SpaceX lanza la OPV más grande de la historia: 26,5 billones en juego en el mercado de IA

SpaceX se posiciona ante los inversores como actor de IA para disputar un pastel de 26,5 billones de dólares. La operación pone a prueba las valoraciones de los actuales líderes del sector.

SpaceX ha presentado su solicitud de OPV en Nasdaq con un ambicioso argumento de venta: aspirar a un mercado de inteligencia artificial valorado en 26,5 billones de dólares. La compañía de Elon Musk se posiciona como un actor de infraestructura cloud y centros de datos, desafiando a gigantes como Amazon Web Services, Google Cloud y Microsoft Azure.

Claves de la operación

  • SpaceX aspira a un mercado de IA de 26,5 billones. La cifra, recogida en la documentación presentada ante la SEC, refleja la oportunidad total del sector según sus proyecciones a largo plazo.
  • La compañía se presenta como proveedor de infraestructura cloud. SpaceX planea aprovechar sus cohetes reutilizables y su red Starlink para ofrecer capacidad de cómputo y almacenamiento a escala global.
  • El movimiento pone presión sobre las valoraciones de los líderes actuales. AWS, Google Cloud y Microsoft Azure han visto cómo sus acciones se disparaban al calor de la IA; ahora un nuevo competidor con ventajas únicas amenaza con erosionar sus márgenes.

SpaceX se reinventa como proveedor de infraestructura cloud para la IA

La solicitud de cotización, liderada por Morgan Stanley y Goldman Sachs, se ha presentado bajo el ticker ‘SPX’. En el documento, SpaceX destaca que generó ingresos de 13.500 millones de dólares en 2025, de los cuales más del 60% procedieron de Starlink. SpaceX puede lanzar cargas a la órbita baja por menos de 2.000 dólares el kilo, lo que le da una ventaja competitiva significativa.

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El mercado de la IA se ha disparado en los últimos dos años. Las proyecciones de Gartner apuntan a que el gasto mundial en esta tecnología alcanzará los 3,8 billones de dólares en 2027, con sectores como la sanidad, las finanzas y la automoción concentrando la mayor parte de la inversión. SpaceX quiere capturar una fracción de ese mercado ofreciendo infraestructura de computación y almacenamiento desde el espacio, lo que según la compañía reducirá los costes energéticos y de refrigeración de los centros de datos tradicionales.

Aunque no ha detallado el importe exacto de la OPV, analistas de Bloomberg Intelligence estiman que la operación podría valorar a la empresa en más de 250.000 millones de dólares, superando los 178.000 millones que alcanzó Saudi Aramco en 2019. De confirmarse, se trataría de la mayor salida a bolsa de una empresa tecnológica en la historia, y pondría a prueba el apetito inversor por compañías que aún están en una fase temprana de monetización de la IA.

El pulso con los gigantes del cloud: ¿puede SpaceX plantar cara?

El movimiento de SpaceX intensifica la competencia en un sector ya dominado por AWS, Azure y Google Cloud. AWS facturó 91.000 millones en 2025, y Microsoft invirtió 55.000 millones en centros de datos solo en el último año fiscal. SpaceX aporta un activo diferencial: el acceso al espacio ultra barato, lo que podría abaratar el despliegue de centros de datos en órbita baja, donde el enfriamiento es más eficiente y la energía solar abundante.

Sin embargo, desbancar a los actuales líderes no será sencillo. La cuota de mercado combinada de los tres grandes supera el 65% a nivel mundial, y cuentan con contratos de larga duración con administraciones públicas y grandes corporaciones. Además, la regulación de los centros de datos espaciales es un territorio inexplorado: la FCC y la UIT aún no tienen marcos para autorizar centros de datos en órbita, lo que podría retrasar cualquier despliegue comercial.

SpaceX no compite solo por el mercado de lanzamientos: aspira a disputar el corazón del negocio cloud con una infraestructura que solo Musk puede ofrecer.

El impacto en España: Starlink acelera la conectividad rural y presiona a Telefónica

En España, Starlink es ya un jugador relevante en la conectividad rural. Según datos del sector, el servicio cuenta con más de 100.000 suscriptores activos en zonas sin fibra óptica, un nicho que tradicionalmente ocupaban los operadores móviles con velocidades limitadas. La inyección de capital de la OPV podría financiar más estaciones terrestres en España, reduciendo la latencia y mejorando la calidad del servicio.

Telefónica, con más de 5 millones de accesos de banda ancha fija y una cobertura de fibra que alcanza al 85% de los hogares, se enfrenta a una competencia inesperada en el 15% restante. Starlink ya ofrece velocidades superiores a 150 Mbps, comparables a las de la fibra, aunque con un coste mensual algo más elevado (99 euros al mes). No obstante, para residentes en zonas aisladas supone una alternativa viable que podría erosionar la cuota de mercado de Movistar y Orange Rural.

El gran riesgo de esta OPV es que la valoración se base en promesas de futuro aún no materializadas. SpaceX deberá demostrar que puede convertir su infraestructura de lanzamiento en un negocio de cloud rentable y escalable, mientras gestiona los costes de Starship, cuyo desarrollo ha consumido miles de millones. Además, la concentración de poder tecnológico en manos de Elon Musk —dueño también de Tesla, X y xAI— plantea interrogantes sobre posibles conflictos de interés y gobernanza corporativa.

Desde esta redacción, consideramos que la operación marca un punto de inflexión en la convergencia entre la industria espacial y la economía digital. El éxito o fracaso de SpaceX como proveedor de IA no se verá en el precio de la OPV, sino en la capacidad de ejecutar contratos con empresas que hoy confían en AWS. La actualización del folleto, prevista para el tercer trimestre de 2026, será la primera prueba de fuego.


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