BitMine acumula ETH y ya roza el 5% del suministro solo con staking

La empresa cotizada en el Nasdaq compró 53.501 ether la última semana de agosto y tiene 5,07 millones depositados en staking. Las recompensas anualizadas del 2,67% podrían cerrar parte de la brecha hacia el 5%, aunque la oferta total de Ethereum sigue creciendo.

BitMine acumula ETH a un ritmo que ya le deja al borde del 5% del suministro total de Ethereum. La compañía, que cotiza en el Nasdaq, cerró agosto con 5.901.112 ether en su tesorería tras comprar 53.501 tokens durante la semana terminada el 30 de agosto, y tiene más de 5 millones de esas monedas depositadas en staking (el mecanismo por el que se bloquean ether para validar la red a cambio de recompensas).

La cifra convierte a BitMine en una de las mayores tesorerías corporativas de Ethereum, un club todavía reducido frente a los nombres que acumulan bitcoin. No es un movimiento puntual: la empresa viene comprando ether de forma recurrente y esta vez ha sumado 53.501 tokens en siete días, según sus propias comunicaciones corporativas.

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En total, 5.901.112 ETH respaldan la posición. Tomando como referencia una oferta total de 120,7 millones de ether, esa cantidad representa aproximadamente el 4,89% de todo el Ethereum en circulación. La dirección corporativa y sus movimientos pueden seguirse en el explorador Etherscan, donde quedan registradas las transacciones.

Una tesorería de 5,9 millones de ether en el Nasdaq

El plan declarado de BitMine es ambicioso: controlar el 5% de todos los ETH. Con los datos cerrados a 30 de agosto, la compañía necesitaba unos 134.000 ether más para alcanzar ese umbral, siempre que la oferta no cambie. Ahora bien, Ethereum no deja de emitir nuevas unidades, y ese detalle complica el cálculo.

Ahí es donde entra el staking. BitMine mantiene 5.067.309 ETH bloqueados como validador de la red, con un rendimiento anualizado de siete días del 2,67%. Si esa tasa y el saldo se mantuvieran constantes durante doce meses, la compañía generaría cerca de 135.000 ether en recompensas.

Esas recompensas, en la práctica, funcionan como una segunda vía de acumulación. No exigen desembolsar más efectivo en el mercado, y al mismo tiempo, refuerzan el peso de la posición. El matiz importante es que solo acercan a la meta si permanecen en el balance y no se convierten en efectivo para cubrir gastos.

Comprar ether es la parte visible; la meta del 5% se decide, en realidad, por las recompensas que BitMine decida no vender.

En paralelo, hay una compra sin confirmar que puede cambiar las cifras. El 1 de septiembre, la plataforma de análisis on-chain Lookonchain señaló que BitMine parecía haber adquirido otros 51.000 ETH a través de FalconX y BitGo, por un valor cercano a 126 millones de dólares. La empresa no había confirmado formalmente la operación en su divulgación corporativa.

Si la atribución es correcta, las tenencias subirían a unos 5,95 millones de ether, muy cerca del umbral de 6,035 millones que se deriva de aquella oferta de referencia. La brecha se reduciría a unos 83.000 tokens, pero la medición exacta de la oferta total sigue siendo determinante.

El staking cierra parte de la brecha hacia el 5%

5% del suministro Ethereum

La oferta de Ethereum no es fija. Los datos del 5 de septiembre situaban el total en torno a 122,02 millones de ETH, por encima de los 120,7 millones usados como referencia. Frente a esa cifra mayor, la participación de BitMine bajaría a alrededor del 4,84% y la brecha se ampliaría hasta casi 200.000 ether.

El rendimiento también puede enfriarse. Si el retorno anual del staking bajara al 2%, las recompensas modeladas caerían a unos 101.000 ETH por año, lo que obligaría a retener una proporción mayor de lo generado. Por eso, el objetivo del 5% no depende solo de cuánto compra BitMine, sino del rendimiento que obtiene y de cuánto ether conserva.

La meta del 5% ya no depende solo de comprar

La estrategia de BitMine se parece cada vez más a una decisión de asignación de capital que a una simple campaña de acumulación. Cada unidad que conserva suma sin exigir nueva compra. Cada ether que vende para cubrir gastos frena la acumulación. No hay atajo.

Los documentos corporativos contemplan costos de gestión, custodia y staking. Como las recompensas llegan en ETH, pagar esos compromisos podría exigir vender justo los tokens que acercarían a BitMine al 5% de la red. Ese conflicto entre acumular un activo estratégico y generar liquidez se agudizaría si el precio cae o si el rendimiento pierde fuelle.

La métrica más importante de las próximas semanas no será solo cuánto ETH compra BitMine cada semana, sino cuánto permanece en el balance después de cubrir compensaciones, infraestructura y custodia. Esa diferencia marcará la distancia real hacia la meta pública.

Vale la pena comparar esta estrategia con la de otras tesorerías corporativas del sector. En bitcoin, MicroStrategy convirtió la acumulación en el centro de su relato financiero. En Ethereum, BitMine sigue una vía parecida, con una particularidad: desde que la red completó The Merge en 2022 y pasó a un modelo de participación, el staking le permite sumar monedas sin pasar por el mercado. No obstante, la emisión continua de ether y la tentación de convertir recompensas en efectivo ponen un límite a ese automatismo.

Por eso, la próxima divulgación trimestral será clave. Si BitMine retiene la mayor parte de las recompensas, el 5% dejará de ser un símbolo para convertirse en cuestión de meses. Si, por el contrario, vende una porción relevante, la meta se alejará aunque las compras sigan llegando. No hay una respuesta cerrada.


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