Del equipaje de mano a los niños: la cadena de polémicas que vuelve a poner a Ryanair en el punto de mira

Ryanair tiene una nueva investigación en su contra en Reino Unido

Ryanair sigue sintiéndose cómoda en situaciones delicadas, pero la realidad es que, en algunos casos, la acumulación de problemas puede ser un verdadero dolor de cabeza. La empresa irlandesa ha sido señalada por los reguladores del Reino Unido por cobrar un recargo extra a los pasajeros que necesitan un «asiento familiar»; es decir, que viajan con un miembro de su familia menor de 11 años y que, por las normativas oficiales, debe ir al lado de un tutor mayor de edad.

Según informa el portal especializado Preferente, la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) del Reino Unido ha abierto una investigación a Ryanair por el cargo que aplica a los padres que quieren sentarse junto a sus hijos durante un vuelo. El regulador británico analizará si esta práctica se ajusta a la normativa de protección de los consumidores y si supone una desventaja injusta para las familias.

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Avión de Ryanair en Barajas. Fuente: Agencias
Avión de Ryanair en Barajas. Fuente: Agencias

Esta es una nueva investigación contra la empresa que dirige Michael O’Leary. En los últimos años, la aerolínea ha enfrentado problemas similares, sobre todo por el recargo del equipaje de mano, por lo que sus directivos ya están acostumbrados. Al mismo tiempo, cada una de las investigaciones afecta a la reputación de la firma y puede acabar por definir la relación de los usuarios con la compañía, sobre todo porque cada vez hay más líneas aéreas dentro del sector de bajo coste que pueden hacerle sombra.

La CMA quiere aclarar la situación

Parte del problema es que, aunque la irlandesa no es la única aerolínea que pide a los padres ir al lado de sus hijos pequeños, en otras no se exige un recargo extra, sino que se permite esa asignación sin coste adicional o se agrupa automáticamente a las familias durante el proceso de reserva. Esto se ve como una obligación por motivos de seguridad, por lo que no se considera necesario exigir un desembolso extra al pasajero.

«Muchas familias ahorran para poder permitirse unas vacaciones en verano y sabemos que los cargos adicionales pueden elevar rápidamente el precio», ha afirmado la directora sénior de Protección al Consumidor de la CMA, Hayley Fletcher. Por ahora, la investigación se encuentra en una fase inicial y se prevé ofrecer una actualización dentro de los próximos seis meses.

Por otro lado, para la CMA, el caso de Ryanair es especialmente delicado. Según sus primeras comprobaciones, los irlandeses aplican este recargo en la gran mayoría de las rutas que la empresa opera desde el Reino Unido. En esta situación, será interesante ver si acaban sufriendo sanciones de algún tipo —una posibilidad real— y si desde la Unión Europea se pone también la lupa sobre los pasos de O’Leary.

Además de la legalidad del cargo, la investigación examinará la forma en que se informa de ese coste durante la compra del billete. Concretamente, se estudiará si el importe aparece claramente desde el inicio o si se incorpora en fases posteriores de la reserva, elevando el precio final respecto al que el consumidor ve inicialmente.

Ryanair sigue cómoda en cielos turbulentos

La realidad es que Ryanair sigue acumulando casos de este tipo sin demasiado nerviosismo. La empresa irlandesa siempre ha mostrado su disposición a enfrentar este tipo de situaciones con tal de mantener políticas de precios y recargos que considera necesarias para sostener su modelo de negocio y seguir consiguiendo ingresos en los márgenes de la venta de billetes. No es un asunto secundario y explica por qué, a pesar de acumular reclamaciones y problemas de este tipo, la empresa ha renovado a O’Leary con un contrato millonario.

Michael O'Leary CEO de Ryanair. Fuente: Agencias
Michael O’Leary CEO de Ryanair. Fuente: Agencias

De momento, no hay señales de que cambie su estrategia, ni la de abandonar aeropuertos con cánones que considera «poco competitivos» o de cobrar a los usuarios por el equipaje de mano. Su argumento sigue siendo que, a pesar de las críticas, todo esto les funciona, venden billetes y generan beneficios; así, se han colado entre las aerolíneas más populares de Europa y, en particular, de España.

Un mercado clave para Ryanair

Es cierto que una investigación en el Reino Unido es especialmente delicada para la irlandesa. Es su mercado más importante por la cercanía con su país de origen, y las conexiones entre el territorio británico y la Unión Europea se han hecho cada vez más importantes. Además, ha sido una de las aerolíneas, junto a Iberia, que han asegurado que no tendrán que cancelar vuelos.

De momento, esto no cambiará, aunque la relación que ha cultivado la empresa con las instituciones en Europa y el Reino Unido provoca que esté bajo la lupa de las investigaciones de forma frecuente. No es un reto menor y puede complicar la realidad de la empresa en varios territorios. De hecho, la firma está en el centro de las investigaciones españolas por la situación del equipaje de mano y no solo ha abandonado aeropuertos en tierras ibéricas, sino en otros países como Alemania y Francia. De momento, su popularidad ha permitido que atraviesen estas tormentas, pero siguen siendo cielos complicados.


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