Europa va a gastar mucho más en defensa y el sector va a crecer, pero el valor generado podría repartirse entre startups, inversores extranjeros, empresas tecnológicas y socios internacionales, reduciendo la capacidad de los grandes contratistas europeos para mantener los márgenes y el poder de mercado que disfrutaban en el pasado.
En otras palabras, el riesgo para empresas como Airbus, BAE Systems, Thales o Rheinmetall no es una falta de demanda, sino que la creación de valor se distribuya entre muchos más participantes de los que el mercado descuenta actualmente.
Esta es la principal tesis de un texto firmado por la francesa AlphaValue al que ha tenido acceso Merca2 y apoyado en datos adicionales de Pitchbook. Sin embargo, el documento desvela otros aspectos interesantes:
- Más dinero no implica más beneficios para los incumbentes europeos: el crecimiento del mercado no se traduce automáticamente en una mayor captura de valor por parte de los actores europeos establecidos.
- Aparición de nuevos competidores: el centro de gravedad del sector se desplaza parcialmente desde los grandes contratistas hacia empresas tecnológicas más ágiles.
- Fragmentación del sector: la estructura oligopolística tradicional de la defensa europea se está debilitando.
- Internacionalización de la cadena de valor: la defensa europea ya no es un ecosistema cerrado; tanto la tecnología como el capital son cada vez más globales.
- La tecnología como factor de disrupción: la innovación tecnológica es el principal motor de cambio competitivo.
- Necesidad de escalar rápidamente: existe una carrera por crecer rápido para responder a la demanda derivada del nuevo contexto geopolítico.
- Debilidad estructural de Europa: existe una brecha entre la ambición estratégica europea y su capacidad real de ejecución industrial y financiera.

La opinión de AlphaValue sobre el sector defensa europeo
La industria europea de defensa está entrando en una nueva fase marcada por una competencia mucho más intensa de lo que se esperaba hace apenas unos años. Tras el inicio de la guerra en Ucrania, se asumía que los grandes contratistas europeos se beneficiarían de un largo ciclo de aumento del gasto militar, con fuerte crecimiento de la demanda y márgenes elevados.
Sin embargo, la aparición de nuevos actores, como las empresas ucranianas especializadas en drones y misiles, así como startups centradas en inteligencia artificial y software, está cambiando las reglas del juego. A ello se suma la necesidad de aumentar rápidamente la producción, lo que está impulsando alianzas con sectores como el automóvil y favoreciendo modelos industriales más flexibles.
El sector defensa europeo está en una profunda desventaja estructural frente a EE.UU.
La gestora francesa destaca que el incremento de los presupuestos de defensa en Europa no garantiza que los beneficios se concentren en las empresas tradicionales del continente. Parte de ese crecimiento puede ser capturado por competidores internacionales, incluidos fabricantes turcos de drones o grupos respaldados por capital del Golfo, mientras que la fragmentación tecnológica abre espacio a nuevos participantes.
Aunque algunos grandes programas, como los submarinos o los aviones de combate, siguen estando muy condicionados por decisiones políticas, la tendencia general apunta a un mercado menos protegido y más disputado.
Al mismo tiempo, Europa continúa teniendo dificultades para integrar su industria de defensa a escala continental, como demuestra el proyecto FCAS, donde los intereses nacionales y las negociaciones sobre el reparto industrial dificultan la creación de verdaderos campeones europeos. En este contexto, AlphaValue cuestiona las previsiones de márgenes operativos (EBIT) excepcionalmente elevados que manejan los mercados, ya que podrían estar basadas en una visión ya superada del sector.
Aunque el aumento de la producción permitirá aprovechar mejor los costes fijos y parte de la investigación seguirá financiada por los gobiernos, la defensa podría evolucionar hacia un modelo más parecido al de industrias civiles: mayores volúmenes de producción, pero también mayor competencia y menores márgenes. Por ello, el principal riesgo para las empresas no sería una caída de la demanda, sino la fragmentación progresiva de los beneficios entre un número creciente de actores especializados en software, drones, inteligencia artificial y nuevas formas de colaboración industrial.

Dependencia del capital extranjero en la defensa europea
Europa está construyendo un ecosistema propio de financiación para defensa y aumentando enormemente el gasto militar, pero sus startups siguen dependiendo casi por completo del capital extranjero, especialmente estadounidense. El desafío no es solo desarrollar tecnología de defensa europea, sino también crear una base de financiación capaz de sostener su crecimiento sin recurrir a inversores externos.
- La tecnología de defensa europea está atrayendo un volumen cada vez mayor de capital local, pero el 98% de las rondas de financiación de las startups del sector cuentan con fondos procedentes de fuera de la región.
- Esta semana, la empresa francesa de capital riesgo AVP se ha asociado con su homóloga alemana Earlybird para crear un fondo de 500 millones de euros, denominado E2D, centrado en inversiones de crecimiento en tecnología de doble uso y de defensa. Este fondo está diseñado para ofrecer a las startups europeas una alternativa al capital estadounidense a la hora de expandirse.
- Las principales empresas de defensa nacionales también están realizando aportaciones directas a fondos ya existentes. Unos días antes, el grupo aeroespacial británico BAE Systems anunció aportaciones por valor de 50 millones de euros a dos fondos de capital riesgo, Expeditions y Lakestar, con el fin de «proporcionar capacidades de última generación a los aliados de todo el continente».
- Este año se han invertido más de 18.000 millones de euros en startups europeas del sector aeroespacial y de defensa, según datos de PitchBook, una cifra casi igual al total de 2025.
- Casi el 98% del valor de las operaciones en las rondas de capital riesgo del sector aeroespacial y de defensa europeo incluye a inversores externos, frente al 96,5% registrado en 2025.
- La mayoría de los «unicornios» europeos del sector de la tecnología de defensa cuentan con al menos un inversor estadounidense, que a menudo lidera las rondas. La ronda de Serie B de la startup alemana de drones Helsing en 2023 fue liderada por General Catalyst, mientras que Sequoia encabezó la ronda del desarrollador de sistemas no tripulados Stark el año pasado.




