Ibex 35 media sesión: roza los 19.200 puntos con dudas tecnológicas

El selectivo cede un 0,58% en una jornada marcada por las ventas masivas en el sector tecnológico y la atención al aumento del precio del crudo. Las utilities ejercen de refugio y Endesa lidera las alzas.

El Ibex 35 cerró la sesión del viernes con un retroceso del 0,58% y se situó en los 19.192 puntos, incapaz de mantener el tono positivo de las últimas jornadas. El selectivo se vio arrastrado por el desplome global de los valores tecnológicos y por el repunte del crudo, que volvió a superar los 84 dólares el barril de Brent.

En Asia, el castigo fue mucho mayor: Tokio cedió un 4,03% y Seúl se desplomó un 6,37%, en una oleada de ventas que tiene su origen en las dudas sobre la sostenibilidad de las valoraciones de las grandes empresas de chips estadounidenses. Pese a que TSMC y Samsung han publicado resultados positivos, los analistas de Renta 4 advierten de que el mercado “cuestiona la sostenibilidad de las valoraciones”, con China presentando modelos de inteligencia artificial que se acercan a los estadounidenses y con la volatilidad amplificada por los fondos cotizados (ETFs) apalancados, lo que ha llevado a Corea del Sur a plantear medidas regulatorias.

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El factor geopolítico sumó más presión. La Guardia Revolucionaria de Irán reivindicó ayer un ataque contra dos instalaciones de radares estadounidenses en Omán, en el marco de su respuesta a los últimos bombardeos. El incidente eleva la tensión en el el estrecho de Ormuz, una vía crítica para el tránsito de crudo. Sebastian Paris Horvitz, director de análisis de LBP AM, lo resumió con claridad: “la situación ha empeorado” y “el cierre del estrecho pone en peligro el rebote de la actividad económica”.

En el frente macro, la tasa de inflación interanual de la zona euro se moderó en junio hasta el 2,8%, cuatro décimas menos que en mayo y el nivel más bajo desde marzo, según los datos publicados por Eurostat. El dato, aunque positivo, no logró calmar a unos inversores más centrados en el ruido geopolítico y la rotación sectorial.

Rotación sectorial: utilities y telecos toman el relevo

Dentro del Ibex, la jornada evidenció un claro movimiento hacia los valores defensivos. Endesa lideró las alzas con un avance del 1,69%, seguida de Telefónica (+1,45%), Redeia (+1,37%), Enagás (+1,20%) e Iberdrola (+1,19%). En el terreno negativo, ACS encabezó los descensos (-2,35%), acompañado de ArcelorMittal (-2,11%), BBVA (-1,99%), Solaria (-1,62%) y Acerinox (-1,58%).

La sesión deja un mensaje claro: el dinero abandona los sectores cíclicos y tecnológicos para guarecerse en utilities y telecos, un movimiento que recuerda a los episodios de aversión al riesgo de 2022.

Geopolítica y crudo: el estrecho de Ormuz en el foco

La combinación del ataque iraní y la fragilidad del alto el fuego pactado en abril elevó la prima de riesgo geopolítico durante toda la sesión. El Brent, de referencia en Europa, cotizaba sobre los 84,74 dólares al cierre de las bolsas europeas, tras subir un 1,79%. El West Texas Intermediate (WTI) se negociaba en 80,49 dólares, con un avance del 1,95%.

Esa presión sobre el crudo tiene dos lecturas: por un lado, beneficia a las empresas energéticas; por otro, alimenta el temor a un frenazo económico. Horvitz, de LBP AM, insistió en que cualquier interrupción en el estrecho de Ormuz podría echar por tierra el rebote de la actividad global. El mercado de renta variable, que venía de un rally apoyado en la desinflación, se mostró más sensible a este riesgo.

caídas tecnología

Las valoraciones tecnológicas a prueba de escepticismo

Las caídas de las ‘chiperas’ y de los índices asiáticos no responden a resultados negativos —TSMC y Samsung han batido expectativas— sino a un escepticismo de fondo sobre la capacidad del sector para mantener sus elevados múltiplos en un entorno de competencia china creciente y de volatilidad extrema amplificada por los ETFs apalancados.

El mercado empieza a descontar que la inteligencia artificial china puede erosionar el dominio estadounidense, y que los reguladores —especialmente en Corea del Sur— pondrán límites a las operativas especulativas con productos apalancados. Lo relevante para el Ibex es que esta tormenta tecnológica ha acelerado la rotación hacia los sectores que ofrecen visibilidad de dividendos y menor exposición al ciclo industrial, justo el perfil que representan las utilities y las telecos españolas.

A mi juicio, la sesión del viernes no es un simple susto. El movimiento de los flujos sugiere que los inversores institucionales están cubriendo posiciones ante el riesgo de que la tensión en Oriente Medio se recrudezca y afecte al suministro energético. En ese escenario, el dinero busca refugio en compañías con generación de caja recurrente y baja volatilidad. La inflación europea sigue dando tregua, pero la geopolítica es hoy el auténtico driver de la renta variable.

La prima de riesgo española cerró la jornada en 46,45 puntos básicos, con el bono a diez años en el 3,592%. Es una lectura que, de momento, no sugiere desconfianza sobre el crédito soberano, pero sí refleja que el mercado de renta fija no está participando con la misma intensidad en la huida hacia la calidad. ¿Estamos ante un simple aviso o ante el inicio de una corrección más profunda en las valoraciones tecnológicas? La respuesta la tendremos en los próximos días, cuando se conozcan las cuentas trimestrales de las grandes tecnológicas estadounidenses y se aclare si la tensión en Ormuz escala o se contiene.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre: El Ibex 35 retrocedió un 0,58% hasta los 19.192,10 puntos, en línea con el resto de índices europeos. El Euro Stoxx 50 cayó un 1,24%, lastrado por los semiconductores.

Clave técnica: El índice se mantiene sobre el soporte de los 19.000 puntos, pero pierde fuelle sin superar la resistencia de los 19.400. Si el lunes confirma la perforación de ese suelo, el siguiente nivel a vigilar son los 18.800 enteros.

Apunte macro: La prima de riesgo española se mantuvo en 46,45 puntos básicos, sin apenas variación semanal. A pesar del ruido geopolítico, el mercado de deuda descuenta un escenario de desaceleración suave, con el bono a diez años en el 3,592%.


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