España dispara el gasto en defensa a 4.750 millones: la mitad se concentra en 15 empresas

El informe de BBVA Research detecta que el 43% del gasto recae en quince grandes adjudicatarias, con Madrid, Sevilla, Albacete y Asturias como principales polos industriales.

España elevó el gasto medio anual en defensa hasta los 4.750 millones de euros en 2025, un 550,7% más que los 730 millones de promedio del período 2013-2024, según BBVA Research. El dato apunta a un nuevo ciclo inversor estructural y deja al 43% del importe en manos de 15 grandes empresas.

El informe, publicado el 18 de agosto, se apoya en el procesamiento de más de 26.000 acuerdos del Consejo de Ministros desde 2013 mediante Big Data e inteligencia artificial. Es la primera lectura cuantitativa de un giro que, según el centro de estudios, sitúa a España en la senda del 2% del PIB fijado por la OTAN.

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La conclusión de BBVA Research es rotunda: el país ha pasado de un patrón de gasto asociado a hitos a un flujo contratador amplio y persistente. El esfuerzo inversor ha dejado de depender de un gran programa y se extiende a prácticamente todas las categorías del espectro militar.

En el detalle entran los sistemas de armas, las capacidades aéreas, las infraestructuras, la ciberdefensa, el I+D, la logística o la munición. La dispersión es relevante para la industria: multiplica los segmentos con visibilidad de ingresos y reduce la dependencia de un único expediente de contratación.

Las 15 mayores empresas adjudicatarias concentran el 43% del importe total contratado en 2025. La distribución territorial señala a Madrid, Sevilla, Albacete y Asturias como polos que aglutinan buena parte del diseño, la fabricación y la integración de los grandes programas.

El salto no se apoya en un único programa, sino en una modernización transversal que roza todo el espectro militar.

Un salto de 730 a 4.750 millones en un solo ejercicio

El gasto medio anual de defensa se situó en 730 millones entre 2013 y 2024. En 2025 se multiplicó por 6,5, un incremento del 550,7% que BBVA Research atribuye a las decisiones aprobadas por el Consejo de Ministros.

La cifra no se construye solo con la vía de programas ya madurados, sino que se materializa en contratos. Desde mediados de 2025, la adjudicación media ronda los 2.000 millones de euros mensuales, con niveles históricamente elevados y una clara focalización en equipamiento militar.

También crecen los servicios asociados al mantenimiento, el software y las comunicaciones. Ese reparto entre adquisición y soporte suele anticipar ciclos largos de gasto: la compra de una plataforma compromete presupuesto de mantenimiento varios años después.

Los polos industriales que concentran la adjudicación

BBVA Research defensa

Los cuatro enclaves citados aglutinan buena parte de las capacidades de diseño, fabricación e integración de los principales programas. Esa concentración territorial es una de las conclusiones más operativas del informe para el inversor.

La lectura sectorial apunta a un mercado adjudicador concentrado en la cúspide, pero con plazos largos y alto componente tecnológico. Las barreras de entrada son elevadas, y la concentración del 43% en quince grupos no es una anomalía: es la manifestación de un oligopolio natural en defensa.

El informe distingue entre segmentos. El desarrollo de capacidades terrestres y navales descansa principalmente sobre fabricantes nacionales, mientras que los grandes programas aeronáuticos presentan un grado mucho mayor de de cooperación con socios europeos. El Eurofighter es el ejemplo más claro de cooperación multinacional.

Qué cambia para contratistas, exportadores y competencia europea

El sector aeronáutico agrupa el grueso de las exportaciones españolas de defensa, con la Unión Europea como principal mercado. Compañías como Indra, cotizada en el Ibex 35, participan del núcleo industrial en el que se interseccionan la electrónica de defensa, la ciberdefensa y los sistemas de mando.

La concentración del 43% en 15 grandes adjudicatarias explica el interés creciente del mercado por los contratistas de defensa. No obstante, conviene matizar el alcance: la sostenibilidad del ciclo dependerá de que estas partidas se consoliden en los Presupuestos Generales del Estado y no se limiten a refuerzos extraordinarios del Consejo de Ministros.

El precedente europeo ofrece una buena vara de medida. Las iniciativas multinacionales como el Eurofighter ya actuaron como palanca de carga de trabajo y de exportaciones en ciclos anteriores. La novedad actual es la amplitud del reparto, que alcanza a la munición, la ciberdefensa y la logística, segmentos con ciclos de reposición más cortos.

El salto se produce en un entorno en el que las ramas europeas de defensa buscan escala. La cooperación mencionada en el informe no es trivial: los programas compartidos suelen llevar contrapartidas industriales que refuerzan el tejido local y condicionan la adjudicación a cambio de transferencia tecnológica.

Para los suministradores locales, la lectura es doble. La cartera no depende solo de plataformas singulares y el componente de servicios y software gana peso. Eso favorece a empresas con márgenes de ingeniería y contratos de soporte, no exclusivamente a fabricantes de plataformas.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: Las próximas adjudicaciones del Consejo de Ministros y la reflexión presupuestaria para 2027 como señal de continuidad del ciclo de defensa.
  • Reacción del valor: El mercado descuenta ya un gasto estructural; la confirmación de contratos puede sostener los múltiplos de los valores de defensa y electrónica.
  • Precedente sectorial: El programa Eurofighter y la cooperación europea actúan como referencia de carga industrial y de exportación para la defensa española.

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