La energía eólica de Estados Unidos pisó el acelerador en 2025: instaló 7 gigavatios (GW), un 36% más que el año anterior, y mantiene un horizonte de 46 GW acumulados entre 2025 y 2029, según el U.S. Wind Energy Monitor de Wood Mackenzie y la American Clean Power Association (ACP).
Un arreón del 36% en un año y 46 GW a la vista
El dato llega en pleno cambio de régimen para el sistema eléctrico estadounidense. Tras una década de demanda plana, Wood Mackenzie calcula que el consumo eléctrico crecerá una media del 3% anual hasta 2029, frente al 0,7% de los diez años anteriores. Los centros de datos concentran 59 de los 90 GW de nuevo pico de demanda previsto. La eólica estadounidense, con un coste nivelado de electricidad competitivo, se presenta como una pieza natural para cubrir ese crecimiento.
Vamos a los datos. El quinquenio 2025-2029 suma 46 GW de nueva capacidad eólica, sin cambios respecto al informe anterior. Lo que sí se mueve es el calendario: 2026 y 2027 entregarán 10,7 GW y 12,7 GW, respectivamente, según avanzan los proyectos por el desarrollo. El tercer trimestre de 2025 cerró con 932 MW instalados, un 23% por debajo de lo previsto, pero el cuarto trimestre puso en cola 3,8 GW, el 52% de la capacidad total del año.
La contratación de aerogeneradores respalda esa inercia. Los pedidos repuntaron en el tercer trimestre hasta niveles previos a la One Big Beautiful Bill Act en comparación con el trimestre anterior. Se firmaron más de 2 GW, el mayor volumen de la región en nueve meses y un 79% más que entre abril y junio. Con todo, la visibilidad sigue siendo limitada porque varios fabricantes retienen detalles de los proyectos y buena parte de la actividad de arranque de obra se ejecuta mediante la fabricación de componentes fuera del emplazamiento.
La letra pequeña manda. La eólica terrestre conserva 39,8 GW de nueva capacidad, sin cambios trimestrales. El trienio 2025-2027 ya tiene asegurados los pedidos de turbinas para todos sus proyectos, y más del 60% de esa capacidad está en operación o en construcción. Wyoming y Nuevo México lideran la actividad, con el 34% del total en ese periodo.
La foto territorial de la eólica terrestre
El oeste estadounidense concentra la actividad. Estados como Wyoming y Nuevo México sumarán el 34% de la nueva capacidad en 2025-2027. El proyecto SunZia de Pattern, con 3,5 GW en Nuevo México, convertirá a su promotor en el mayor instalador de 2026. En Colorado, el parque Towner Energy Center de Invenergy, con 998 MW, será el mayor proyecto individual de 2027. Arkansas estrena eólica terrestre a escala comercial con Crossover Wind, de Cordelio. La repotenciación aporta otros 18 proyectos y 2,5 GW en los próximos tres años.
El aumento del 36% en 2025 confirma que la eólica vuelve a ser competitiva justo cuando la demanda eléctrica por fin despierta.
La sombra de los aranceles y la grieta temporal del offshore
El informe introduce una advertencia: la incertidumbre arancelaria amenaza las proyecciones. Leila Garcia da Fonseca, directora de investigación de Wood Mackenzie, advierte de que los costes de las turbinas siguen elevados por los aranceles y de que el crecimiento a medio plazo dependerá de resolver permisos e incertidumbre normativa. Wood Mackenzie espera que los aranceles eleven el coste de las turbinas en 2026, antes de moderarse en los años siguientes. El capex eólico terrestre en Estados Unidos aumentará un 5% hasta 2029. Hay un matiz: la sobrecapacidad de fabricación nacional respecto a los proyectos autorizados a partir de 2028 presionaría los precios a la baja, pero la exposición arancelaria de materias primas y subcomponentes lo impide.
La eólica marina avanza con dos velocidades. Las obras con entrada en operación prevista para 2026 siguen cumpliendo hitos; a partir de 2027, los proyectos se enfrentan a la escasez de buques de instalación de turbinas, retrasos y cancelaciones de contratos. Vineyard Wind ejemplifica la parte positiva: conectó 15 turbinas en el tercer trimestre y entregó 200 GWh en nueve meses. El ritmo de instalación offshore se ralentizará en el cuarto trimestre de 2025 por el clima invernal.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Capacidad eólica: 7 GW instalados en 2025 y 46 GW previstos entre 2025 y 2029.
- Incremento interanual: 36% más de instalación eólica que en 2024.
- Demanda eléctrica: crecerá un 3% anual hasta 2029, frente al 0,7% de la década previa.
- Equivalencia tangible: 59 de los 90 GW de nueva demanda pico corresponden a centros de datos, el principal motor del consumo.
El efecto dominó: la eólica como respuesta a la era de los centros de datos
Este informe no solo mide turbinas. Describe un cambio estructural: la demanda eléctrica de Estados Unidos vuelve a crecer tras una década plana, impulsada por los centros de datos y la electrificación. En ese contexto, la eólica no es un capricho climático; es una respuesta económica. Su bajo coste nivelado de electricidad la convierte en una opción competitiva frente al gas natural para suministrar energía a largo plazo.
El efecto dominó llega a la cadena de suministro. Proyectos como SunZia, de 3,5 GW, y Towner Energy Center, de 998 MW, tiran de fábricas de palas, torres y componentes nacionales. Estados como Arkansas estrenan su primera instalación eólica terrestre a escala comercial con Crossover Wind. El negocio de la repotenciación también se consolida: 18 proyectos sumarán 2,5 GW en los próximos tres años.
Ojo con el detalle que cambia todo. Aunque el horizonte 2025-2029 se mantiene, 2029 se debilita con fuerza por cancelaciones y retrasos en permisos. La transición energética no avanza sola: depende de de estabilidad regulatoria y de redes. La política arancelaria y los permisos son hoy tan decisivos como el viento.
La conclusión con criterio: el plan de expansión eólica estadounidense es sólido en el tramo 2025-2027, pero frágil al final de la década. Las cifras de capacidad avanzan, las órdenes de pedido se recuperan y la demanda de electricidad juega a favor. Sin embargo, el aumento del 5% en el capex terrestre y la incertidumbre posterior a 2028 marcan los límites.
Para las grandes empresas energéticas y los fondos ESG, esta es una señal doble. Por un lado, hay un mercado de 46 GW con fundamentos mejorados. Por otro, la letra pequeña exige diferenciar los proyectos con permisos y pedidos cerrados de los que solo figuran en el papel. Ahí está la frontera entre compromiso y acción.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 46 GW eólicos previstos hasta 2029 y 7 GW ya instalados en 2025 refuerzan la red con generación limpia.
- Modelo que cambia: La eólica deja de depender de una demanda plana y se convierte en suministro estratégico para centros de datos y electrificación.
- Para las próximas generaciones: Cada GW eólico desplaza generación fósil y aporta estabilidad a una red que crece al 3% anual.




