EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Vueling ha programado los primeros vuelos con los nuevos Boeing 737 Max, que comenzarán a operar a mediados de diciembre de 2026.
- ¿Quién está detrás? Vueling, la low cost del grupo IAG, que ha recibido la confianza de su matriz con un pedido ampliado hasta 60 unidades.
- ¿Qué impacto tiene? Las rutas de estreno unirán Barcelona con Mallorca, Alicante, Sevilla y Roma, y marcan el inicio de la mayor renovación de flota de la compañía, que pasará de una flota 100% Airbus a otra completamente Boeing en seis años.
Vueling ha cargado en su sistema las primeras operaciones comerciales con los nuevos Boeing 737 Max, que está previsto que empiecen a operar a mediados de diciembre. La aerolínea, filial de IAG, estrenará el avión en cuatro rutas troncales desde Barcelona: Mallorca, Alicante, Sevilla y Roma, según ha confirmado la propia compañía.
Las rutas y el calendario de estreno
Las conexiones previstas cubren cuatro de las rutas con mayor demanda del hub de El Prat. Son trayectos de corta y media distancia con alta rotación diaria, ideales para probar la eficiencia del nuevo modelo. Aunque la aerolínea no ha detallado frecuencias, fuentes del sector consultadas por MERCA2.ES apuntan a que estos vuelos empezarán con una programación intensiva desde mediados de diciembre, aprovechando el tirón de las vacaciones navideñas.
El Boeing 737 Max incorpora motores CFM Leap-1B que reducen el consumo de combustible hasta un 14% respecto a los Airbus A320ceo que Vueling opera actualmente. Para la low cost de IAG, esa diferencia se traduce en ahorros operativos de entre 1,5 y 2 millones de euros por avión y año, según estimaciones del fabricante. Una ventaja competitiva que, en un mercado de tarifas cada vez más ajustadas, puede ser decisiva.
Adiós a Airbus: la transformación silenciosa de la flota que IAG ha acelerado en mayo
La decisión de incorporar el 737 Max no es una sorpresa para los analistas. Vueling opera hoy una flota de 130 aviones, todos Airbus, distribuidos en más de 50 variantes. Una dispersión que encarece el mantenimiento y complica la operativa. La apuesta por Boeing busca simplificar drásticamente la flota y alinearse con una tendencia que ya siguen otras aerolíneas del grupo, como Ryanair o la propia Iberia con los A320neo.
En mayo de 2026, IAG premió a Vueling con diez unidades adicionales del Max, que se sumaron a las 50 ya encargadas en agosto de 2025. Con 60 aviones en cartera y 100 opciones de compra que el grupo irá ejecutando según resultados, el plan es jubilar progresivamente los Airbus en un plazo de seis años. Si los plazos de entrega se cumplen, la compañía pasará a ser una operadora 100% Boeing a mediados de la próxima década.
La aerolínea declaró entonces que ‘esta inversión refleja la confianza en el desempeño de la compañía y respalda el desarrollo de Vueling a largo plazo, en línea con Rumbo 2035, nuestra ambición para los próximos años.
Con el salto al 737 Max, Vueling no solo cambia de avión: simplifica su operación y se prepara para una década de expansión con costes muy contenidos.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
Para el viajero, la mayoría de los pasajeros no notarán la diferencia en el día a día. El embarque, los procedimientos y la experiencia general seguirán siendo los de siempre. Sí percibirán, en cambio, un menor nivel de ruido dentro de la cabina y, con el tiempo, la posibilidad de que las tarifas se beneficien de los ahorros en combustible. Pero la verdadera historia está en los números.
El impacto financiero de la renovación es contundente. Estandarizar la flota en un único modelo (el 737 Max en sus variantes -8 y -10) permite a Vueling recortar costes de formación de tripulaciones, reducir el inventario de repuestos y negociar mejores contratos de mantenimiento. Las estimaciones internas del sector sitúan el ahorro en decenas de millones de euros anuales una vez completada la transición. Dinero que IAG espera ver reflejado en la rentabilidad de la aerolínea española.
La decisión también conlleva riesgos. Concentrar toda la flota en un único fabricante ata el futuro de la compañía a la capacidad de Boeing para cumplir plazos y a la reputación del 737 Max, que volvió a los cielos tras una crisis de seguridad global. No obstante, el grupo ha mitigado esa dependencia con las 100 opciones de compra que le permiten acelerar o frenar la transformación si las condiciones cambian.
Este movimiento coloca a Vueling en una posición distinta a la de sus competidores directos en España. Mientras Ryanair ya opera con flota completamente 737, easyJet y Volotea siguen apostando por Airbus. La batalla de los costes se va a endurecer. Y el primer asalto se librará en diciembre, cuando los nuevos Boeing despeguen desde Barcelona hacia cuatro destinos que concentran el tráfico de la low cost.




