Lidl saca a la venta la sombrilla con protección UV por menos de 14 euros que triunfa en playas

Lidl presenta una alternativa a la sombrilla clásica que se abre sola en segundos y protege del sol sin clavar nada en la arena. Cuesta 13,49 euros, pesa menos de un kilo y ya se vende en su bazar online.

La tienda de playa Lidl ha llegado para acabar con una escena que todos hemos vivido: clavar la sombrilla, que el viento la levante, volver a clavarla. La cadena alemana ha metido en su bazar de verano un accesorio que se despliega solo en cuanto lo sacas de la funda, sin varillas que encajar ni instrucciones que leer.

El producto se llama tienda de playa desplegable Crivit y cuesta 13,49 euros. No es una sombrilla al uso, sino una especie de refugio ligero con sistema pop-up, pensado para quien está harto de pelearse con el viento cada vez que pisa la arena.

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Cómo funciona la tienda de playa Lidl

El mecanismo es lo primero que llama la atención. No hay piezas que montar ni varillas que insertar: la tienda viene comprimida en su funda y, al sacarla, se abre por sí sola gracias a su estructura de fibra de vidrio flexible. Basta con lanzarla al aire o dejarla en el suelo para que despliegue su forma.

Es un detalle que parece menor hasta que lo pruebas en la playa con niños, bolsas y una toalla bajo el brazo. Montar la sombrilla de siempre puede llevar varios minutos si el viento no ayuda; aquí el proceso se reduce a segundos, y eso cambia la experiencia de llegar a la arena.

Un peso que se nota en la mochila

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En la ficha del producto, disponible en la tienda de playa de Lidl, la firma confirma que el modelo forma parte de su gama deportiva bajo la marca Crivit, la misma que Lidl utiliza para artículos de deporte y tiempo libre desde hace años. Pesa entre 800 y 850 gramos, según el color elegido, lo que la sitúa muy por debajo de una sombrilla convencional con mástil de acero.

Se guarda en una bolsa redonda de unos 59 centímetros de diámetro, fácil de colgar al hombro o de meter junto al resto del equipaje de playa. Para quien va cargado con nevera, sillas y toallas, cada kilo que se ahorra en el trayecto se agradece.

Protección solar y ventilación

La tienda está fabricada en poliéster con protección UV 30 según el estándar UV801, una cifra que sin llegar al máximo del mercado sí ofrece una barrera solar constante durante las horas de más calor. No sustituye a la crema solar, pero reduce la exposición directa en la zona donde te instalas.

El modelo en color azul claro incorpora además zonas de malla que favorecen la circulación del aire, un extra que se nota en los días de más bochorno, cuando estar bajo una sombrilla cerrada puede resultar agobiante. La versión azul oscuro, por su parte, apuesta por una estructura más cerrada y compacta.

Tamaño y para quién está pensada

Con unas medidas de 180 x 125 x 83 centímetros en su versión azul oscuro —la variante clara es ligeramente más amplia—, la tienda no está diseñada para grupos numerosos, sino para una o dos personas que buscan un rincón de sombra donde tumbarse, sentarse o dejar a resguardo sus pertenencias.

No es una tienda de campaña ni pretende sustituir un refugio para pasar la noche. El propio fabricante advierte de que conviene mantenerla alejada del fuego y que no está pensada para condiciones extremas. Como solución de playa para una jornada de sol, cumple sobradamente su función.

Para quienes buscan más superficie, el catálogo veraniego de Lidl incluye otras alternativas:

  • Sombrilla Livarno de motivos frutales, con protección UV, por menos de 7 euros
  • Paraviento de playa Crivit, con protección UPF 50+, por 19,99 euros
  • Silla de playa plegable Crivit, con estructura de acero, por 15,99 euros
  • Sofá hinchable Crivit Airlounge, disponible en verano por unos 11 euros

Cómo fijarla si sopla viento

Aunque el despliegue es automático, la tienda incluye piquetas y vientos para anclarla a la arena en caso de que el día venga con más brisa de la habitual. Es un paso opcional, pero recomendable en playas abiertas donde las rachas son frecuentes.

La estructura, una vez fijada, es más estable que una sombrilla clásica, ya que reparte el peso en varios puntos de anclaje en lugar de depender de un único mástil clavado en la arena. Eso reduce el riesgo de que salga volando con una ráfaga fuerte, uno de los sustos más habituales en la orilla.

Por qué este tipo de producto va a más

Lidl no es la única marca que ha detectado el cambio de hábitos hacia soluciones de playa más ligeras y rápidas de montar, pero sí una de las que más está empujando esta tendencia en España con precios agresivos. La demanda de accesorios pop-up ha crecido en los últimos veranos, especialmente entre familias que valoran la comodidad frente al ahorro de unos euros en una sombrilla tradicional.

El consejo, como siempre con este tipo de artículos de temporada, es no dejarlo para el último momento: suelen agotarse rápido y la disponibilidad varía según la tienda física. Si el formato pop-up te convence, merece la pena consultar el semáforo de stock antes de acercarte, porque la tienda de playa Lidl tiene todos los ingredientes para convertirse en uno de los artículos más buscados de lo que queda de verano.


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