De facturar miles de millones a rascar su primer millón de beneficio: las cuentas reales de Bolt tras salir de pérdidas

Bolt ha entrado en beneficios tras años en números rojos

Durante demasiado tiempo, uno de los grandes problemas de las plataformas de la nueva movilidad era que, a pesar de su popularidad entre el público, se mantenían en números rojos. Sin embargo, hace un par de años Uber entró por fin en beneficios y ahora Bolt se ha sumado a esta lista. Según ha publicado el diario estonio ERR, la empresa ha entrado en beneficios en su última presentación de resultados, acumulando algo menos de un millón de euros en ganancias tras alcanzar unos ingresos de 2.270 millones de euros.

«El año pasado, Bolt amplió sus servicios a cientos de ciudades nuevas en todo el mundo. Nos encontramos en una posición financiera más sólida que nunca, lo que nos brinda la oportunidad de invertir en los próximos grandes avances impulsados por la inteligencia artificial y los vehículos autónomos», declaró Markus Villig, fundador y director ejecutivo de Bolt.

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El año pasado, el servicio de transporte de Bolt se lanzó por primera vez en Canadá, Nueva Zelanda, Taiwán y Grecia. En Dinamarca, Bolt adquirió el operador de taxis Viggo, incluida su flota de 300 vehículos eléctricos. Sus servicios de entrega se expandieron a Bulgaria, mientras que su negocio de alquiler de micromovilidad se lanzó en el Reino Unido y en Estados Unidos.

Es una apuesta que también se ha hecho evidente en su expansión en España, donde ha seguido sumando nuevas comunidades autónomas poco a poco en los últimos años. En cualquier caso, la empresa espera que el cambio de tendencia se mantenga. Es cierto que tanto en el país como en el resto de Europa hay cambios evidentes que marcarán el sector en los próximos años, desde las nuevas legislaciones alrededor de estas compañías hasta las apuestas de las firmas del mundo de las VTC por los vehículos autónomos.

El difícil camino de las VTC

La línea que Bolt ha cruzado esta semana ha sido un reto permanente para el sector de la nueva movilidad. Durante mucho tiempo, estas plataformas fueron consideradas un negocio arriesgado, señalado por los críticos por mantener precios demasiado bajos para sus operaciones con tal de seguir atrayendo usuarios. Pero el hecho de que Bolt también haya entrado en beneficios dibuja un sector y un negocio cada vez más consolidado, a pesar de las críticas que sigue recibiendo en España desde el sector del taxi.

Imagen promocional de Bolt en Murcia
Imagen promocional de Bolt en Murcia

Ahora el secreto es consolidarse. Aunque las plataformas se han convertido en una pieza clave del mapa de transporte de las grandes ciudades y, sobre todo, resultan fundamentales en los grandes eventos y en la franja nocturna en España, siguen existiendo dudas a su alrededor. Si ponemos el foco en el territorio ibérico, la falta de un reglamento nacional del sector ha sido una de las principales quejas de las tres plataformas (Uber, Cabify y Bolt), debido a los problemas que genera el hecho de tener exigencias opuestas en diferentes comunidades, como demuestran los ejemplos evidentes de Madrid y Cataluña.

Pero la estabilidad es una buena noticia. Es cierto que su crecimiento ha venido de la mano del auge de otras industrias, como el turismo, que, a pesar de sus propias crisis, ha mantenido una buena salud. Los datos de la música en vivo, la venta de entradas para el deporte profesional y el crecimiento de las convenciones económicas, todos ellos parte de la llamada «economía de la venganza» posterior a la pandemia, han sido claves para este crecimiento, y de momento Uber y Bolt han sabido aprovecharlos.

La apuesta de Bolt por el vehículo autónomo

En cualquier caso, la apuesta de las plataformas de la «nueva movilidad» para los próximos años es complicada. Cada una ha buscado un acompañante en este aspecto y Uber ha prometido, una y otra vez, que este mismo año se verán los primeros robotaxis en Madrid. Por tanto, la empresa estonia no podía quedarse atrás.

En 2025, Bolt también firmó acuerdos de colaboración con la empresa de software para vehículos autónomos Pony.ai y el fabricante de automóviles Stellantis. El primer proyecto piloto de la compañía ya está en marcha en Luxemburgo y Bolt aspira a tener 100.000 vehículos autónomos operando en su plataforma para 2035.


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