Por primera vez en humanos, una vacuna dirigida a las mutaciones del gen KRAS ha conseguido despertar una respuesta inmunitaria capaz de persistir al menos dos años. El ensayo clínico de fase 1, publicado hoy en Cancer Discovery, demuestra que mKRAS-VAX es segura y que las células T generadas permanecen activas, abriendo la puerta a una estrategia preventiva frente al cáncer de páncreas en personas de alto riesgo.
Una respuesta inmunitaria que dura dos años
El adenocarcinoma ductal de páncreas suele gestarse durante años a partir de lesiones precursoras como los quistes pancreáticos. Las mutaciones del oncogén KRAS están presentes en la inmensa mayoría de estos quistes y de los tumores, así que el equipo del Centro Oncológico Kimmel de Johns Hopkins diseñó una vacuna basada en péptidos que cubre las seis mutaciones más frecuentes del gen. El objetivo: enseñar al sistema inmune a reconocer y eliminar esas células anómalas antes de que el cáncer aparezca.
El ensayo reclutó a 20 personas con predisposición hereditaria al cáncer de páncreas y anomalías pancreáticas detectadas por imagen. Recibieron cuatro dosis entre abril de 2022 y febrero de 2026. Los resultados son contundentes en lo inmunológico: 18 de los 20 participantes desarrollaron una respuesta significativa, con un aumento medio de 18,2 veces en las células T específicas frente al KRAS mutante.
La persistencia de las células T se mantuvo elevada durante todo el seguimiento, hasta dos años después de la última dosis. En inmunología, esa memoria celular suele ser el requisito para una protección duradera.
La vacuna fue bien tolerada: los efectos adversos relacionados con el tratamiento se limitaron a reacciones en el lugar de la inyección, fatiga, escalofríos y síntomas gripales leves o moderados. En los 16,5 meses de seguimiento medio, ningún participante desarrolló cáncer de páncreas ni lesiones de alto riesgo que requirieran cirugía.
Por primera vez, la inmunología preventiva logra dirigirse con precisión a la raíz genética del cáncer de páncreas.
Quistes que desaparecen y un dato que pide cautela
De forma exploratoria, los investigadores observaron la desaparición completa de pequeños quistes pancreáticos en cinco participantes y una regresión parcial en otros tres. El resto permanecieron estables. Aunque el hallazgo resulta esperanzador, los propios autores subrayan que el ensayo estaba diseñado para evaluar seguridad y respuesta inmune, no eficacia clínica. El reducido tamaño muestral y el tiempo de seguimiento impiden aún extraer conclusiones sobre si la vacuna puede prevenir realmente la enfermedad.
Esta vacuna ya había mostrado resultados prometedores en otro contexto: pacientes operados de cáncer de páncreas con alto riesgo de recaída. En aquel estudio, quienes desarrollaron una respuesta inmunitaria intensa permanecieron libres de enfermedad durante al menos cinco años. Ahora, el equipo de Johns Hopkins ha puesto en marcha un nuevo ensayo en pacientes con quistes pancreáticos de alto riesgo sometidos a cirugía, con el fin de analizar directamente cómo actúan las células inmunitarias sobre el tejido precanceroso.

Por qué este ensayo es un giro en la prevención del cáncer de páncreas
Hasta hace poco, el oncogén KRAS era considerado un objetivo casi imposible para los fármacos. Su proteína, lisa y sin bolsillos accesibles, desafiaba cualquier inhibidor. La inmunoterapia preventiva, en cambio, no necesita atacar al gen directamente: basta con entrenar al sistema inmune para que reconozca sus fragmentos mutados. El ensayo de Johns Hopkins es la primera prueba en humanos de que esa estrategia puede funcionar.
Los datos inmunológicos son sólidos: la expansión de linfocitos T superó las 18 veces y se mantuvo estable durante dos años. Esa magnitud de respuesta, en un grupo de riesgo tan definido, no es anecdótica. Sin embargo, el estudio tiene las limitaciones propias de una fase 1: solo 20 participantes, ningún grupo placebo y un diseño no pensado para demostrar protección clínica. La desaparición de quistes, aunque sugestiva, podría deberse al azar o a la evolución natural de las lesiones.
El próximo paso –el ensayo en pacientes quirúrgicos– es decisivo. Por primera vez se podrán examinar muestras de tejido extirpado y medir si la vacuna logra infiltrar y destruir células precancerosas. Si los resultados respaldan el mecanismo, estaríamos ante un cambio de paradigma: vacunar para prevenir el cáncer de páncreas, una enfermedad que hoy apenas da margen de maniobra. Como apuntan los propios autores, aún es pronto para hablar de éxito clínico, pero la biología que emerge de esta fase temprana es la más esperanzadora en décadas para las familias con riesgo hereditario.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: La vacuna experimental mKRAS-VAX induce una respuesta de células T frente a las mutaciones de KRAS que persiste hasta dos años en personas con alto riesgo de cáncer de páncreas.
- Dónde: Centro Oncológico Kimmel de la Universidad Johns Hopkins, Baltimore (EE.UU.).
- Institución responsable: Johns Hopkins Medicine, en colaboración con el Centro Skip Viragh para el Cáncer de Páncreas.
- Cuándo: Ensayo reclutado entre abril de 2022 y febrero de 2026; resultados publicados el 18 de julio de 2026 en Cancer Discovery.
- Impacto a futuro: Abre la vía de la vacunación preventiva contra el cáncer de páncreas, una enfermedad con escasas opciones terapéuticas.




