Cédric Sayah, gestor de carteras de renta variable, Crédit Mutuel Asset Management, y Diego Franzin, responsable de estrategias de cartera de Plenisfer (parte de Generali Investments) analizan la situación actual del sector defensa.

Los dos expertos coinciden en una idea central: el auge del sector defensa no responde a un ciclo coyuntural de guerra, sino a un cambio estructural que prolongará el crecimiento de la industria durante años.
Generali Investments destaca que el nuevo objetivo de gasto de la OTAN transforma el antiguo umbral mínimo en un «mandato de gasto estructural», ampliando además el concepto de defensa a infraestructuras críticas, redes digitales y resiliencia.
Por ejemplo, ambos informes sostienen que el incremento del gasto militar no depende únicamente de los conflictos actuales, sino que responde a un compromiso político de largo plazo.
Crédit Mutuel AM coincide en que iniciativas como ReArm Europe, el nuevo objetivo de la OTAN y el programa europeo SAFE refuerzan la demanda durante muchos años y ofrecen visibilidad para nuevas inversiones.
La defensa moderna ya no depende solo del armamento tradicional
Los dos análisis coinciden en que el valor añadido se está desplazando hacia las nuevas tecnologías. Por un lado, Generali señala que el software, la inteligencia artificial, la integración de sistemas y la gestión de datos concentran cada vez una mayor parte del valor económico del sector.
Por otro lado, Crédit Mutuel destaca el auge de los drones, la IA y la guerra electrónica, aunque advierte de que los grandes sistemas militares siguen siendo imprescindibles y evolucionan junto con estas tecnologías.

Así, Sayah y Franzin coinciden en que la integración de sistemas será más importante que fabricar armas y que el futuro pertenece a las empresas capaces de integrar múltiples tecnologías.
Generali sostiene que las compañías especializadas en software e integración generan ingresos recurrentes y mayores barreras de entrada, en tanto que Crédit Mutuel afirma que la guerra moderna depende cada vez más de la coordinación entre plataformas y sistemas que de un simple reemplazo por drones.
En cualquier caso, para ambos expertos, Europa será uno de los grandes beneficiados, pues entra en una etapa de fuerte inversión. Para Generali todos los países europeos de la OTAN ya superan el 2% del PIB en defensa y destaca que el gasto crece a tasas cercanas al 20%.
Mientras, Crédit Mutuel cree que Europa es la región con mayor potencial porque parte de niveles históricamente bajos y está acelerando la inversión en todas las áreas del sector.

Por último, para ambas gestoras la selección de compañías será cada vez más importante, pues ya no basta con comprar «el sector defensa».
Generali recomienda centrarse en compañías con ingresos recurrentes ligados al software, la IA y las infraestructuras de seguridad, mientras que Crédit Mutuel afirma que, tras el fuerte rally de 2025, la clave será seleccionar empresas con ventajas competitivas, nichos tecnológicos y buena ejecución, especialmente entre pequeñas y medianas compañías.
El sector defensa europeo está en una profunda desventaja estructural frente a EE.UU.
Para Franzin, las claves son que el sector defensa deja atrás su carácter cíclico y evoluciona hacia modelos basados en software, datos e integración de sistemas, con ingresos recurrentes y mayores barreras de entrada.
Que el gasto estructural de la OTAN impulsa la demanda a largo plazo, ampliando la defensa hacia infraestructuras críticas, redes digitales y resiliencia operativa. Y que las prioridades de inversión se desplazan hacia IA, sistemas autónomos y ciberseguridad, donde se concentra el valor y la estabilidad de beneficios en el nuevo ecosistema de seguridad integrada.
Sayah, por su parte, señala: “seguimos convencidos del potencial de crecimiento a largo plazo; sin embargo, tras el rally inicial que impulsó a todo el sector, la selección de valores se ha vuelto clave para identificar oportunidades con mejores ventajas competitivas, posicionamiento de nicho y una ejecución más controlada”.
“A corto plazo, vemos más oportunidades en algunas compañías de pequeña y mediana capitalización, que también pueden convertirse en objetivos de M&A a medida que avanza la consolidación del sector”, concluye.




