La idea de Javier Tebas de llevar uno de los partidos de LaLiga fuera del país sigue presente, hasta el punto de que en abril el presidente de la competición coqueteaba en una entrevista con la idea de llevar uno de los encuentros del torneo a Marruecos. «Podríamos considerar un partido en el nuevo estadio de Casablanca (campo que ultima Marruecos para el Mundial de 2030 con capacidad para 115 000 espectadores). ¿Por qué no?», reconoció Tebas en una entrevista que compartió la agencia marroquí de noticias MAP, recogida por el diario Marca, y en la que también insistía en la ventaja que suponía la cercanía del país africano.
Sin embargo, el plan ha muerto antes de nacer. Según comentan desde LaLiga, la idea, junto al partido de Miami, ha quedado en el tintero incluso antes de que la situación migratoria en Ceuta se descontrolara. La guerra abierta de los futbolistas involucrados en el encuentro y el Real Madrid contra el proyecto del partido en suelo estadounidense ha acabado por llevarse por delante cualquier encuentro fuera de suelo español, al menos hasta que la propia FIFA organice sus ideas al respecto.
Pero si el partido de Miami depende de un acuerdo con la FIFA y los futbolistas, el de Marruecos se dibuja mucho más lejano. No solo es que el Fútbol Club Barcelona haya decidido no disputar su encuentro amistoso en el país africano, sino que, a pesar de que la federación marroquí se había postulado para recibir la Supercopa de España, la misma parece apuntar a otros destinos. A esto se suma la presión política para que Marruecos sea expulsado de la organización del Mundial de 2030.

Y todo ello cuando el presidente de LaLiga insistía en abril en que «es muy importante» la expansión del torneo español en la región de Oriente Medio y Norte de África: «Estamos presenciando una pasión increíble por LaLiga en toda la región, desde Irak hasta Marruecos. Con Marruecos, en particular, existen lazos históricos especiales que también se reflejan en el mundo del fútbol». «Siempre hubo fuertes vínculos, cercanía y gran entendimiento entre España y Marruecos en el ámbito deportivo en general, y en el fútbol en particular», subrayó Tebas en su momento.
LaLiga y el reto de los partidos internacionales
A pesar de que los proyectos en Estados Unidos y Marruecos han quedado congelados, si es que el segundo no ha muerto antes de nacer, Tebas sigue soñando con llevar al menos un partido del torneo fuera del territorio español. Para el presidente de la competición, se trata de una oportunidad de expansión única, y considera que los ejemplos de las competiciones estadounidenses como la NBA o la NFL, que han traído partidos a Europa, demuestran que además puede ser lucrativo.
Pero mientras los grandes torneos norteamericanos son organizados por corporaciones privadas, los clubes de socios, que siguen siendo la pieza fundamental del fútbol europeo, no ven con buenos ojos estos proyectos. Si bien la mayoría acostumbra a jugar competiciones de pretemporada en el extranjero, y la propia Federación ha enviado la Supercopa a Arabia Saudí, es difícil que los socios y los jugadores de alguno de los equipos estén dispuestos a ceder un partido como local de LaLiga, tanto por la importancia que tiene en lo deportivo como por la oportunidad de ver de cerca a su equipo.
¿Se volverá a intentar el «Plan Miami» u otro proyecto similar?
De momento, cualquier idea de un partido de LaLiga celebrado fuera del territorio nacional tendrá que esperar a que la FIFA defina el reglamento al respecto. Pero incluso si la federación internacional, de momento ocupada en sus propias controversias internas, da un veredicto, se tendrá que negociar con los jugadores y con los socios de los clubes que estén involucrados en el encuentro.

Es cierto que, en el caso del Villarreal y el Barcelona, las dos instituciones compartían la disposición de participar en el partido de Miami gracias a los incentivos económicos. Sin embargo, los problemas con los jugadores y la presión del resto de los equipos acabaron por cancelar el encuentro y retrasar el proyecto hasta nuevo aviso. Si bien de momento Tebas no desiste, es evidente que esperará a tener mejores cartas en su mano.
El quiebre deportivo entre España y Marruecos
Lo cierto es que la coincidencia entre la crisis migratoria en Ceuta y la crisis interna de Infantino en la FIFA parece haber causado un daño permanente a las relaciones deportivas entre Marruecos y España. El Mundial de 2030 ha sido el caso más evidente, con varias voces dentro del país pidiendo que la nación africana sea retirada de la organización del torneo, pero el resto de las decisiones alrededor de la crisis hacen más evidente el quiebre.
En este panorama es de esperar que el propio Tebas no vuelva a comentar la idea del partido en Casablanca. De momento, el tiempo sigue avanzando en el torneo de 2030 con más dudas que certezas, aunque antes de eso ya no parezca posible que un Rayo-Real Madrid acabe en la ciudad marroquí.




