Aunque las grandes operadoras de España han dejado claro que hay combustible para completar los meses de verano, en la IATA empiezan a surgir dudas. Y es que, frente al optimismo que siguen mostrando empresas como Iberia o Ryanair, la organización internacional ya da por hecho que la aviación comercial reducirá sus beneficios en comparación con el año anterior.
El más reciente informe de la IATA hizo dos advertencias para todo el sector. Por un lado, advierte que perder las rutas de Oriente Medio sigue siendo preocupante para una parte de las empresas del sector, pero además el aumento del precio del combustible, y por tanto el aumento del precio de los billetes, puede reducir la ocupación en otras rutas, lo que antes o después debería acabar marcando los datos de tráfico del sector en todos los países.
Según los datos de la IATA, se prevé que las aerolíneas alcancen un beneficio neto total combinado de 23.000 millones de dólares en 2026, lo que representa aproximadamente la mitad de los 41.000 millones de dólares proyectados anteriormente. También es aproximadamente la mitad de la estimación de beneficio neto de 45.000 millones de dólares para 2025. Esperan que el margen de beneficio neto sea del 2,0% en 2026, aproximadamente la mitad del 3,9% proyectado anteriormente. Asimismo, es menos de la mitad del margen de beneficio neto estimado del 4,2% para 2025. Finalmente, se asume que el beneficio neto por pasajero transportado sea de 4,50 dólares, la mitad de los 9,10 dólares alcanzados en 2025.

INTERRUPCIONES DEL SERVICIO SIN RESPUESTA CLARA
«Las interrupciones relacionadas con la guerra en Oriente Medio y el aumento del precio del combustible han empeorado las perspectivas de las aerolíneas. A nivel mundial, se prevé que la rentabilidad de las aerolíneas se reduzca a la mitad en comparación con 2025. Los beneficios pasarán de 45.000 millones de dólares en 2025 a 23.000 millones este año. Y los márgenes se reducirán del 4,2% al 2,0%. Todos los resultados de las aerolíneas se ven afectados por el rápido aumento del 70% en el precio del combustible para aviones», ha explicado la organización.
«Parte del coste adicional se está recuperando mediante el ajuste de precios y la mejora de la eficiencia, pero no será suficiente para mantener la rentabilidad al nivel del año anterior. Las aerolíneas más pequeñas, que comenzaron el año con balances débiles, sin duda están teniendo dificultades. A nivel regional, todas están en positivo, pero con un rendimiento financiero muy reducido, con la excepción de Oriente Medio. Las aerolíneas del Golfo se enfrentan a la incertidumbre operativa tras el cierre casi total del espacio aéreo al estallar la guerra. Estas aerolíneas están haciendo un trabajo extraordinario manteniendo la conectividad, pero los importantes impactos financieros son inevitables», declaró Willie Walsh, director general de la IATA.
Son caídas generalizadas, aunque la industria seguiría teniendo buena salud a corto plazo. El problema es que los retos que atraviesa este sector no están bajo su control, lo que hace que puedan seguir alargándose en el tiempo y acaben marcando no solo los datos de este año, sino también los del próximo. Además, como también ha recordado la IATA, a pesar de los esfuerzos de IAG (matriz de Iberia) o de aerolíneas de bajo coste como Ryanair, no se ha escalado la capacidad de producción de combustibles sostenibles, a pesar de ser una solución clara para evitar la dependencia de las zonas de conflicto.
LA LENTITUD EN LA ADOPCIÓN DE LOS COMBUSTIBLES SAF
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) publicó que se espera que la producción mundial de combustible de aviación sostenible (SAF) alcance alrededor de 2,4 millones de toneladas en 2026, lo que representa apenas el 0,8% del consumo de combustible de aviación, con un coste para las aerolíneas de 4.300 millones de dólares.

«Parece que será otro año decepcionante para la producción de SAF. Cinco años después de comprometernos a lograr cero emisiones netas para 2050, la producción de SAF solo representará el 0,8% del consumo de combustible de las aerolíneas este año. El camino para satisfacer el 65% de nuestras necesidades en 2050 se vuelve más difícil con cada año de políticas gubernamentales ineficaces y la manifiesta falta de interés de las compañías petroleras. La actual crisis energética debería añadir aún más urgencia al desarrollo de energías renovables, incluido el SAF. Pero aún no hemos visto que ni la crisis energética, ni la necesidad de desarrollar la independencia energética y la creación de empleo, ni la urgencia de mitigar el cambio climático se materialicen en los incentivos necesarios para crear un mercado de SAF viable», declaró Willie Walsh, director general de la IATA.
LOS PROBLEMAS QUE PUEDEN TENER IBERIA Y RYANAIR
Estos avisos de la IATA llegan solo unos días después de que Iberia y Ryanair trataran de calmar las aguas y dar seguridad a los usuarios frente a la posibilidad de que se cancelen vuelos o se disparen los precios. Y es que, en la práctica, no hay demasiado control sobre las posibles soluciones para el sector, y todo apunta a que el problema puede seguir alargándose en los próximos años.
De momento, siguen haciendo lo posible para surfear la crisis sin cancelar vuelos y sin que los usuarios sean los que reciban el problema. Será clave ver cuáles son los próximos movimientos y cómo cambian su estrategia en una crisis tras años en los que rompían récords de ocupación y venta de billetes por el efecto rebote pospandemia.





