BlackRock ha vendido 230 millones de dólares en Bitcoin y ha rotado ese capital hacia Ethereum, según datos de Yahoo Finance y TradingView. El movimiento llega en la peor semana del bitcoin desde el colapso de FTX en 2022, con pérdidas que han borrado buena parte de las ganancias del último trimestre.
La operación se ha producido a través de los fondos cotizados (ETF) que gestiona la firma, especialmente el iShares Bitcoin Trust, que registró salidas récord en las últimas sesiones. Al mismo tiempo, BlackRock ha aumentado su exposición a Ethereum mediante compras en su ETF de ether al contado, en un claro giro de preferencias institucionales.
¿Qué ha hecho exactamente BlackRock?
En términos llanos: el mayor gestor de activos del mundo ha retirado 230 millones de dólares de posiciones en bitcoin y ha llevado ese dinero a ether. No es una desbandada de pánico, sino una reasignación estratégica dentro de sus vehículos de inversión.
Los ETFs de bitcoin al contado, como el de BlackRock (IBIT), funcionan como cestas que replican el precio de la criptomoneda. Cuando grandes inversores venden participaciones, el gestor debe deshacer la posición subyacente, y eso es lo que ha pasado: las salidas netas del IBIT en la última semana han sido las más altas desde su lanzamiento en enero de 2024.
Paralelamente, el ETF de Ethereum de BlackRock (ETHA) ha visto entradas notables. Según los mismos datos, la rotación de capital ha favorecido a ether en un momento en que su precio también corregía, aunque de forma más contenida. Esta asimetría es la que ha llamado la atención del mercado.
La peor semana del bitcoin desde FTX
Bitcoin ha perdido más de un 9% en apenas cinco días, encadenando su semana más bajista desde la quiebra de FTX en noviembre de 2022, cuando el pánico borró más del 20% de su valor. El detonante ahora no es un escándalo, sino una combinación de factores: toma de beneficios tras tocar los 130.000 dólares, incertidumbre macroeconómica y un debilitamiento del apetito por el riesgo en los mercados tradicionales.
Las liquidaciones de posiciones apalancadas han amplificado la caída. En 24 horas se liquidaron contratos largos por valor de 400 millones de dólares, según Coinglass, buena parte de ellos en bitcoin. El mercado de derivados suele actuar como un acelerador tanto al alza como a la baja, y esta vez ha cumplido su papel a la perfección.
La venta de BlackRock no es una huida del cripto, sino una apuesta por el siguiente capítulo: Ethereum como activo generador de rendimientos.
¿Por qué Ethereum ahora?
El giro hacia ether no es casual. En las últimas semanas, Ethereum ha reforzado su narrativa como una red que no solo almacena valor, sino que genera ingresos recurrentes a través del staking (el mecanismo por el que los titulares bloquean sus monedas para validar transacciones y obtienen una recompensa). Con la próxima activación de mejoras técnicas que reducirán aún más las comisiones, el atractivo institucional crece.
BlackRock no ha hecho comentarios oficiales sobre el movimiento, pero fuentes del sector apuntan a que la decisión responde a una visión más diversificada: bitcoin como cobertura frente a la inflación y Ethereum como exposición a la innovación tecnológica. Dicho de otro modo, es como si un inversor vendiera parte de su oro para comprar acciones de una tecnológica: diversifica y apuesta por crecimiento.
Esta no es la primera vez que vemos un baile institucional de este tipo. En 2024, cuando se aprobaron los ETFs al contado, los flujos se concentraron casi exclusivamente en bitcoin. Ahora, con más de un año de rodaje, los grandes fondos empiezan a tratar a las criptomonedas más como una clase de activo madura, donde la asignación entre distintos tokens tiene sentido. La madurez trae complejidad, pero también oportunidades que antes no existían.
La pregunta que queda en el aire es si este movimiento es puntual o marca el inicio de una tendencia más amplia de rotación hacia Ethereum. De momento, el mercado ha interpretado la señal como un voto de confianza para ether, cuyo precio ha conseguido mantenerse mejor que el de bitcoin en la tormenta. Habrá que seguir de cerca los próximos datos de flujos para ver si otros grandes gestores siguen la misma estela.




