Kevin Warsh ¿qué esperar con el nuevo presidente de la Reserva Federal?

Kevin Warsh, crítico con la forma en que la Reserva Federal de EE. UU. lleva a cabo la política monetaria, será nombrado presidente de la institución el 15 de mayo.

Mickael Benhaim, director de estrategia en renta fija en Pictet Asset Management, aporta sus ideas sobre lo que se puede esperar de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal.

Warsh está comprometido con la independencia del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal y bajo su liderazgo el organismo puede permanecer operativamente libre de interferencias políticas. Pero al mismo tiempo, ha mostrado persistente crítica hacia el banco central en varios aspectos, incluyendo el enfoque actual para fijar los tipos de interés, desde datos de inflación empleados hasta la forma en que se ofrecen las previsiones.

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Mickael Benhaim, director de estrategia en renta fija en Pictet Asset Management
Mickael Benhaim, director de estrategia en renta fija en Pictet Asset Management

Además, el creciente riesgo de dominio fiscal puede hacer que la política monetaria se vea influida por prioridades de gasto, crecimiento y comercio internacional del Gobierno. Si los inversores en bonos creen que es así, pueden exigir mayor prima a la deuda estadounidense a largo plazo, con curvas de rentabilidad a vencimiento más pronunciadas y mayor volatilidad del dólar.

En concreto, Warsh prefiere la media o mediana recortada como medidor de inflación para guiar la política monetaria, lo que elimina lecturas más altas y bajas. Ello puede resultar en menor presión de precios que el indicador actualmente utilizado por la Reserva Federal, Gasto en Consumo Personal (PCE).  Esto sugiere que los tipos de interés puede ser menores con Warsh. Actualmente, la lectura media de inflación recortada es 2,3 % más de 0,5 % inferior al indicador PCE y la máxima diferencia desde la pandemia.

Ahora bien, esto no implica una oleada de recortes una vez que Warsh sea nombrado presidente. Hay que tener en cuenta que también ha declarado que quiere que el banco central abandone el objetivo de inflación media -es decir, aceptar un aumento temporal de la inflación por encima o por debajo del objetivo de 2 %- en favor de un régimen más estricto. De manera que la Reserva Federal puede resultar más propensa a subir sus tipos de interés si la inflación supera el 2 %. Como los precios de la energía han aumentado, el escenario probable es que se mantengan los tipos de interés reales más altos más tiempo, con mayor rentabilidad a vencimiento de los bonos.

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Otras consideraciones sobre Warsh y la Fed

Además, Warsh quiere eliminar la ‘orientación a futuro’, establecida desde la crisis financiera de 2008, que pretende guiar la trayectoria futura de tipos de interés a inversores, empresas y hogares. En teoría ello reduce el riesgo de que los mercados se vean sorprendidos. Sin embargo, Warsh lo considera contraproducente, pues limita posibles cambios de dirección de la Reserva Federal ante nueva información. Si Warsh reduce dependencia de la orientación a futuro, se puede ampliar el abanico de políticas monetarias entre reuniones, con aumento de la incertidumbre. Si la comunicación es menos regular y clara en cada publicación de datos económicos y reunión puede haber más información, siendo mayor el riesgo de movimientos repentinos del mercado y de volatilidad de los tipos de interés.

Warsh también considera que, la tenencia de bonos gubernamentales de la Reserva Federal, siete billones de dólares, es demasiado grande. No ha ocultado su deseo de reducirlo como herramienta de política monetaria lo antes posible. Así que no necesariamente se puede confiar en que la Reserva Federal haga de cortafuegos frente a una turbulencia económica o de mercado severa futura. Con el tiempo, su preferencia por un menor balance, junto con reglas de liquidez que animan a los bancos a mantener más Letras del Tesoro y menos reservas, puede crear primas estructuralmente mayores en la deuda a largo plazo y obligar a los inversores privados a mantener renta fija de menos sensibilidad a variaciones de tipos de interés.

Warsh considera que, la tenencia de bonos gubernamentales de la Reserva Federal, siete billones de dólares, es demasiado grande. Imagen: Merca2
Warsh también considera que, la tenencia de bonos gubernamentales de la Reserva Federal es demasiado grande. Imagen: Merca2

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Aunque en conjunto los inversores en bonos con carteras diversificadas no necesitan reformular radicalmente sus asignaciones ante una Reserva Federal liderada por Warsh, hay medidas prudentes a considerar.

Dados los posibles efectos, más negativos en los bonos más sensibles a variaciones de tipos de interés, puede convenir reducir riesgo, centrando las inversiones en bonos de menos sensibilidad. Otra medida de mitigación es aumentar la asignación a crédito calificación grado de inversión, también menos sensible. Además, los inversores pueden aumentar activos de renta fija en deuda soberana de mercados emergentes. Esta última opción implica asumir más riesgos, pero estamos ante mejoras estratégica en muchas economías emergentes, con balances sólidos, bancos centrales ortodoxos y unos mercados locales más profundos.


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