Nissan reduce de 211 a 195 los afectados por el ERO en Cataluña y mejora las indemnizaciones

La multinacional japonesa mejora las condiciones tras la presión sindical y rebaja en 16 el número de despidos en sus centros catalanes. Los trabajadores votarán este jueves si aceptan el preacuerdo, que incluye 50 días de indemnización por año trabajado para los menores de 53 añ

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Nissan ha reducido de 211 a 195 el número de empleados afectados por el ERO en Cataluña y ha mejorado las indemnizaciones por tramos de edad.
  • ¿Quién está detrás? La dirección de Nissan y los sindicatos, que llevan negociando hasta la madrugada de este miércoles.
  • ¿Qué impacto tiene? Todavía falta la ratificación de los trabajadores en asamblea, pero el acuerdo provisional alivia la presión en la planta del Prat, la más castigada del ajuste.

La dirección de Nissan ha rebajado esta madrugada el alcance del expediente de regulación de ocupación (ERO) que tiene en marcha en sus centros catalanes: de los 211 afectados iniciales a 195, según ha confirmado la compañía a la Agencia Catalana de Noticias (ACN). El movimiento, que los sindicatos someterán esta tarde a consulta en asambleas, llega acompañado de una mejora en las indemnizaciones por tramos de edad y aspira a desactivar la acampada indefinida que los trabajadores mantienen desde el lunes frente a la planta de recambios del Prat.

La planta del Prat, el epicentro del ajuste

El ERO original golpeaba con especial dureza la planta de recambios del Prat de Llobregat, donde 110 empleados –el 90% de la plantilla– estaban señalados en la primera propuesta. A esa cifra se sumaban otros 86 despidos en el centro técnico NTC y 15 más en el área de funciones corporativas. Con el recorte pactado en la madrugada, el número total de salidas se sitúa en 195, aunque la empresa no ha detallado aún cómo se redistribuyen las bajas entre los tres centros.

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La acampada que arrancó el lunes ante la fábrica del Prat –la más expuesta– ha sido el principal factor de presión. Fuentes sindicales explicaron a ACN que la protesta se mantendrá hasta que el preacuerdo sea ratificado por los trabajadores afectados, lo que podría ocurrir este jueves 12 de junio si las bases validan el documento.

Indemnizaciones mejoradas: 50 días por año trabajado para los menores de 53 años

El acta de finalización de la negociación, firmada de madrugada, introduce dos mejoras clave en las compensaciones económicas. Para los empleados nacidos a partir de 1973 –es decir, con 53 años o menos en 2026–, la dirección ofrece 50 días de salario por año trabajado, un escalón por encima de lo que suele aplicarse en este tipo de procedimientos. Para el colectivo de mayor edad, el texto prevé planes de rentas que complementen la indemnización hasta la edad de jubilación, aunque los detalles concretos de esa renta no se han hecho públicos.

Los sindicatos llevaban días reclamando un blindaje específico para los perfiles más veteranos, un segmento que en la automoción catalana arrastra una reconversión silenciosa desde el cierre de la factoría de Nissan en la Zona Franca en 2020. Aquel precedente –que afectó a más de 2.000 trabajadores directos– sigue pesando en cualquier negociación laboral en la casa japonesa.

La reducción en 16 despidos no cierra la herida del Prat, pero demuestra que la protesta sostenida puede arañar concesiones a una multinacional que ya cerró su fábrica en Barcelona hace seis años.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El preacuerdo de Nissan se lee en clave industrial. Cataluña arrastra un goteo de ajustes en el sector de la automoción ligados a la transición hacia el vehículo eléctrico y la presión competitiva de Asia. En este caso, la empresa consigue reducir el excedente laboral con 195 salidas, mientras que los sindicatos logran arañar indemnizaciones algo más generosas y una consulta que legitime el proceso. La zona cero sigue siendo el Prat, donde la planta de recambios perderá a la práctica totalidad de su plantilla si el reparto no corrige el desequilibrio.

El impacto para el empleo no es menor: 195 familias se quedan sin trabajo, aunque con condiciones indemnizatorias mejoradas respecto a la propuesta inicial. El dato clave sigue siendo el número de afectados, que ha pasado de 211 a 195 –un 7,6% menos–, y la capacidad de presión de una plantilla que ha apostado por la movilización presencial. La ratificación del jueves será el termómetro real: si los trabajadores rechazan el acta, la negociación volverá a cero y la acampada se endurecerá.

A más largo plazo, la reconversión de los centros técnicos y logísticos que Nissan mantiene en Cataluña –herederos de la antigua factoría– dependerá de que la compañía asigne nuevos proyectos vinculados a la electrificación o, por el contrario, continúe el repliegue que ya ejecutó en 2020. El Govern, a través del Departament de Treball, sigue con preocupación cada nuevo ERO en la automoción, aunque lo enmarca en el «proceso de transformación» del sector.

El desenlace inmediato se conocerá el jueves. Hasta entonces, la acampada del Prat seguirá siendo el símbolo de un ajuste que, aún con mejoras, deja cicatriz en el cinturón industrial de Barcelona.


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