Un préstamo de 150.000 euros a tipo variable costará 64,78 euros más al mes tras la revisión con el Euríbor de julio. El índice de referencia hipotecaria cerró el séptimo mes del año en el 2,855%, el nivel más elevado desde septiembre de 2024, según los datos preliminares publicados este viernes por el Banco de España (a falta de confirmación oficial).
La escalada no es puntual. La media mensual esconde un movimiento diario que, en las últimas sesiones, ha llegado a tocar el entorno del 3%. Detrás de este repunte está la consolidación de un conflicto geopolítico—el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán—que deja de tener un impacto pasajero sobre los precios de la energía y empieza a filtrarse en las expectativas de inflación estructural.
El salto mensual: 6 puntos básicos más y la sombra del 3%
En comparación con junio, la tasa ha subido en 6 puntos básicos. Frente a julio de 2025, cuando se situaba en el 2,079%, el incremento alcanza los 77 puntos básicos. ‘Desde principios de mes, el indicador ha seguido una senda alcista’, explica el portavoz de Kelisto.es, Pedro Ruiz, que relaciona el acelerón con la percepción de que las tensiones geopolíticas ya no generan sólo un efecto temporal sino que empiezan a tener consecuencias estructurales sobre los precios.
Laura Martínez, portavoz de Iahorro, matiza que la subida mensual es ‘muy moderada’ y no altera el escenario de estabilidad en el que el Euríbor se ha instalado desde hace semanas. Eso sí, reconoce que la evolución diaria apunta a que el índice podría rozar el 3% antes de que termine el verano.
La factura llega a las hipotecas: hasta 777 euros más al año
Para quien tenga contratada una hipoteca de 150.000 euros a 30 años con un diferencial del 0,99% más Euríbor, la revisión con el dato de julio elevará la cuota en 64,78 euros al mes, lo que suma 777,36 euros adicionales al año. El impacto es máximo para los préstamos con más principal pendiente, pero el encarecimiento roza los 60 euros incluso en hipotecas medias con varios años de amortización ya computados.

Pablo Vega, experto financiero de Roams, advierte de que ‘someter a los hogares e hipotecados a un ciclo de tipos más duradero y exigente en pleno estancamiento económico es una jugada de altísimo riesgo’. Víctor López, CEO de Rastreator, señala que el comportamiento del Euríbor refleja que el mercado descuenta unos tipos de interés elevados durante más tiempo del esperado hace unos meses y coloca la reunión de septiembre del BCE como la cita clave para saber si la institución decide endurecer su política.
La estabilidad que percibe el mercado en la media mensual es una ilusión óptica: la serie diaria señala una presión alcista que el BCE no puede ignorar.
Análisis Merca2: entre el verano tranquilo y la tormenta de otoño
El cierre mensual del 2,855% se queda lejos de los picos del 4% que vimos en 2023, pero la inercia de las últimas semanas tiene un sesgo inequívoco. A mi juicio, la clave no está tanto en la cifra absoluta como en la pendiente de la curva diaria y en el contexto en que se produce: una economía europea que apenas crece, un BCE que mantiene los tipos en el 2,5% y un choque energético que lejos de desvanecerse empieza a anidar en la inflación subyacente.
El mandato prioritario de de la institución es el control de precios, y los últimos datos de IPC de la eurozona han mostrado resistencia a la baja. Si en septiembre el BCE se ve forzado a subir tipos, el Euríbor saltará con rapidez hacia el 3,2%-3,5%, encareciendo aún más la carga hipotecaria y llevándose por delante el colchón de ahorro que todavía sostiene el consumo en España. Desde Kelisto calculan que el índice cerrará 2026 entre el 2,5% y el 2,7% si los precios energéticos se moderan, pero no descartan el 3% si el BCE endurece su política.
Con una tasa de ahorro de las familias que ha empezado a caer y un mercado laboral que pierde fuelle, el margen para absorber subidas adicionales es cada vez más estrecho. El riesgo no es sólo financiero: es social y político. La pregunta que queda en el aire es si el BCE estará dispuesto a aceptar una recesión técnica para doblegar la inflación o si, como ocurrió en 2011, un error de calibración puede agravar la fractura entre los países del sur y el núcleo duro de la eurozona.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El Euríbor cerró julio en el 2,855% mensual, 6 puntos básicos por encima del dato de junio y 77 puntos básicos más que en julio de 2025. El diferencial con el tipo de depósito del BCE (2,5%) se amplía a 35 puntos básicos, señal de que el mercado descuenta tensionamiento monetario.
Clave técnica: La media móvil de 50 sesiones del Euríbor diario ya supera el 2,82% y apunta al alza, mientras que la resistencia psicológica del 3% actúa como imán. Un cierre diario por encima de esa cota confirmaría la ruptura de la tendencia lateral que venía dibujando desde abril y abriría el camino hacia el 3,2%.
Apunte macro: La prima de riesgo española cotiza en 58 puntos básicos al cierre de esta sesión, contenida por la expectativa de que el BCE mantenga el paraguas de compras. Sin embargo, un Euríbor al alza presiona el coste de financiación de las familias y puede restar 0,3-0,4 puntos al PIB si se traslada íntegramente al consumo privado en el segundo semestre.




