Microsoft Xbox: ingresos caen un 10% mientras cloud y AI disparan sus beneficios

El hardware de la consola se desploma un 13% y la división de gaming encadena otro trimestre complicado. El plan de reestructuración de Asha Sharma incluye despidos y la escisión de cuatro estudios, entre ellos los creadores de Psychonauts y South of Midnight.

Microsoft ha presentado unos resultados trimestrales que reflejan la doble velocidad de su negocio: mientras Xbox sufre un retroceso del 10% en ingresos, las divisiones de nube e inteligencia artificial continúan impulsando los beneficios. La compañía de Redmond cierra un ejercicio en el que el gaming se ha convertido en el eslabón más débil de su cadena de valor.

Claves de la operación

  • Caída en ingresos de Xbox del 10%. Los servicios y contenidos, incluyendo Game Pass, retroceden a doble dígito. Las ventas de hardware de la consola se desplomaron un 13%.
  • Reestructuración con despidos y escisión de estudios. Asha Sharma, responsable de Xbox, ha activado un plan de ‘reset’ que incluye la salida de cuatro estudios, entre ellos Compulsion Games y Double Fine.
  • Rebaja de precios en Game Pass. Microsoft ha reducido las tarifas de su servicio de suscripción para competir en un mercado cada vez más disputado.

La consola que pierde fuelle frente a la nube

Los resultados del cuarto trimestre fiscal de Microsoft confirman la tendencia de los últimos años: el hardware de Xbox se contrae un 13% respecto al mismo periodo del año anterior. La división de contenidos y servicios, que incluye el buque insignia Game Pass, tampoco sale bien parada, con una caída del 10%. Un tropiezo que llega apenas unas semanas después de que la propia Xbox reconociera la necesidad de un ‘reinicio’ estratégico.

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La lectura no es solo de consumo. Microsoft está reasignando capital desde el entretenimiento hacia la infraestructura de nube e inteligencia artificial, que siguen marcando récords trimestrales. La dualidad es tan evidente como las cifras: lo que Xbox pierde, Azure y Copilot lo compensan con creces. El modelo de negocio se aleja cada vez más del ladrillo tecnológico de las consolas.

En España, donde Xbox nunca ha logrado desbancar a PlayStation, la noticia refuerza la percepción de un repliegue. La apuesta de Microsoft por los centros de datos en Aragón y Madrid contrasta con el adelgazamiento de su división de gaming, un sector que en el mercado español sigue dominado por Sony y Nintendo.

Reestructuración con sello propio: despidos y escisiones en el estudio de Xbox

El plan de Asha Sharma, conocido por sus recortes anteriores, incluye la escisión de cuatro estudios de desarrollo. El adiós a Compulsion Games, responsable de South of Midnight, y a Double Fine Productions, el estudio tras Psychonauts, supone un golpe de timón que pocos esperaban.

La medida llega acompañada de despidos generalizados, aunque Microsoft no ha detallado el número exacto de empleados afectados. La mayoría de los estudios ha sido afectado por la reestructuración, según fuentes internas. Se trata de la mayor sacudida en la organización de Xbox desde la compra de Bethesda.

Además de los cambios de plantilla, Microsoft ha optado por bajar los precios de Game Pass, una señal de que la plataforma de suscripción no está alcanzando las cifras de retención esperadas. La rebaja se interpreta como una maniobra para frenar la fuga de suscriptores hacia alternativas como PlayStation Plus o los servicios en la nube de Nvidia.

El hardware de Xbox se desploma mientras Microsoft invierte miles de millones en infraestructura para la nube. La apuesta está clara: la inteligencia artificial es el presente; la consola, un lastre que se va soltando.

Lo que Microsoft se juega en el gaming europeo

Históricamente, Microsoft ha utilizado Xbox como punta de lanza para competir en el entretenimiento digital doméstico, pero la irrupción de la IA generativa y el crecimiento de Azure están redibujando sus prioridades. En España, la compañía ha invertido más de 10.000 millones de euros en centros de datos en los últimos cinco años; una apuesta que ahora parece eclipsar cualquier otro negocio.

La pregunta que sobrevuela el sector es si Microsoft abandonará por completo el hardware de consolas en un futuro próximo. El mercado español, donde la penetración de Xbox no supera el 15% del total de consolas activas, no sufriría un trauma si la marca se convierte en un proveedor de servicios de juego en la nube. Sin embargo, la pérdida de identidad de la división podría restarle atractivo a su ecosistema de suscripciones.

Mientras tanto, los inversores parecen haber descontado ya el peso decreciente del gaming en las cuentas globales. La cotización de Microsoft se ha mantenido estable tras la publicación de resultados, con los analistas centrados exclusivamente en el músculo de Azure y la cartera de Copilot. La consola, una vez más, pasa a un segundo plano.


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