Bitcoin sufre su peor semana desde FTX: pérdidas del 20% y los analistas anticipan más dolor

Los fondos cotizados registran salidas de más de 2.000 millones de dólares en una semana, y el bitcoin pone a prueba el soporte de los 60.000 dólares. Algunos analistas temen que se repita la corrección de mayo de 2021.

Bitcoin ha vivido su peor semana desde el colapso de FTX en noviembre de 2022. La criptomoneda ha perdido un 20% de su valor en apenas cinco días, un batacazo que ha borrado meses de ganancias y ha devuelto el temor a los inversores. La sangría la ha empujado el goteo de salidas de los fondos cotizados, que en esta semana han perdido más de 2.000 millones de dólares.

El precio se ha deslizado desde niveles cercanos a los 75.000 dólares hasta rondar los 60.000 dólares, un umbral que los analistas consideran clave. «Si ese soporte cede, podríamos ver una capitulación rápida», señalan varias mesas de análisis. La caída recuerda a otros episodios de pánico en el mercado de criptodivisas, pero con un componente nuevo: la presencia masiva de dinero institucional a través de los ETF al contado.

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El desplome en cifras

La pérdida del 20% en una sola semana es la mayor desde mayo de 2021, cuando bitcoin se dejó un 35% en pleno frenesí especulativo. Entonces, como ahora, el mercado se vio sacudido por una ola de liquidaciones forzosas en plataformas de derivados: más de 1.500 millones de dólares en posiciones apalancadas han saltado por los aires en las últimas 72 horas. El índice de miedo y codicia, que mide el sentimiento del mercado, ha caído a niveles de «miedo extremo», algo que no se veía desde la quiebra del exchange FTX en noviembre de 2022. Puedes encontrar más contexto sobre aquella crisis en la entrada de Wikipedia sobre la quiebra de FTX.

Los datos on-chain también pintan un panorama sombrío. Los flujos de bitcoin hacia los exchanges se han disparado un 40% en siete días, una señal de que los inversores intentan salir en bloque. Mientras, las direcciones que acumulaban monedas desde hace más de un año han empezado a mover sus posiciones, un comportamiento típico en fases de pánico.

Cómo los fondos cotizados amplifican la corrección

Los ETF de bitcoin al contado, que en los últimos meses habían sido el gran motor alcista, se han convertido en el acelerador de la caída. Durante la semana, productos como el IBIT de BlackRock y el FBTC de Fidelity han registrado reembolsos netos por un importe superior a los 2.000 millones de dólares. Según datos de la firma de análisis Sosovalue, se trata de la mayor salida semanal desde el lanzamiento de estos instrumentos en enero de 2024.

La dinámica es conocida: cuando un fondo sufre rescates, el gestor debe vender los bitcoins subyacentes, lo que añade presión bajista adicional en el mercado al contado. En apenas tres sesiones, ese efecto ha hecho que el precio perforase los 64.000 dólares y se acercase peligrosamente a los 60.000.

Los ETF que antes empujaban el precio hacia nuevos máximos ahora están funcionando como un lastre que profundiza la corrección.

Análisis: ¿un déjà vu de mayo de 2021?

La pregunta que recorre los foros y las mesas de operadores es si estamos ante una simple toma de beneficios o ante una corrección más profunda, similar a la de mayo de 2021. Aquel desplome, provocado por la prohibición china de minar y comerciar con criptomonedas, arrastró al bitcoin desde los 60.000 a los 30.000 dólares en apenas dos semanas. El contexto actual es distinto: la infraestructura institucional es mucho más sólida y no hay un detonante regulatorio de ese calibre. No obstante, las similitudes en la velocidad de la caída y en el contagio entre plataformas resultan inquietantes.

A diferencia de 2021, hoy el mercado cuenta con una red de soporte más amplia: los propios ETF, las tesorerías corporativas que han acumulado bitcoin en sus balances y la todavía incipiente regulación europea MiCA, que aporta cierta certidumbre a los inversores minoristas. Sin embargo, ese colchón institucional también puede volverse un arma de doble filo si la presión vendedora se intensifica y los fondos se ven obligados a liquidar más posiciones.

Con los 60.000 dólares temblando, el siguiente escalón de soporte relevante se sitúa en torno a los 52.000 dólares, el máximo del ciclo de 2021. Perderlo abriría la puerta a un escenario de capitulación generalizada que los analistas técnicos ya dibujan en sus gráficos. De momento, el mercado aguanta con alfileres, a la espera de alguna noticia que devuelva la confianza. O la hunda definitivamente.


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