CaixaBank es el banco más expuesto a unas elecciones anticipadas: el 18% del Estado y el impuesto bancario, bajo la lupa

Citi ve una oportunidad para Sabadell y un riesgo para CaixaBank si cambia el Gobierno: fusiones, impuesto y 18% estatal

Con el anuncio el pasado cinco de octubre de unas elecciones anticipadas el 29 de noviembre, hay que estar pendientes de CaixaBank, BBVA y Banco Sabadell. Si bien, de primeras, los expertos no consideran que el anuncio electoral en sí mismo constituya un acontecimiento con un impacto material en los resultados de los bancos españoles, donde centramos toda la atención es en el factor CaixaBank.

En este sentido, por el contrario, desde Citi, el experto Borja Ramírez Segura, apunta: «creemos que los inversores probablemente evaluarán si los resultados de las elecciones adelantadas por Pedro Sánchez modifican las perspectivas sobre el crecimiento interno a medio plazo, el sector inmobiliario, la consolidación bancaria, los cambios en el marco del gravamen a la banca y la participación del Gobierno en la entidad bancaria, CaixaBank«.

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Sin ir más lejos, los inversores han comenzado a recalibrar las expectativas de medio plazo sobre el marco regulatorio, la fiscalidad y el papel del sector público en el capital bancario. En este escenario, CaixaBank se sitúa como la entidad más expuesta y con mayor sensibilidad a un eventual cambio de ciclo político.

Pedro Sánchez
Fuente: Agencias

Sabadell y CaixaBank se juegan mucho con un cambio de Gobierno

En este contexto, pese a que los analistas señalan poco probable que unas elecciones anticipadas supongan un acontecimiento de gran impacto de cara a los resultados de los bancos españoles, deberemos centrar la atención en cuatro cuestiones clave. En primer lugar, destacamos la consolidación; es decir, la actual coalición de gobierno fue la que se opuso anteriormente a la adquisición de Banco Sabadell por parte de BBVA.

Siguiendo esta línea, en Citi señalan que un hipotético gobierno liderado por el Partido Popular que no dependiera de partidos independentistas catalanes podría percibirse como más favorable a la consolidación del sector bancario. Si bien, actualmente, Banco Sabadell cotiza a un PER estimado para 2028 de unas 9 veces, por debajo de sus comparables nacionales, que se sitúan en el rango de entre 10 y 12 veces.

«Es posible que los inversores presten cada vez más atención a si un cambio de gobierno podría alterar la probabilidad de que Banco Sabadell permanezca independiente frente a su participación en la consolidación del sector»

Borja Ramírez Segura

El segundo punto importante y en el que hay que fijarse es en el impuesto a la banca. Si bien no se prevé que la eliminación del impuesto a la banca cobre un protagonismo especial en la campaña electoral. No obstante, un gobierno de centro-derecha podría aumentar la probabilidad percibida de un marco fiscal para las entidades bancarias más favorable al mercado. Pero desde Citi creen que, en el caso de una hipotética supresión de dicho impuesto, «consideramos que CaixaBank se vería más beneficiada».

Pasando a la tercera posibilidad de la que hay que estar atentos, es en la participación del Gobierno en CaixaBank. Más detalladamente, el Gobierno español posee una participación de aproximadamente el 18% en CaixaBank; es decir, estamos ante el segundo mayor accionista por detrás de CriteriaCaixa, que posee alrededor del 30%. Un posible cambio de gobierno podría influir en el enfoque a largo plazo del Estado respecto a su participación accionarial, incluidos el momento y el ritmo de cualquier futura desinversión.

CaixaBank
Fuente: CaixaBank

Teresa Santero Quintillá ocupa el cargo de consejera dominical en la entidad bancaria en representación de la participación pública del Estado. Esta cuota accionarial (que ronda el 18%) está articulada a través de la sociedad instrumental BFA Tenedora de Acciones, la cual depende directamente del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.

Por último, el cuarto punto a tener en cuenta son las perspectivas de crecimiento interno. Desde Citi expresan que es probable que los debates electorales se centren en la vivienda, la inmigración y la política económica, pero no se prevén repercusiones significativas en los beneficios de los bancos a corto plazo. «Cualquier cambio en las expectativas sobre el crecimiento demográfico a medio plazo y las perspectivas de la demanda de vivienda en España podría influir en la percepción sobre el crecimiento estructural de los préstamos y de los depósitos«, añade Borja Ramírez Segura.

Citi analiza los riesgos para CaixaBank y Sabadell

Los expertos de Citi sitúan el precio objetivo de Banco Sabadell en los 3,57 euros frente a una cotización de 3,49 euros registrada a principios de octubre de 2026. Esta valoración se fundamenta en el modelo de descuento de dividendos, ajustado por los posibles excedentes o déficits de capital y provisiones de la entidad. No obstante, el comportamiento bursátil de Sabadell permanece expuesto a diversos factores de riesgo clave.

Una recuperación del PIB o del empleo en España más débil de lo previsto podría hacer que la acción cotice por debajo de su precio objetivo, mientras que un deterioro en la calidad de los activos, impulsado por un repunte de la morosidad, los activos adjudicados o mayores exigencias de cobertura regulatoria, ejercería una presión bajista adicional. A estos elementos se suma la incertidumbre inherente al panorama político español, la fiscalidad sobre el sector y el marco regulatorio.

Banco Sabadell
Banco Sabadell. Fuente: Agencias

Por su parte, CaixaBank cotiza en los 12,04 euros con un precio objetivo asignado de 13,60 euros. En este caso, las hipótesis financieras de los expertos de Citi contemplan un coste del capital del 10% y una tasa de crecimiento perpetuo del 2%. Este planteamiento otorga un mayor recorrido alcista a la entidad, respaldado por su capacidad de generación de ingresos y el comportamiento de su balance en el mercado doméstico.

Asimismo, entre las principales amenazas para la valoración de CaixaBank por parte de Citi, abarcan el entorno macroeconómico, especialmente la evolución de los tipos de interés, la tasa de desempleo y la variación del PIB. No hay que olvidar que el volumen de créditos dudosos y la normalización de las provisiones condicionarán el cumplimiento de los objetivos. Destaca también el riesgo político en España, capaz de impactar de forma significativa en las ganancias e incrementar sustancialmente el coste del capital exigido por los inversores, junto con las contingencias derivadas de la fiscalidad y los litigios hipotecarios.


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