Cortes nocturnos en la M-30 de Madrid desde esta noche por las obras de la línea 11 de Metro

Los cierres se producen de 23:00 a 6:00 entre este lunes 6 y la madrugada del viernes 10, con afecciones en calzadas exteriores, interiores y baipases. El Ayuntamiento de Madrid ha detallado itinerarios alternativos y recuerda que el túnel de Conde de Casal sigue cerrado hasta fe

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Cortes nocturnos en la M-30 de Madrid desde la noche de este lunes 6 de julio por las obras del intercambiador de Conde de Casal y la ampliación de la línea 11 de Metro.
  • ¿Quién está detrás? El Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid, a través de las obras de Metro.
  • ¿Qué impacto tiene? Cuatro noches de cortes, de 23:00 a 6:00, en distintos tramos de la M-30, con alternativas señalizadas. El túnel de Conde de Casal sigue cerrado hasta febrero de 2027.

Los conductores que circulen por la M-30 de Madrid se enfrentan desde esta noche a cortes nocturnos por las obras del nuevo intercambiador de Conde de Casal y la ampliación de la línea 11 de Metro. Los cierres se repetirán durante cuatro noches, desde este lunes 6 de julio hasta la madrugada del viernes 10, en horario de 23:00 a 6:00, según ha confirmado el Ayuntamiento de Madrid.

Horarios y tramos: los cortes noche a noche

La noche del lunes 6 al martes 7, la calzada lateral exterior de la M-30 quedará cortada entre los puntos kilométricos 9+800 y 8+700. La alternativa es circular por la calzada central y abandonar la vía en el siguiente transfer hacia O’Donnell-M23. Además, el ramal de acceso desde la A-3 en sentido salida hacia la calzada exterior de la M-30 también se cerrará; en este caso, los vehículos deberán tomar la salida de El Bosco para dar la vuelta.

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El martes 7 al miércoles 8, la circulación se complica. Permanecerán fuera de servicio la calzada central exterior de la M-30 y el baipás exterior. El Ayuntamiento recomienda discurrir por la calzada lateral como ruta sustitutoria principal. La obra obliga a modificar el flujo de los que entran y salen de la almendra central por el sur.

En la madrugada del miércoles 8 al jueves 9, el corte afectará a la calzada central interior y al baipás interior. La alternativa es idéntica: los conductores deberán tomar la calzada lateral de la M-30, en ambos sentidos, para evitar el tramo afectado.

Por último, la noche del jueves 9 al viernes 10 será la menos restrictiva. Se ocuparán carriles alternos de la calzada lateral interior, pero en ningún momento se cortará la vía por completo. Eso sí, la circulación será más lenta y se recomienda máxima atención a la señalización provisional.

Un total de cuatro noches de afecciones se suman a los diez meses que el túnel de Conde de Casal lleva cerrado, redirigiendo 39.000 vehículos diarios a la superficie.

Alternativas, contexto y cómo planificar el viaje

Estos cortes se superponen a una situación ya complicada: el túnel de Conde de Casal permanece cerrado desde el 8 de mayo y no reabrirá hasta febrero de 2027. Eso ha desplazado a la superficie un tráfico que antes pasaba soterrado, incrementando la presión sobre los carriles laterales y los accesos en hora punta. El nuevo intercambiador, que conectará las líneas 6 y 11 de Metro y dispondrá de 13 dársenas para autobuses urbanos e interurbanos, aspira a mover unos 65.000 viajeros al día una vez terminado. El proyecto es estratégico para la movilidad del sureste de la capital.

Mientras tanto, quienes necesiten circular por la zona durante las noches de esta semana pueden consultar los itinerarios alternativos oficiales en la web de Metro de Madrid y en los paneles informativos del Ayuntamiento. La recomendación general es evitar, en la medida de lo posible, la M-30 entre las 23:00 y las 6:00 durante estas cuatro jornadas.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

La obra del intercambiador de Conde de Casal es una de las intervenciones más ambiciosas en la red de Metro de Madrid en esta década. El enclave, en plena intersección de la autovía de Valencia (A-3) con la M-30, se convertirá en un nodo intermodal de referencia: metro circular, una línea 11 que aspira a cerrar el semicírculo norte y una terminal de autobuses que absorberá líneas urbanas e interurbanas. El impacto sobre el tráfico es inevitable, pero la transformación vale la pena: sacará de la superficie decenas de miles de desplazamientos en vehículo privado y ordenará una zona que hoy acumula retenciones crónicas.

La clave ahora es la gestión de las cuatro noches de cortes. El Ayuntamiento ha optado por concentrar las afecciones en horario nocturno, cuando la demanda es menor, y por cortar tramos muy localizados de la M-30 sin llegar a bloquear la vía por completo salvo en los momentos puntuales ya detallados. La exposición de los conductores no es trivial: las alternativas por calzada lateral o transfers están bien señalizadas, pero la reducción de carriles en horas de mantenimiento también afecta a servicios de emergencia y a trabajadores con turnos de noche. El pulso entre movilidad y obra pública es permanente en Madrid: basta recordar la ampliación del by-pass del AVE, la construcción del eje Castellana-Montera o las propias obras de la línea 11 en otros tramos.

Lo que observamos es una sobrecarga añadida sobre una arteria que ya arrastraba el cierre del túnel. Los conductores habituales de la M-30 tendrán que reconfigurar sus rutas nocturnas durante cuatro días, con un riesgo de alargar los tiempos de viaje entre 10 y 20 minutos en los peores momentos. La vuelta a la normalidad llegará la madrugada del viernes al sábado, pero la paciencia de los vecinos del entorno se está poniendo a prueba: llevan desde mayo conviviendo con el traslado del tráfico del túnel a la superficie. El horizonte sigue siendo el primer semestre de 2027, cuando el intercambiador abra sus puertas. Hasta entonces, la circulación por Conde de Casal seguirá siendo una ecuación con incógnitas.


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