Santa Bárbara pide al Supremo suspender el recurso contra los préstamos de 3.000 millones a Indra y Escribano

La compañía busca allanar el camino a la negociación con Indra para crear una empresa conjunta de vehículos terrestres. La UTE adjudicataria acumula 7.944 millones en financiación pública sin intereses.

Santa Bárbara Sistemas ha solicitado al Tribunal Supremo que suspenda la tramitación del recurso contra los préstamos de 3.000 millones de euros concedidos a la UTE formada por Indra y Escribano, allanando el camino a las negociaciones para crear una empresa conjunta de vehículos terrestres.

La petición, adelantada por ‘Expansión’ y confirmada por fuentes de la compañía a Europa Press, no supone un desistimiento del recurso, sino una paralización temporal que anticipa un giro estratégico en la relación entre los dos gigantes de la defensa nacional.

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Un movimiento judicial inédito

El recurso se dirige contra la concesión de créditos al 0% de interés para el Programa Especial de Modernización de Artillería Autopropulsada, un macroproyecto de más de 7.000 millones de euros. Santa Bárbara, filial de General Dynamics, ha subrayado que tanto este procedimiento como el que sigue en la Audiencia Nacional “no van contra Indra”, sino contra las condiciones del reparto de la financiación.

El real decreto del 14 de octubre de 2025 estableció las reglas de estos préstamos, que suman ya 14.224 millones de euros concedidos a diferentes empresas de defensa. Indra —en solitario o mediante Hisdesat— acumula 7.944 millones en financiación pública, mientras que Airbus recibe 4.030 millones y Navantia otros 2.292 millones.

La suspensión solicitada por Santa Bárbara pretende dar margen a las conversaciones en curso y evitar que el litigio entorpezca un posible acuerdo industrial. Según fuentes cercanas, la empresa confía en que la negociación con Indra prospere y el procedimiento judicial pueda reactivarse si no se alcanza un entendimiento.

La paralización del recurso en el Supremo es una señal clara de que el sector español de defensa terrestre está más cerca de una integración que de una guerra judicial.

Conversaciones para una ‘joint venture’ terrestre

Hace apenas tres semanas se conoció que Santa Bárbara e Indra negocian crear una empresa conjunta para optar a contratos militares terrestres. La operación sería inédita: ambas firmas estaban enfrentadas por la adjudicación del programa de artillería a la UTE Indra-EM&E, y Santa Bárbara llegó a recurrir ante la Audiencia Nacional alegando un “recurso procedimental”.

El cambio de cúpula en Indra —con la llegada de Ángel Simón a la presidencia y de Josep María Recasens como consejero delegado— ha facilitado el acercamiento. La nueva dirección ha mostrado una mayor apertura a compartir capacidades industriales y generar sinergias en un sector donde la fragmentación resta competitividad frente a los grandes consorcios europeos.

Las fuentes insisten en que la paralización del recurso no implica renuncia a los derechos de Santa Bárbara, sino una decisión táctica. De hecho, el procedimiento en la Audiencia Nacional sigue su curso y podría reactivar el contencioso si la joint venture no se materializa en los próximos meses.

Santa Bárbara Sistemas

Análisis: ¿Un giro estratégico o un compás de espera?

La cifra de dinero público en juego es enorme: 3.000 millones solo en préstamos sin intereses para un programa que vale el doble. Para Santa Bárbara, empresa ligada a un gigante estadounidense, participar en ese pastel es vital para mantener su capacidad industrial en España. Para Indra, que aspira a ser el campeón nacional de defensa, asociarse con un fabricante de reconocido prestigio le daría credibilidad y acceso a tecnología probada.

Sin embargo, hay riesgos. La judicialización del reparto de los fondos públicos no desaparece; simplemente se aparca. Si las negociaciones fracasan, el recurso se reactivará y la incertidumbre jurídica volverá a planear sobre los contratos. Además, la alianza podría topar con reticencias políticas: el Gobierno ha impulsado una concentración en torno a Indra, y la entrada de un socio americano podría generar recelos.

En mi lectura, la suspensión del recurso es un paso racional que alinea los incentivos de ambas partes en un momento en que los presupuestos de defensa europeos están disparados. La pregunta no es si habrá consolidación, sino quién recibirá los fondos y bajo qué condiciones.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: Las acciones de Indra apenas se movieron el jueves, con un leve avance del 0,4% en el Mercado Continuo, en una sesión en la que el IBEX 35 cedió un 0,2%.

Clave técnica: El valor cotiza cerca de sus máximos anuales y con un PER por encima de la media del sector defensa europeo. Un acuerdo con Santa Bárbara podría desbloquear la visibilidad de ingresos recurrentes asociados al programa de artillería.

Apunte macro: La prima de riesgo española se sitúa en 68 puntos básicos, un nivel muy favorable para la financiación de programas de defensa respaldados por el Estado, que reduce el coste efectivo de estos créditos sin intereses.


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