“El mercado está descontando demasiadas subidas en los tipos de interés. No hay motivos para que la Fed o el BCE suban, salvo por un repunte en el conflicto en Irán en el corto plazo”, explicó ayer ante los medios de comunicación Lucía Gutiérrez-Mellado, directora de Estrategia en España y Portugal de J.P. Morgan AM.
Para la analista, “el BCE podría haber esperado para realizar esa última subida. Sin embargo, no tendrá tanto impacto para el crecimiento”.
La tesis central de J.P. Morgan AM es que el ciclo económico mundial mantiene una base sólida pese a la incertidumbre geopolítica. La combinación de un petróleo más barato, un consumidor resiliente, el impulso del gasto público y la inversión masiva en inteligencia artificial debería sostener el crecimiento.
“Los precios del petróleo están bajando tan rápido como subieron”, recuerda Gutiérrez-Mellado, para quien esta caída “ayudará a reactivar el motor del crecimiento del consumo”.
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Estas son las claves principales que J.P. Morgan AM presentó ayer en Madrid:
- El consumo mundial debería resistir mejor de lo esperado
- Los bancos centrales tendrán menos necesidad de mantener tipos elevados
- El gran apoyo de la economía sigue siendo el gasto público y la inversión
- La inteligencia artificial sigue siendo el gran tema estructural de mercado
- Comienza una nueva fase dentro del negocio de la IA
- La tecnología domina cada vez más las bolsas mundiales
- La renta fija vuelve a ofrecer valor como diversificador
- Beneficios empresariales todavía sólidos
- Las valoraciones siguen siendo muy exigentes en Estados Unidos
J.P. Morgan AM sostiene que el impacto económico del conflicto geopolítico será limitado porque la fuerte subida del petróleo ya se ha revertido. La caída del Brent aliviará la presión sobre los consumidores, favoreciendo una recuperación del consumo privado gracias a unos mayores ingresos reales y a la reducción de los costes energéticos.

Por ese motivo, habrá menos presiones inflacionistas. Además, los indicadores adelantados muestran que las empresas ya no están trasladando aumentos significativos de costes y que el empleo sigue mostrando fortaleza, lo que permite pensar en un entorno más favorable para el consumidor.
Para la entidad estadounidense, dos motores continúan impulsando el crecimiento mundial: el fuerte gasto fiscal —especialmente el programa de defensa e infraestructuras de Alemania— y el enorme ciclo de inversión en inteligencia artificial por parte de los grandes hiper escaladores estadounidenses (Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle).
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J.P. Morgan AM: la IA es el gran tema estructural de mercado
Para J.P. Morgan AM “lo importante es si hay demanda y el grado de adopción de la Inteligencia Artificial”. O, lo que es lo mismo, la adopción empresarial de la IA continúa acelerándose y cada vez más compañías la incorporan a sus procesos productivos, lo que mantiene un fuerte potencial de crecimiento para el sector tecnológico.
Sin embargo,Gutiérrez-Mellado señala que el mercado empieza a preguntarse cómo se repartirá el crecimiento entre los distintos segmentos tecnológicos. Tras el liderazgo inicial de los hiper escaladores y los fabricantes de semiconductores, la atención se desplaza hacia la evolución de sus beneficios y hacia qué empresas capturarán una mayor parte del valor generado por la IA.
“La gran pregunta ahora es cómo jugar la IA en las carteras”, indica la analista. Sobre todo, porque los índices bursátiles, especialmente el estadounidense, presentan una elevada exposición a empresas relacionadas con la inteligencia artificial, desde hiper escaladores hasta fabricantes de hardware, software y semiconductores, consolidando al sector tecnológico como el principal motor de la renta variable global.

Por otro lado, con los niveles actuales de rentabilidad de los bonos, J.P. Morgan AM considera que la deuda pública vuelve a aportar protección a las carteras incluso aunque las tires repunten moderadamente, recuperando parte de su papel tradicional como activo defensivo.
En cuanto a los beneficios corporativos, señala que “Estados Unidos lleva siete trimestres consecutivos positivos con los dos últimos de fuerte crecimiento, por lo que las empresas están capeando bien el temporal”.
Y recuerda que el consenso sigue anticipando crecimiento de los beneficios por acción en la mayoría de las regiones durante 2026 y 2027, con Estados Unidos manteniendo el liderazgo, aunque otras áreas también muestran expectativas positivas: la bolsa estadounidense continúa cotizando con múltiplos superiores a su media histórica, mientras que Europa, China y otros mercados internacionales presentan valoraciones relativamente más atractivas.
Y en lo que respecta al mercado español, Gutiérrez-Mellado apuntó que “los clientes nos están pidiendo renta variable. Y el fondo Income vuelve a tener interés porque el cupón o el dividendo en fondos de reparto hacen que el inversor se sienta más cómodo”.
En conclusión, la tesis de J.P. Morgan AM es que el ciclo económico mundial mantiene una base sólida pese a la incertidumbre geopolítica. La combinación de un petróleo más barato, un consumidor resiliente, el impulso del gasto público y la inversión masiva en inteligencia artificial debería sostener el crecimiento.




