El ensayo de un fármaco contra la migraña demuestra la reducción a la mitad de los ataques

Un estudio publicado en The Lancet confirma que seis de cada diez pacientes con migraña crónica logran reducir a la mitad sus días de dolor tomando una pastilla diaria. Los resultados abren una vía real para quienes ya habían probado casi todo sin éxito.

La migraña deja de ser, para muchos pacientes españoles, una condena sin salida. Un ensayo clínico internacional liderado desde Barcelona acaba de confirmar que un fármaco oral reduce a la mitad los días de dolor en más del 60% de las personas tratadas, según los datos publicados en The Lancet.

El hallazgo no es un titular aislado ni una promesa a futuro: es el resultado de un ensayo de fase III con casi 800 participantes, coordinado por el Hospital Universitario Vall d’Hebron. Para quienes llevan años atrapados en el ciclo del dolor, la cifra tiene nombre propio.

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Migraña crónica: el peso real de la enfermedad

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La migraña crónica no es «tener jaqueca a menudo». Se define por la presencia de 15 o más días de dolor de cabeza al mes, y afecta aproximadamente al 2% de la población española, con un impacto brutal en el trabajo, el sueño y la vida social de quien la sufre.

Hasta ahora, las personas con esta forma grave de la enfermedad solo tenían acceso a tratamientos inyectables o por vía endovenosa. Eso implicaba visitas hospitalarias recurrentes y una carga añadida sobre un cuerpo ya castigado. La irrupción de una pastilla diaria cambia por completo ese escenario.

El fármaco que ha cambiado las reglas del juego

El protagonista de este avance es el atogepant, un medicamento que pertenece a una nueva familia de antagonistas del receptor CGRP, la proteína que se libera durante los ataques y desencadena el dolor. A diferencia de los anticuerpos monoclonales inyectables, se toma en un simple comprimido oral una vez al día.

El estudio, conocido como PROGRESS y liderado por la doctora Patricia Pozo-Rosich, incluyó a 778 personas de entre 18 y 74 años con migraña crónica. Los pacientes que tomaron el fármaco redujeron una media de siete días de migraña al mes, frente a los cinco días que mejoró el grupo placebo.

Lo que dicen los números del ensayo

Más allá de la media general, el dato que más ilusión genera entre neurólogos es otro: hasta el 60,8% de los pacientes tratados con la dosis de 60 mg lograron una reducción de al menos el 50% en sus días de dolor. Es decir, seis de cada diez personas vieron sus ataques literalmente reducidos a la mitad.

El ensayo, con la colaboración de más de 140 centros repartidos en 16 países, también registró mejoras en la necesidad de recurrir a medicación de rescate. Los efectos secundarios más comunes fueron leves, como estreñimiento o náuseas, sin que se dispararan los abandonos del tratamiento por seguridad.

Quién puede beneficiarse del tratamiento

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Este fármaco no está pensado para cualquier persona con dolor de cabeza ocasional. Su indicación se centra en pacientes con al menos cuatro episodios de migraña al mes, especialmente aquellos que ya han probado otros preventivos sin éxito.

La Comisión Europea aprobó el atogepant tanto para la migraña episódica como para la crónica, lo que amplía notablemente el grupo de personas candidatas a beneficiarse. La accesibilidad real dependerá, como siempre, de los criterios de financiación de cada comunidad autónoma.

¿Quién puede tomarlo?

  • Adultos con cuatro o más días de migraña mensuales
  • Pacientes que no han respondido bien a preventivos previos, incluidos anticuerpos inyectables
  • Personas con migraña crónica (15 o más días de dolor al mes) o episódica
  • Quienes buscan una alternativa oral frente a los tratamientos inyectables

Efectos que conviene vigilar

Como todo fármaco, el atogepant no está exento de efectos secundarios, aunque el ensayo los describe como generalmente leves y bien tolerados. Constipación y náuseas fueron los más frecuentes, con tasas moderadamente superiores a las del grupo placebo.

Qué viene ahora para los pacientes con migraña

El siguiente paso lógico es observar cómo se comporta el fármaco fuera del entorno controlado de un ensayo clínico. Estudios de práctica real, ya en marcha en varios hospitales españoles, están confirmando resultados similares, incluso en pacientes que ya habían fracasado con anticuerpos monoclonales.

Para los millones de personas que en España conviven con la migraña, el mensaje de fondo es de cautela optimista: la ciencia avanza, las opciones se multiplican y, por primera vez en años, una simple pastilla diaria empieza a estar a la altura de la promesa que llevaban esperando.


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