El respaldo ciudadano a las empresas de la Comunidad de Madrid alcanza uno de sus niveles más elevados de los últimos años. Así se desprende del estudio sobre la contribución y la percepción de la empresa en la región elaborado por CEIM junto con Sigma Dos, que refleja que el 89,1% de la población tiene una opinión buena o muy buena de las compañías madrileñas, mientras que el 59,6% considera que las cotizaciones sociales y los costes laborales representan un obstáculo para el desarrollo de la actividad empresarial.
Los resultados dibujan una percepción ampliamente favorable hacia el tejido empresarial y muestran que la ciudadanía identifica a las empresas como uno de los principales motores del crecimiento económico y del bienestar social. Al mismo tiempo, el estudio pone de relieve que una parte significativa de la población considera necesario reducir algunas de las cargas que soportan las compañías para favorecer la inversión, la contratación y el crecimiento económico.
La encuesta sitúa a las empresas como el agente económico y social que despierta una mayor confianza entre los ciudadanos de la Comunidad de Madrid, por delante de las distintas administraciones públicas, los sindicatos y los partidos políticos. Esa valoración se apoya tanto en el peso económico del tejido empresarial como en la percepción de que su actividad repercute directamente en el empleo, la innovación y las oportunidades de desarrollo.
Las empresas refuerzan su imagen como motor del progreso económico
El estudio señala que el 97,6% de los madrileños considera que las empresas son muy o bastante necesarias para la sociedad. Además, más del 95% les atribuye un papel relevante en ámbitos como la creación de empleo, la atracción de talento, el impulso de proyectos innovadores, la captación de inversión nacional e internacional y la generación de riqueza.

La percepción positiva también se extiende al propio tejido empresarial de la región. El 93,3% de los ciudadanos considera que la Comunidad de Madrid dispone de un buen nivel de empresas y la valoración media otorgada a estas como generadoras de progreso económico y social alcanza los 6,9 puntos sobre diez. Según el informe, ninguna otra institución recibe una puntuación superior en este apartado.
La contribución de las empresas trasciende el ámbito estrictamente económico para instalarse también en el terreno social, según la opinión de los encuestados. El 78,8% cree que la actividad empresarial contribuye a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y el 79,5% considera que las compañías favorecen el desarrollo local de la Comunidad de Madrid.
La fortaleza empresarial aparece igualmente vinculada al bienestar colectivo. El 94,8% de los participantes sostiene que disponer de empresas fuertes y rentables resulta clave para el desarrollo económico y social de la región, mientras que el 88% considera que esa solidez permite ofrecer mejores condiciones laborales a los trabajadores.
La investigación también refleja una percepción favorable del entorno empresarial madrileño. El 86,4% considera que la Comunidad de Madrid constituye una región propicia para crear empresas y el 56,9% opina que sus políticas resultan más favorables para la actividad económica que las existentes en otros territorios del país. Además, el 87% cree importante fomentar el espíritu emprendedor entre los jóvenes como alternativa profesional.
Los costes laborales aparecen entre las principales preocupaciones
Junto a esa valoración positiva, la encuesta identifica los factores que, a juicio de los ciudadanos, dificultan el desarrollo de la actividad empresarial. El dato más destacado es que el 59,6% considera que las cotizaciones sociales y los costes laborales lastran el crecimiento de las empresas, una percepción que se suma a otras preocupaciones relacionadas con el marco económico y regulatorio.
El exceso de burocracia encabeza la lista de obstáculos señalados por los encuestados, con un 34,9%, seguido de la incertidumbre geopolítica, mencionada por el 33,1%, y de la elevada presión fiscal, citada por el 30,7%. Además, el 69,2% considera que empresas y autónomos soportan una carga impositiva excesiva.
El estudio también pone el foco en la innovación como uno de los elementos que mejor definen la actividad empresarial madrileña. El 85,4% de los ciudadanos identifica a las empresas como el principal motor del desarrollo tecnológico y el 79,8% considera que arriesgan su propio capital para invertir en innovación. Asimismo, el compromiso de los empresarios con el desarrollo económico obtiene una valoración positiva del 75,6%, mientras que la apuesta por la innovación alcanza el 78,9% y la creación de empleo recibe el respaldo del 69% de los encuestados.
La percepción social encuentra respaldo en el peso económico que mantiene la Comunidad de Madrid dentro del conjunto de España. El informe recuerda que la región concentra el 15,9% de las empresas activas del país, reúne el 30,1% de las grandes compañías y genera el 23,1% de la cifra de negocio nacional. Además, las empresas madrileñas emplean a más de 3,5 millones de personas, aportan el 23,9% de los salarios abonados en España y representan el 19,9% del PIB nacional.
A estos indicadores se suman otros vinculados a la competitividad empresarial. Madrid lidera la recaudación del impuesto sobre sociedades, concentra cerca de la mitad de la recaudación nacional del IVA, recibe más del 50% de la inversión extranjera que llega a España y encabeza igualmente indicadores relacionados con la inversión empresarial en I+D, la digitalización, las patentes y los diseños industriales. Según CEIM, este conjunto de datos explica tanto el peso económico de la región como el elevado respaldo social que las empresas reciben entre la ciudadanía madrileña.




