El Ibex 35 perdió ayer la cota de los 18.200 puntos al ceder un 0,27% hasta los 18.174,7 enteros. El petróleo cedió más de un 3% pero sigue al filo de los 90 dólares, mientras los inversores miran ya a la reunión del BCE del jueves.
La sesión combinó alivio y cautela. Por un lado, las palabras de Donald Trump sobre un inminente acuerdo con Irán —habló de cerrarlo ‘en dos o tres días’— hundieron el crudo. El Brent se dejó un 3,57% hasta los 90,89 dólares y el WTI cayó un 4,02%, devolviendo algo de oxígeno a unas bolsas lastradas por la amenaza de Oriente Próximo.
El crudo da un respiro, pero la escalada de tipos pesa más
Los analistas de Renta 4 recordaron que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán ‘sigue haciéndose esperar’ y que el fuego cruzado entre Israel e Irán mantiene la prima geopolítica. La tregua verbal de Trump frenó la espiral, aunque sin despejar el riesgo de fondo.
No obstante, el selectivo español no logró aprovechar el desplome del petróleo. El motivo hay que buscarlo en la renta fija: el bono español a diez años se situó en el 3,494%, apenas un recorte marginal, y la prima de riesgo cedió a los 43,63 puntos básicos. La subasta de letras del Tesoro de ayer —2.962,13 millones a tres y nueve meses— saldó con rentabilidades en máximos de más de un año, señal de que el mercado descuenta una vuelta de tuerca monetaria.
El jueves, 11 de junio, el Consejo del BCE previsiblemente elevará los tipos para atajar una inflación alimentada por la guerra. Ese escenario penaliza a los valores más endeudados y explica la sangría de ACS (-5,64%), Indra (-4,22%) o ArcelorMittal (-3,98%), mientras el refugio fue hacia compañías con balances sólidos como Inditex (+2,09%) o Naturgy (+1,11%).
La corrección que parecía que arrancaba el viernes pasado no ha sido más que un espejismo, al menos de momento. Corregir excesos y fijar múltiplos menos exigentes sería el escenario más sano para afrontar la segunda parte del año.
La gran rotación y el ruido corporativo
El comentario de Bankinter refleja la frustración de un mercado que no termina de purgar los excesos acumulados desde principios de año. La caída de apenas un 0,27% del Ibex esconde, además, un movimiento de rotación sectorial. Las utilities y el retail de calidad aguantan, mientras las constructoras y las tecnológicas sufren ventas agresivas.
En el plano corporativo, OpenAI ha registrado confidencialmente una solicitud para saltar al parqué ante la SEC, aunque subraya que aún no hay fecha. Junto a Anthropic y SpaceX, se esperan tres ‘gigasalidas’ a bolsa este año que drenarán liquidez de los mercados europeos, sobre todo si coinciden con un BCE restrictivo.
Por otro lado, el proyecto FCAS —el futuro caza europeo de sexta generación entre España, Alemania y Francia— ha fracasado tras años de negociaciones, lo que devuelve incertidumbre al sector aeroespacial europeo pero apenas tuvo impacto bursátil en la sesión.

Análisis: un castigo selectivo con el ojo en Fráncfort
A mi juicio, la sesión del martes fue más un ensayo general de lo que nos espera el jueves que un movimiento direccional. El Ibex 35 pierde los 18.200 enteros, pero el retroceso del 0,27% es casi testimonial si se compara con Londres (-1,41%) o Fráncfort (-0,74%). El selectivo español aguanta mejor porque la banca ya ha venido corrigiendo desde finales de mayo y porque las eléctricas, con su generación regulada, actúan como refugio cuando arrecia la volatilidad.
Sin embargo, el deterioro de la renta fija y la escalada de tipos amenazan con quebrar esa resistencia. La subasta del Tesoro de ayer confirmó que el mercado exige más prima por financiar a España justo cuando el BCE se dispone a endurecer su discurso. Si Lagarde confirma el jueves que las subidas no han terminado, el Ibex puede buscar los 17.800 puntos con rapidez. El oro, que ya acumula una caída de más del 23% desde máximos de enero, y el bitcoin, que pierde los 61.000 dólares, corroboran que la liquidez se está secando.
La paradoja del petróleo —cae con fuerza pero sigue en niveles elevados— añade un factor de distorsión. Las empresas industriales y de transporte ven aliviados sus costes, pero la inflación subyacente apenas se moverá si el crudo no rompe a la baja los 85 dólares de forma consistente. Mientras tanto, la prima de riesgo española en 43 puntos básicos parece un recuerdo de otra época; cualquier repunte por encima de los 50 puntos básicos dispararía las alarmas en las carteras.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El Ibex 35 cerró ayer en 18.174,7 puntos, un 0,27% menos. El Brent, aunque bajó un 3,57%, seguía en 90,89 dólares. La bolsa española abrirá hoy miércoles con los futuros planos a la espera de la reunión del BCE.
Clave técnica: El Ibex ha perdido el soporte de los 18.200 enteros y el siguiente suelo relevante está en los 17.800 puntos, mínimos de mayo. El RSI diario ronda los 45 puntos, en zona neutral pero con pendiente negativa; un cierre por debajo de 17.800 activaría señales de venta más contundentes.
Apunte macro: La prima de riesgo española se situó en 43,63 puntos básicos, con el bono a diez años en el 3,494%. La subasta de letras de ayer captó 2.962 millones a tipos al alza, reflejando la expectativa de un BCE más duro. Mañana, la decisión de Fráncfort y el tono de Lagarde dictarán el rumbo de la deuda periférica.




