Ley CLARITY cripto supera comité del Senado y dispara Bitcoin, XRP y Dogecoin

El Comité Bancario del Senado da luz verde a la esperada regulación cripto con 15 votos a favor y 9 en contra. El precio del Bitcoin se dispara hasta los 82.000 dólares, mientras XRP y Dogecoin anotan subidas de hasta el 6%.

Bitcoin ha superado los 82.000 dólares este jueves, mientras el mercado cripto se contagiaba del optimismo legislativo que llega desde Washington. La razón: el Comité Bancario del Senado de Estados Unidos aprobó ayer, 14 de mayo, el proyecto de ley conocido como Ley CLARITY, una norma que podría fijar, de una vez por todas, las reglas del juego para los activos digitales en el país.

No es para menos. Tras meses de incertidumbre regulatoria y debates cruzados entre agencias, la noticia desató una ola de compras que llevó al XRP a rozar los 1,50 dólares (un 6% más) y a Dogecoin a subir otro 5%. Todo, en apenas unas horas. El verde lo tiñó todo.

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Qué es la Ley CLARITY y por qué mueve los mercados

La Ley CLARITY —cuyas siglas en inglés hacen referencia a «claridad para la innovación y la tecnología de los activos digitales»— busca acabar con la zona gris que ha frenado la adopción institucional. De aprobarse definitivamente, establecería qué tipos de criptoactivos son considerados valores (bajo supervisión de la SEC) y cuáles son materias primas (bajo la CFTC), además de ofrecer un marco para servicios como el staking —la práctica de bloquear monedas para ganar recompensas— y los intercambios descentralizados.

La votación en el Comité Bancario concluyó con un resultado de 15 votos a favor y 9 en contra, según detalló CoinDesk. El bloque de 13 senadores republicanos logró sumar el respaldo de dos demócratas, lo que supone un avance significativo en un Congreso habitualmente dividido. De hecho, fuentes parlamentarias citadas por CNBC señalan que el trámite podría acelerarse y llegar al pleno del Senado antes del verano.

Para muchos inversores, este paso representa el primer movimiento legislativo real desde la aprobación de los ETF al contado en 2024. Y los precios lo reflejan.

Los efectos inmediatos en Bitcoin y las altcoins

Bitcoin no solo recuperó los 82.000 dólares, sino que lo hizo con un volumen de negociación que, según datos de mercado no oficiales pero ampliamente comentados, se disparó un 40% en plataformas como Coinbase. Es un nivel que no se veía desde la corrección de enero de este año, cuando la criptomoneda rondaba los 78.000 dólares tras la venta masiva de varios wallets antiguos —direcciones inactivas durante años que movieron grandes sumas de bitcoins, según explican desde CriptoNoticias.

XRP, por su parte, se vio especialmente beneficiado porque la Ley CLARITY podría resolver, de manera implícita, la larga batalla legal que Ripple mantiene con la SEC. La criptomoneda vinculada a este protocolo de pagos internacionales es uno de los activos que más dudas regulatorias arrastra, así que cualquier avance legislativo se interpreta como un alivio. Dogecoin, la cripto meme por excelencia, volvió a demostrar que sigue sensible a los movimientos del mercado en general: cuando sube la marea, suben todos los barcos.

Dejémoslo en un «ya veremos».

CLARITY Act Senado

Más allá del precio: lo que está en juego con la regulación cripto en Estados Unidos

Este no es un simple subidón pasajero. La aprobación de la Ley CLARITY en el comité del Senado marca un hito que recuerda al impulso que vivió el sector en 2024, cuando los grandes fondos como BlackRock empezaron a ofrecer ETF de bitcoin al contado. Aquello cambió el perfil del inversor: de entusiastas a instituciones. Ahora, un marco regulatorio completo podría destrabar por fin la participación de bancos comerciales, fondos de pensiones y asesores financieros que hasta ahora han mirado de reojo al cripto por miedo a sanciones.

Sin embargo, no todo está hecho. El proyecto aún debe superar la votación en el pleno del Senado, luego la Cámara de Representantes, y finalmente recibir la firma del presidente. En un año electoral —las elecciones de medio mandato se celebran en noviembre—, cualquier iniciativa bipartidista es frágil. Además, la Casa Blanca no ha emitido aún una postura oficial, y voces dentro de la SEC podrían presionar para endurecer ciertos aspectos.

Aun así, hay diferencias con intentos previos fallidos, como el proyecto de ley FIT21 de 2024. Aquella propuesta se atascó por falta de consenso en torno a los requisitos de capital para las stablecoins, esas monedas digitales que intentan mantener un valor estable (como USDC). La Ley CLARITY ha sorteado ese escollo al centrarse en la jurisdicción de los activos, no tanto en los emisores. Esa sutileza jurídica le ha granjeado apoyos inesperados.

Desde esta redacción creemos que, si la iniciativa sigue avanzando, podríamos presenciar un auténtico vuelco en la adopción cripto durante el segundo semestre. Claro que también hay que ser prudentes: las reglas todavía pueden modificarse y los mercados son muy sensibles a los titulares. Por ponerlo en contexto, la última vez que un rumor de regulación favorable empujó al alza, en junio de 2025, las ganancias se esfumaron en cuestión de dos semanas cuando el Senado aplazó la votación. Esta vez parece haber más recorrido, pero conviene no dar nada por sentado.

La clave estará en si la ley logra mantener el delicado equilibrio entre protección al inversor y fomento de la innovación. Eso es lo que realmente definirá el futuro del cripto en Estados Unidos.


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