DAX encadena tres días de caída por el temor tecnológico y arrastra al Ibex 35

Las caídas en Infineon y Siemens Energy reflejan el temor a una desaceleración en el sector de semiconductores. El Ibex 35 cae más de un 0,3% en una sesión en la que el petróleo sigue al alza por el conflicto en el Golfo.

El DAX 40 alemán encadenó este viernes su tercera sesión consecutiva a la baja al ceder un 0,5% y situarse en los 24.800 puntos, arrastrado por una brusca venta en el sector tecnológico y por el repunte de la tensión en Oriente Medio. El selectivo germano, que en la semana acumula un descenso superior al 1%, lastró al resto de plazas europeas, incluido el Ibex 35, que cerró con una caída del 0,4% hasta los 12.500 puntos.

La presión vendedora se concentró en los fabricantes de semiconductores y en las empresas vinculadas a infraestructuras de inteligencia artificial, dos segmentos que hasta hace pocas semanas lideraban las subidas en Fráncfort. La escalada de los precios del petróleo, alimentada por el cruce de ataques entre Estados Unidos e Irán en el Golfo, añadió un factor inflacionista que los inversores no pasaron por alto.

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El castigo a las tecnológicas alemanas lastra al DAX por tercera sesión

Infineon Technologies se desplomó un 5%, la mayor caída del índice, en una jornada en la que los inversores reaccionaron con ventas al temor de una desaceleración de los pedidos de chips para automoción y para centros de datos. La compañía, que ya había revisado a la baja sus previsiones el trimestre pasado, volvió a estar en el punto de mira de los analistas.

Siemens Energy perdió un 2,6% y Hochtief un 2,5%, dos valores muy expuestos a los proyectos de electrificación y construcción ligados a la inteligencia artificial. El giro bajista de las últimas sesiones ha pillado a muchos gestores con las carteras largas en tecnológicas.

El sector bancario también sufrió recortes. Deutsche Bank cedió un 1,5% y Commerzbank un 1,4%, en un entorno de tipos aún altos pero con crecientes dudas sobre la calidad crediticia si la economía alemana se enfría más de lo previsto.

La caída acumulada del DAX en estos tres días supera ya el 2%, con la tecnología como principal lastre, y el petróleo en máximos de tres meses añade presión a las perspectivas de inflación.

En el lado positivo, unas pocas compañías lograron esquivar las ventas. Deutsche Telekom subió un 2,5%, E.ON un 1,7% y SAP un 1,6%, tres pesos pesados del índice que amortiguaron parcialmente el golpe.

La escalada de la violencia en Oriente Próximo mantuvo el crudo Brent por encima de los 86 dólares, el nivel más alto desde abril, mientras las aseguradoras marítimas elevaban las primas por los riesgos en el estrecho de Ormuz. El mercado descuenta ya que el BCE mantendrá los tipos de interés sin cambios en su reunión de la próxima semana, aunque una eventual bajada en septiembre sigue sobre la mesa.

El Ibex 35 cede arrastrado por la aversión al riesgo

El Ibex 35 no fue ajeno a la corriente vendedora. El selectivo español se dejó un 0,4% en la sesión y quedó al filo de los 12.500 puntos, con la mayoría de los blue chips en números rojos. Los bancos domésticos, como Santander y BBVA, retrocedieron en línea con sus pares alemanes, mientras que valores energéticos como Iberdrola y Endesa apenas consiguieron mantenerse planos.

En el conjunto semanal, el DAX acumula una pérdida superior al 1%, mientras que el Ibex recorta unos 0,8 puntos porcentuales, rompiendo una racha de dos semanas al alza. El volumen de negociación fue moderado, lo que sugiere que muchos inversores han optado por esperar a la reunión del BCE antes de tomar posiciones más claras.

bolsa alemana

Análisis: ¿un susto puntual o el inicio de una corrección más profunda?

La corrección del DAX tiene poco de accidental. El índice alemán había corrido más de un 15% en lo que iba de año, impulsado en buena medida por el mismo sector que ahora lidera las caídas. La rotación que se está viendo huele a recogida de beneficios y a un reposicionamiento defensivo ante un escenario macro más incierto. Si el BCE deja entrever en su comunicado que los riesgos inflacionistas derivados del petróleo caro pueden retrasar los recortes de tipos, el golpe sería más serio.

A mi juicio, hay tres vectores que determinarán si este movimiento es técnico o estructural. El primero, cómo evolucione la prima de riesgo geopolítica en el Golfo en las próximas dos semanas. El segundo, si la temporada de resultados del segundo trimestre que arranca en Fráncfort en agosto confirma o no la desaceleración de pedidos que el mercado ya está descontando en Infineon. Y el tercero, la respuesta de los bonos soberanos: si el bund alemán a diez años se mantiene por debajo del 2,75%, el soporte técnico del DAX en los 24.500 puntos podría aguantar.

En España, el Ibex tiene un componente más bancario y energético que, en teoría, debería protegerlo en un entorno de tipos altos y petróleo caro. Sin embargo, la banca española cotiza ya a múltiplos que descuentan un escenario de tipos muy favorable, y cualquier señal de debilidad macro podría penalizarla con rapidez. El inversor minorista haría bien en vigilar de cerca el diferencial de la deuda española respecto al bund, que se ha ensanchado ligeramente hasta los 90 puntos básicos, muy lejos aún de los niveles de alarma pero con tendencia al alza por primera vez en tres meses.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El DAX cerró en los 24.800 puntos (-0,5%), mientras que el Ibex 35 lo hizo en 12.500 puntos (-0,4%). En la semana, ambos índices acumulan pérdidas superiores al 1% y al 0,8%, respectivamente.

Clave técnica: El DAX ha perforado el soporte de los 25.000 puntos y se acerca a la zona de los 24.500, donde confluyen la media móvil de 50 sesiones y un nivel de Fibonacci relevante. Una ruptura de esa cota con volumen abriría el camino hasta los 23.800 puntos.

Apunte macro: La prima de riesgo española se situó al cierre del viernes en 90 puntos básicos, con el bono a diez años en el 3,65% y el bund alemán en el 2,75%. El repunte del diferencial coincide con el alza del crudo y la incertidumbre previa al BCE.


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