Dara Khosrowshahi ha dicho lo que todo el mundo sabía, pero nadie se atrevía a revelar. El consejero delegado de Uber ha confirmado que el crecimiento de los vehículos autónomos en diferentes territorios también se traducirá en una reducción del número de conductores en la plataforma; es decir, ha asumido que el crecimiento de los «robotaxis» que deben llegar a Madrid este año acabará generando despidos entre los conductores.
De momento, como confirmó en declaraciones recogidas por la revista Fast Company, Khosrowshahi ha empezado a reducir los nuevos contratos de conductores en las ciudades donde crecen los «robotaxis». Además, asegura que la aplicación está diseñada para asignar los viajes más cortos y menos valiosos a los robots, mientras deja a los conductores los transportes más lucrativos. Al mismo tiempo, organizaciones sindicales en ciudades como San Francisco y Atlanta avisan que ya empiezan a ver cómo estos coches han afectado a su facturación, reduciéndola a un tercio de lo que era y expulsando a algunos conductores de los mercados.

No es el único dato preocupante sobre los robotaxis de Uber y Waymo. Según la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo, financiada por la Unión Europea, al menos uno de cada cuatro trabajadores de plataformas digitales puede quedar desempleado por la automatización y la llegada de los vehículos autónomos. Es un dato que no incluye solo a los trabajadores de las VTC, sino que también acabará por afectar a los de las plataformas de entrega de alimentos, como Glovo.
A LA ESPERA DE LOS REGULADORES EN EUROPA
Es cierto que en Europa el proceso puede ser más lento que en Estados Unidos. Los reguladores no han dado luz verde en todos los territorios locales donde se espera que se apliquen estas medidas. El siguiente territorio donde Uber espera que aterricen sus vehículos autónomos es Múnich, donde ya aguardan la aprobación regulatoria.
Es una nueva apuesta, pues no trabajan con Waymo que, a pesar de algunas controversias, ha sido siempre el gran socio de la compañía. En este caso, están trabajando con la compañía israelí Autobrains, lo que suma otro reto a la situación por la compleja relación que Israel ha tenido con Europa en los últimos años, la cual ha multiplicado los boicots y estrategias contra el país judío.
El caso español es especialmente delicado en este punto. El controvertido decreto Ábalos dejó que cada una de las comunidades autónomas del país hiciera su propio reglamento para las VTC, lo que ha generado reacciones opuestas en algunas de ellas. Ahora es Madrid la que tendrá que reaccionar, pues es el primer destino donde Uber y sus competidores locales, como Cabify y Bolt, han prometido instalar los primeros vehículos autónomos este mismo año, aunque siguen sin marcar una fecha clara.
Ya son varias las voces que piden una regulación clara del sector, entre ellas las del sector del taxi. De momento, la Comunidad de Madrid no ha dado señales de plantearse revisar la regulación para la llegada de los nuevos vehículos, aunque en el pasado las leyes locales han dejado espacio para las plataformas de la llamada «nueva movilidad», y se da por hecho desde el sector que ocurrirá lo mismo con los «robotaxis».
UBER QUIERE COMERCIALIZAR LA TECNOLOGÍA
Tampoco es una sorpresa que Khosrowshahi vea la llegada de la nueva tecnología como un nuevo negocio, en el que la empresa opera más como un marketplace que como un proveedor. Según ha explicado recientemente el directivo, se espera que las diferentes empresas que están desarrollando vehículos autónomos usen su aplicación para acercarse a los usuarios. Si bien han buscado alianzas estratégicas en diferentes territorios, esto no quiere decir que esperen que sean las únicas operadoras presentes en la plataforma.
«Tenemos la oportunidad de trabajar con todos los actores del ecosistema. También podemos observar los diferentes enfoques de la autonomía», afirma Khosrowshahi. «Y cuando se opera a nuestra escala, realizando más de 40 millones de viajes al día, creemos que la apuesta que estamos haciendo por el ecosistema es la correcta».

«Cada vez me resulta más evidente que habrá muchos actores [del sector de la automatización] que llegarán a la meta», afirma Khosrowshahi. «Nuestro papel consiste en comercializar esta tecnología que, en última instancia, salvará vidas y será la principal fuente de ingresos para esta industria».
UBER A LA CABEZA DE LA CARRERA DEL ROBOTAXI EUROPEO
Pero Uber no ha hecho más que adelantarse en una carrera que sus dos competidores en España, Bolt y Cabify, así como rivales internacionales como Lyft, también esperan completar. Aunque haya una ventaja clara para la primera empresa que demuestre al consumidor que los «robotaxis» pueden funcionar en ciudades como Madrid, lo esperado es que no sea la única presente en las grandes ciudades.
Es un aviso para todos los conductores europeos de VTC. De momento, las regulaciones en España dejan demasiado espacio y, con varias voces en el sector pidiendo una nueva ley nacional para la «nueva movilidad», estas nuevas tecnologías deben ser tenidas en cuenta a la hora de plantearse formas de proteger a los conductores.





