Otra barrera cae para la fusión de Paramount-Skydance y Warner Bros. Discovery. Los accionistas de las dos empresas han votado a favor de avanzar con el acuerdo, que sigue moviéndose entre despachos y reguladores en Estados Unidos. La fusión crearía uno de los gigantes más importantes no solo de la actualidad, sino de la historia de Hollywood. No es un dato menor, y se traduce en una serie de retos clave tanto para la nueva empresa como para los que serán sus competidores.
Lo cierto es que la apuesta no solo crearía el servicio de «streaming» más grande de la industria audiovisual global, al sumar los catálogos y los usuarios de HBO Max (la plataforma de Warner) y Paramount+. El resultado los pondría por encima del total de suscriptores de Netflix y juntaría dos catálogos de cine y televisión que han acumulado contenido desde los años 50 hasta la actualidad.
Para Paramount es la oportunidad de volver a ser uno de los grandes competidores de la industria del cine. Resultaba complicado mantener la carrera cercana con Disney en las salas de cine y con Netflix en el mundo del «streaming», y ahora tienen más herramientas en este espacio. Por otro lado, para Warner es la oportunidad de dejar de lado parte de la deuda que han acumulado bajo la dirigencia del siempre controvertido David Zaslav.

Es evidente que hay retos, tanto en el manejo de la marca resultante como en el de las plataformas de «streaming», como Paramount+, que nunca ha cumplido con las expectativas de su lanzamiento. Además, siguen a la expectativa de lo que pueda ocurrir con los reguladores norteamericanos, que todavía podrían poner un freno a la fusión, aunque se muestran optimistas con el proceso.
LOS PROBLEMAS QUE ARRASTRA LA NUEVA EMPRESA
Es cierto que es un momento complicado para la compra. Irónicamente, el estudio que atraviesa un peor momento en cuanto a la relación con sus espectadores, Paramount-Skydance, es el que adquiere al que mejor funcionó el año pasado en la taquilla y uno de los que más éxitos acumuló en plataformas. Con un repaso rápido se puede señalar que es el estudio responsable de ‘Una batalla tras otra’, ‘Pecadores’ y ‘Superman’, cintas que fueron éxitos tanto en la taquilla como en la temporada de premios. Además, ha estrenado temporadas exitosas de ‘Peacemaker’, ‘The Pitt’ o ‘The Last Of Us’.
Pero la posición de Paramount era positiva tras su propia fusión con Skydance. El dinero de la familia Ellison sirvió para encajar mejor algunos de los fracasos de la empresa en taquilla, como la última entrega de la saga ‘Misión Imposible’ o los problemas que ha tenido su servicio de «streaming» para poder competir de frente con sus rivales en el sector. Nunca tuvieron ni el nuevo contenido, ni el archivo, ni la propiedad intelectual de sus rivales para atraer y mantener nuevos usuarios.

En este panorama, la compra puede servir a Paramount para resolver algunos problemas clave que han acumulado en los últimos años. Es un reto clave, sobre todo para mantener su espacio en el mundo digital, pues han llegado incluso a coquetear con eliminar la empresa de «streaming».
PARAMOUNT Y WARNER LLENAN SU CALENDARIO DE ESTRENOS
En cualquier caso, como ha mostrado el paso de ambos estudios por la reciente CinemaCon en Las Vegas, la reunión de la industria donde los estudios presentan sus proyectos para las empresas dueñas de las salas de cine, el objetivo es conseguir la mayor exposición posible para sus proyectos. No es un detalle menor, sobre todo porque permite conseguir espacios exclusivos para sus películas, como ha conseguido Warner Bros. Discovery con ‘Dune: Parte 3’, que tendrá exclusividad de las pantallas IMAX en Estados Unidos a pesar de estrenar el mismo día que ‘Vengadores: Doomsday’.
En esta situación, las promesas de ambos estudios, todavía con presentaciones separadas, han prometido más de 10 películas al año con ventana de exclusividad. No es un paso menor, sobre todo porque Warner fue el estudio que más apostó por estrenar sus películas en plataformas durante la pandemia, pero tras la reapertura de los cines ha conseguido varios éxitos, incluso con cintas que no tenían propiedad intelectual previa para apoyarse y atraer a los espectadores.





