella de los trabajos se reducirá en la M-30 a la altura de Puente de Vallecas y en la calle de Alcalá, entre Cibeles y la plaza de la Independencia.

Dos días de gratuidad no resuelven la movilidad del nuevo curso: son un alivio puntual para que la vuelta a la rutina no se haga en coche.

Junto a la Puerta de Alcalá se recuperará un carril por sentido, aunque la ocupación de la calzada se mantendrá por el futuro bulevar. La calle de Alcalá tendrá tres carriles por sentido (dos para tráfico general y uno para transporte público) y la plaza de la Independencia mantendrá cuatro carriles abiertos en el acceso al Retiro, con un carril reservado a buses y taxis.

La red viaria aún conserva otras zonas en obras. La L11 de Metro avanza en Conde de Casal, Madrid Río y Palos de la Frontera; el soterramiento del paseo de la Castellana a su paso por las Cinco Torres no abrirá hasta diciembre y mantiene cortado el tronco central sobre 675 metros. Parque Ventas ha terminado su fase principal y solo tendrá afecciones nocturnas. El soterramiento de la A-5 en Latina también encara su recta final; la eliminación del segundo baipás de Los Yébenes reducirá daños a partir de la próxima semana.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

La gratuidad de dos días parece una medida menor, pero tiene un valor de señal. Madrid vuelve a usar el transporte público como amortiguador de la movilidad cuando la ciudad reabre colegios y oficinas. El impacto es visible, sobre todo en las líneas de la EMT que conectan barrios escolares y en los Bicimad de distritos como Moncloa, Chamberí o Ciudad Lineal. El dato es dos días completos, no una franja horaria.

Recordemos que esta misma palanca se activó con la gratuidad de Bicimad en periodos de alta contaminación o en campañas concretas. La lectura de esta redacción es que el Ayuntamiento vuelve a externalizar la solución: con obras a medio terminar y una vuelta al cole que castiga horarios punta, regala billete en lugar de cobrar por congestión. Es coherente con su estrategia de no tocar el bolsillo mientras llegan las restricciones estructurales. El riesgo es la recaída: si no se refuerzan frecuencias y carriles de prioridad, la medida se limitará a llenar buses sin cambiar el reparto modal.

El siguiente hito de movilidad será el fin de las obras de la A-5 en Latina, previsto para finales de año. Ahí se comprobará si la promesa de menos coches en superficie se traduce en una red de transporte público más fiable.


Publicidad