EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha cambiado? Renfe amplía a toda su red el billete para perros de hasta 40 kg. A partir del 21 de julio de 2026, viajarán junto a su dueño en un asiento junto a la ventanilla en AVE, Avlo, Alvia, Euromed, Intercity, Avant y Media Distancia. Antes solo estaba disponible en determinados trayectos de alta velocidad.
- ¿Cuánto cuesta? El suplemento es de 40 euros en los servicios comerciales de larga distancia y alta velocidad. En Avant y Media Distancia se aplica la tarifa general del billete. El sistema asigna automáticamente dos plazas contiguas.
- ¿Qué necesito? El perro debe llevar correa corta de 1,5 metros y bozal durante el embarque. Hay que presentar la cartilla de vacunación o pasaporte europeo. Se recomienda llevar un kit de limpieza, aunque en los comerciales se entrega una funda para el asiento.
A partir del 21 de julio, Día Mundial del Perro, Renfe permite que cualquier ejemplar de hasta 40 kilos pueda subir a bordo de todos sus trenes. Hasta ahora, la opción de viajar con perros grandes fuera del transportín solo existía en un puñado de corredores AVE como Madrid-Barcelona o Madrid-Alicante. La empresa pública extiende la medida a los más de 7.000 trenes diarios de su red y da respuesta a una demanda histórica de los viajeros con mascota.
El movimiento no es menor: la red comercial de larga distancia y alta velocidad, así como los servicios públicos de media distancia, movilizan a diario a cientos de miles de pasajeros. Hasta ahora, quienes necesitaban desplazarse con un perro de más de 40 kg solo podían hacerlo en transportín (como si fuera una maleta) o directamente estaban excluidos. La nueva política elimina esa barrera.
Cómo viajar con perro de hasta 40 kg en los trenes de Renfe: plazas, precio y documentación
La compra del billete incluye un suplemento específico, identificado con una huella de perro, que se adquiere por los canales habituales: web, app o agencias. Al seleccionar el complemento, el sistema asigna automáticamente dos asientos contiguos: uno para el dueño y otro para el animal, que ocupará la plaza interior junto a la ventanilla. El precio del suplemento es de 40 euros en AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity; en los servicios Avant y Media Distancia se paga la tarifa general del billete, una cantidad sensiblemente inferior.
Para embarcar es imprescindible la cartilla de vacunación actualizada o el pasaporte europeo de animales de compañía. Además, Renfe recomienda a los dueños llevar un kit de limpieza con empapador, toallitas, bolsas y espray desinfectante y antiolor. En los trenes comerciales, el personal de a bordo entrega una funda de asiento y una alfombrilla para colocar en el asiento del perro, que deberán retirarse al final del trayecto.
Durante todo el viaje, el perro debe permanecer con una correa no extensible de 1,5 metros y con el bozal puesto tanto en la estación como en en el momento del embarque y desembarque. Una novedad importante es que ya no es necesario subir al tren exclusivamente en la estación de origen: la ampliación permite acceder con el perro en cualquier parada intermedia del recorrido.
El giro de Renfe rompe la barrera que obligaba a millones de dueños de perros grandes a elegir entre viajar en coche o dejar a su mascota en casa. Y lo hace con una logística que prima la convivencia con el resto del pasaje.
Dónde se aplica la nueva norma: rutas, excepciones y el final de las limitaciones geográficas
La medida alcanza a la práctica totalidad de los servicios comerciales de Renfe —AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity— y a los servicios públicos de Avant y Media Distancia. Esto significa que los perros de hasta 40 kg podrán viajar en los corredores de alta velocidad que unen Madrid con Barcelona, Valencia, Alicante, Sevilla, Málaga, Granada y Zaragoza, entre otros, así como en los trayectos de media distancia de toda la península. Quedan fuera, por el momento, los trenes de Cercanías y Feve, que no figuran en la comunicación oficial de la operadora.
Pese a la ambición del plan, existen excepciones concretas. No podrán subir a bordo cachorros menores de un año, razas de perro potencialmente peligrosas según la normativa vigente ni hembras en celo. Tampoco se permite viajar con estos perros en trenes con enlace, en aquellos que operen con planes alternativos de transporte programados o en las denominadas plazas sinergiadas, aquellas que se habilitan en convoyes comerciales pero se venden a tarifa de servicio público.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
La decisión de Renfe trasciende la anécdota. Supone un alineamiento con las políticas de otros operadores europeos —SNCF en Francia, por ejemplo, lleva años permitiendo perros grandes con correa y bozal— y responde a una sensibilidad social creciente hacia el bienestar animal. El billete pet friendly puede ser también una vía para captar nuevos segmentos de viajeros que, hasta ahora, optaban por el coche ante la imposibilidad de subir a su perro al tren.
El peaje de 40 euros en la red comercial no es menor: equivale al precio de muchos billetes promocionales de AVE o Avlo. Sin embargo, en Media Distancia la tarifa general —habitualmente entre 10 y 20 euros— resulta mucho más asequible. El verdadero cuello de botella puede ser la oferta: solo dos perros por tren, una cifra que en temporadas altas o en rutas muy demandadas puede quedarse corta. Renfe no ha especificado si revisará ese cupo a medio plazo.
La clave está en la convivencia: al ubicar a los perros en un único coche identificado como “pet friendly”, Renfe intenta garantizar la comodidad del resto de los viajeros, pero también limita el número de plazas disponibles. La obligatoriedad de bozal y correa corta, así como el kit de limpieza, buscan neutralizar las reticencias de quienes temen olores o molestias. Es una apuesta por la coexistencia que, si funciona, podría extenderse a Cercanías en el futuro.
La medida llega en un contexto normativo más amplio: la reciente Ley de Bienestar Animal y un fallo del Tribunal Supremo que recordó que las empresas de transporte no pueden prohibir de forma arbitraria el acceso de animales de compañía. Renfe se anticipa así a posibles reclamaciones y se sitúa en la vanguardia del transporte pet friendly en España. La hoja de ruta incluye ahora observar la demanda y medir el impacto real de estos primeros meses.





