Parque automovilístico envejecido en España: el 41% de los coches supera los 15 años

La antigüedad media del parque español se sitúa en 16,1 años y los vehículos 100% eléctricos apenas representan el 1,17% del total. La Asociación Nacional de Comerciantes de Equipos, Recambios y Accesorios (Ancera) alerta del ritmo insuficiente de renovación.

El 41% de los coches que circulan por las carreteras españolas supera los 15 años de antigüedad. La media se sitúa en 16,1 años, una cifra que evidencia las dificultades para rejuvenecer un parque automovilístico en el que el diésel sigue siendo el combustible dominante y los eléctricos apenas arañan el 1,17% del total.

Son datos del Informe de Parque Circulante 2026 elaborado por la Asociación Nacional de Comerciantes de Equipos, Recambios y Accesorios (Ancera), que la patronal ha hecho públicos este sábado. El estudio revela que el ritmo de renovación continúa siendo «insuficiente» lo que lastra la incorporación de vehículos más eficientes y menos contaminantes.

Publicidad

Las cifras del envejecimiento: más de cuatro de cada diez coches

En concreto, el 41,07% del parque circulante tiene más de 15 años. La antigüedad media alcanza los 16,1 años, un dato que refleja el ritmo lento de renovación y la permanencia de modelos veteranos.

La patronal insiste en que la situación no mejora: el envejecimiento del parque impide que España cumpla con los objetivos de descarbonización y eleva el riesgo en seguridad vial, ya que los vehículos más antiguos carecen de los sistemas de asistencia a la conducción que equipan los modelos recientes.

Diésel, híbridos y eléctricos: la lenta transición tecnológica

A pesar del empuje mediático de la electrificación, el diésel sigue siendo la tecnología predominante, con un 48,12% del total del parque. Los gasolina representan una parte importante, aunque el informe no desglosa esa cifra, y los híbridos suponen un 9,04%, con una penetración notable entre los vehículos más nuevos: en la franja de 0 a 5 años, el 42,1% ya es híbrido.

Los vehículos 100% eléctricos apenas alcanzan el 1,17%, un ligero avance frente al 0,87% de 2024. Un crecimiento tan exiguo que, de mantenerse este ritmo, harían falta décadas para que el eléctrico tenga un peso relevante en el parque. La comparación con otros países europeos deja a España en una posición rezagada.

Con una edad media de 16,1 años, el parque español arrastra un lastre de emisiones y seguridad que ninguna ayuda al achatarramiento ha logrado revertir.

El parque en régimen de renting alcanza los 829.536 vehículos, lo que supone un 3,24% del total. Aunque estas flotas se renuevan con mayor frecuencia, su peso aún es limitado para compensar el envejecimiento general.

Más que un dato: por qué el envejecimiento lastra la seguridad y la competitividad

Desde el punto de vista de la seguridad vial, la permanencia masiva de coches con más de 15 años es una amenaza silenciosa. Estos vehículos carecen de tecnologías que hoy se consideran básicas —control de estabilidad obligatorio solo desde 2014, detector de fatiga, frenada de emergencia— y obtuvieron calificaciones Euro NCAP muy inferiores a las actuales cuando se probaron hace más de una década. El resultado es un mayor riesgo de accidente y, sobre todo, de lesiones graves en caso de siniestro.

En el frente de las emisiones, el peso del diésel y la vetustez de los motores multiplican las partículas y los óxidos de nitrógeno que expulsa cada kilómetro. Con el horizonte de la Zona de Bajas Emisiones extendiéndose a ciudades de más de 50.000 habitantes, muchos conductores podrían encontrarse con restricciones para circular si no renuevan su vehículo, un escenario que penaliza sobre todo a las rentas más bajas.

Creo que la administración debería replantearse los incentivos. Subvencionar únicamente el coche eléctrico deja fuera a una mayoría que no puede permitirse el sobrecoste. Un plan de achatarramiento que prime la retirada de los vehículos más contaminantes y ofrezca alternativas de movilidad asequibles —incluidos modelos de combustión de última generación— tendría un impacto ambiental y social más inmediato. Sin esa combinación, el parque seguirá sumando años y los objetivos de descarbonización se alejarán.

La clave estará en ver si las medidas del Plan MOVES 2026 consiguen acelerar la renovación o si, como en ejercicios anteriores, la burocracia y los precios diluyen el efecto. Mientras tanto, cada día circulan por España millones de coches que, en términos de protección, se quedaron en otra época.


Publicidad