El Petróleo Brent supera los 90 dólares: sube un 7% tras amenazas de Trump a Irán

El cruce de amenazas entre Washington y Teherán dispara el crudo más de un 7% en una sola jornada. La escalada devuelve la presión a los surtidores españoles y pone a prueba la pausa monetaria de la Reserva Federal.

El petróleo Brent ha protagonizado este miércoles un rebote explosivo que lo devuelve a territorio de máximos del año. En apenas unas horas, el crudo de referencia europeo se disparó más de un 7%, superando de nuevo la barrera de los 90 dólares por barril. La chispa: unas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazando con una respuesta militar contundente a Irán tras el ataque con misiles balísticos contra una base estadounidense en Jordania.

Trump, en una entrevista con Fox News, aseguró que ‘los vamos a atacar con fuerza’, según recoge El Periódico de la Energía. El rebrote de las hostilidades entre Washington y Teherán ha provocado una inmediata revalorización de la prima de riesgo geopolítico, un factor que el mercado parecía haber descontado tras semanas de relativa calma en Oriente Medio.

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Las amenazas de Trump a Irán y el impacto inmediato en el precio del crudo

El ataque iraní contra la base aérea y el cuartel general del Ejército estadounidense en Jordania, con una andanada de misiles balísticos, ocurrió durante la noche del martes. Sin embargo, fue la respuesta verbal del presidente Trump la que aceleró la subida en los mercados asiáticos y europeos. El barril de Brent, de referencia para Europa, llegó a alcanzar un máximo intradía de 90,17 dólares, un nivel que no se veía desde hace meses.

El repunte fue generalizado. El West Texas Intermediate (WTI), el crudo de referencia para Estados Unidos, se anotó una subida del 6,9% hasta situarse en 84,74 dólares. Ambas referencias experimentaron sus mayores alzas diarias en lo que va de 2026, en un movimiento que los analistas vinculan exclusivamente al temor a una interrupción del suministro desde el Golfo Pérsico.

Brent a 90,17 dólares y WTI al alza: las cifras del rebote

El mercado reaccionó con virulencia a los riesgos de escalada. La subida porcentual es la más acusada desde el pico de volatilidad de principios de año, cuando la OPEP+ ajustó sus cuotas. La amenaza de Trump introduce un factor de imprevisibilidad que los operadores no esperaban, sobre todo porque las tensiones en Oriente Medio parecían encauzadas tras los últimos acuerdos de alto el fuego.

El barril de Brent, que el lunes se situaba por debajo de los 84 dólares, ha sumado más de 6 dólares en dos sesiones. La velocidad del movimiento recuerda a episodios anteriores, como las crisis de 2019 y 2022, cuando la retórica entre Estados Unidos e Irán disparó los precios en pocas horas. Esta vez, sin embargo, el repunte coincide con un momento de máxima sensibilidad en los bancos centrales.

Trump Irán petróleo

Implicaciones para España: gasolina y diésel al alza y un nuevo foco de inflación

El impacto en la economía española no se hará esperar. Cada dólar que sube el barril de Brent se traduce, con un desfase de entre dos y tres semanas, en un incremento de entre 0,8 y 1,2 céntimos de euro en el precio de la gasolina y el diésel. Con una subida de esta magnitud, los conductores podrían notar una carestía adicional de entre 5 y 7 céntimos por litro en las próximas semanas, lo que situaría el litro de gasolina 95 en niveles cercanos a los 1,70 euros en muchas provincias.

Además, el repunte del crudo amenaza con reavivar las presiones inflacionistas en la eurozona, justo cuando el Banco Central Europeo (BCE) confiaba en haber domado la escalada de precios. En España, el componente energético del IPC es especialmente volátil, y una subida del petróleo como la registrada hoy podría retrasar cualquier eventual reducción de tipos de interés por parte del organismo que preside Christine Lagarde. Los analistas ya advierten de que, si el Brent se mantiene por encima de 90 dólares durante más de tres meses, las previsiones de inflación para 2026 tendrán que revisarse al alza.

El contexto es especialmente delicado porque se produce horas antes de que la Reserva Federal de Estados Unidos anuncie su decisión sobre los tipos de interés. Los expertos consultados por Europa Press prevén que el banco central mantenga sin cambios el precio del dinero, en el rango del 3,50% al 3,75%, pese a que varios miembros del Comité Federal de Mercado Abierto se mostraron partidarios de una subida en anteriores reuniones. La incertidumbre geopolítica añade un argumento de peso para que el presidente de la Fed, Jerome Powell, opte por la cautela y aplace cualquier endurecimiento monetario.

La subida del Brent no refleja un desequilibrio entre oferta y demanda, sino el precio del miedo. Cada amenaza en el Estrecho de Ormuz añade varios dólares al barril.

El movimiento de hoy tiene, además, un elemento de corrección: en las semanas previas, el crudo había experimentado una notable bajada, llegando a caer a 84,09 dólares ante señales de desescalada en Oriente Medio. Aquel alivio se ha evaporado de golpe. El péndulo geopolítico vuelve a inclinarse hacia la tensión y los mercados lo reflejan con un aumento del apetito por activos refugio, como el oro y el dólar, que también se han fortalecido en las últimas horas.

Para España, la subida del Brent es una noticia incómoda en plena temporada estival, cuando el consumo de combustibles se dispara por los desplazamientos vacacionales. Las petroleras que operan en el país, como Repsol y Cepsa, suelen ajustar sus precios semanalmente en función de las cotizaciones internacionales y del tipo de cambio euro/dólar. Con un euro que se mantiene débil frente al billete verde —en torno a 1,08 dólares—, el encarecimiento del crudo se traslada casi íntegramente a los surtidores.

No es solo cuestión de llenar el depósito. El gasóleo de calefacción, que aún utilizan muchas comunidades de vecinos y hogares rurales, también acusará la subida de cara al próximo invierno. El encadenamiento de incrementos en el coste de la energía podría erosionar la capacidad de gasto de las familias en la segunda mitad de 2026.

Los analistas consultados advierten de que la clave en los próximos días será la respuesta de Irán y la evolución del conflicto. Cualquier incidente en el tránsito de buques por el Golfo Pérsico o una escalada militar directa podría llevar el Brent hasta los 95 o incluso 100 dólares. Las primas de seguro para los petroleros ya han comenzado a subir, lo que anticipa un entorno de mayor volatilidad.

En definitiva, el episodio subraya la vulnerabilidad del mercado energético global a los choques geopolíticos, en un momento en que las economías occidentales todavía no han digerido por completo el último ciclo de inflación. La amenaza de Trump a Irán no solo ha disparado el precio del crudo; ha recordado a los inversores que las tensiones en Oriente Medio están lejos de resolverse.


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