OPEP+ acuerda aumentar la producción de petróleo en 188.000 barriles diarios desde agosto

El incremento, de 188.000 barriles diarios a partir de agosto, busca enfriar el mercado y aliviar la inflación energética en España. Los automovilistas podrían notar una rebaja en el surtidor si la medida logra su objetivo.

La OPEP+ ha vuelto a mover ficha. El cártel petrolero, en un intento por contener la espiral alcista del crudo de las últimas semanas, acordó este lunes un nuevo incremento de la producción conjunta de 188.000 barriles diarios. El aumento entrará en vigor a partir del próximo agosto y se suma a otros ajustes de oferta ya previstos para los próximos meses. La decisión, que según fuentes cercanas fue unánime, coloca a la alianza de países exportadores en el centro de la lucha contra la inflación energética, un fenómeno que golpea especialmente a países importadores como España.

El acuerdo de la OPEP+ y sus cifras clave

La medida supone una expansión moderada de la producción total del grupo, que ronda actualmente los 40 millones de barriles diarios. Sin embargo, el gesto tiene un fuerte componente simbólico: la OPEP+, formada por los trece miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y diez aliados como Rusia, Kazajistán o México, había mantenido hasta hace unos meses una política de recortes profundos para sostener los precios. La presión de los grandes consumidores, junto con las señales de desaceleración en algunas economías, parece haber empujado al grupo hacia un giro más flexible.

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Arabia Saudí, que sigue siendo el mayor productor, y Rusia, que necesita financiar su esfuerzo bélico, se perfilan como los grandes beneficiarios del cupo adicional. No obstante, las cuotas se reparten de forma proporcional entre los miembros, lo que evita fricciones internas en un cártel que ya ha vivido sonadas deserciones en el pasado.

Impacto en los precios del crudo y la gasolina en España

El movimiento de la OPEP+ podría trasladarse de forma inmediata a los surtidores. En España, el precio medio de la gasolina 95 ronda actualmente los 1,65 euros por litro, una cifra que, pese a estar lejos de los máximos de 2022, sigue siendo un lastre para los presupuestos de muchas familias. Si el aumento de oferta logra enfriar la cotización del Brent —que esta semana se movía en el entorno de los 86 dólares por barril—, los conductores podrían notar una rebaja de entre 3 y 5 céntimos por litro en las próximas semanas, según los cálculos de los analistas consultados.

Sin embargo, el margen es estrecho. El diferencial entre el precio del crudo y el de los combustibles refinados está condicionado también por los márgenes de refino y la cotización del euro frente al dólar. Una caída adicional de la moneda única, presionada por la incertidumbre política en Francia, podría diluir el efecto bajista de la OPEP+.

No es la primera vez que el cártel anuncia un incremento limitado. En mayo ya aprobó otro bombeo de 145.000 barriles diarios que apenas tuvo repercusión en el surtidor. La demanda estival de gasolina en Estados Unidos, que marca la pauta, y las posibles interrupciones de suministro por la temporada de huracanes en el golfo de México podrían contrarrestar el gesto de la OPEP+.

Análisis: ¿una medida suficiente ante la inflación energética?

Desde el punto de vista de la política económica, el incremento de 188.000 barriles es un mensaje más que un alivio real. Para que los precios bajen de forma consistente haría falta una señal mucho más contundente —un millón de barriles adicionales, por ejemplo— o una desaceleración global que reduzca la demanda. Mientras tanto, la inflación subyacente en España sigue mostrando resistencia, y los costes energéticos pesan especialmente en sectores como el transporte de mercancías y la agricultura.

Lo interesante del gesto no es la cifra concreta, sino lo que revela sobre la estrategia de la OPEP+. La organización parece decidida a evitar un escenario de mercado sobrecalentado que provoque una recesión o una aceleración de la transición energética. Cada dólar de más en el barril de crudo supone un incentivo adicional para la electromovilidad y las renovables, una realidad que ningún jeque quiere ignorar.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) dará a conocer en breve el dato de inflación de julio; si el precio del petróleo cede, la tasa interanual podría situarse por debajo del 3% por primera vez en meses. Para un hogar medio, cada céntimo de euro que baja la gasolina supone un ahorro anual cercano a los 30 euros, una cifra pequeña pero que alivia las cuentas domésticas.

Producir más para bajar los precios sin hundir sus propios ingresos: el eterno dilema del cártel en cada reunión.

La próxima cita clave será la reunión ordinaria de la OPEP+ en septiembre, donde se evaluará si este bombeo adicional ha logrado su objetivo o si se necesitan nuevas dosis. Hasta entonces, los mercados seguirán escrutando cada dato de inventarios y cada declaración de un ministro del petróleo.


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